AbbVie España destaca la innovación y los pilares del sistema sanitario para el bienestar social
Auf einen Blick
- AbbVie España subraya la importancia de los profesionales sanitarios, infraestructuras y medicamentos como pilares del sistema de salud.
- La innovación terapéutica, impulsada por la IA, mejora la calidad de vida, aumenta la productividad y reduce costes, aunque el acceso a nuevos fármacos en Europa es mejorable.
KI-generierte Zusammenfassung
Para preservar la calidad de vida de las personas es necesario entender que el sistema sanitario se sostiene en tres pilares básicos que conforman el “Triangulo de la salud”: profesionales sanitarios, infraestructuras y medicamentos.
“Podemos decir que es un triángulo equilátero porque cada lado es igual de importante. Ninguno de estos elementos, por sí solo, es suficiente para responder a los retos actuales del sistema, por lo que deben convivir en equilibrio”, explica Luis Nudelman, director médico de AbbVie España. Y añade que “es fundamental fortalecer la coordinación entre todos los actores del ecosistema sanitario para hacerlo más eficiente, más sostenible y, sobre todo, más centrado en las necesidades de la sociedad”.
Si multiplicamos esa eficiencia por los millones de ciudadanos atendidos cada año, “entendemos que poner esa innovación al servicio de quien la necesita es la forma más efectiva de proteger el bienestar social”. Porque la innovación terapéutica contribuye a reducir hospitalizaciones, bajas laborales, la dependencia y los costes asociados a la cronicidad, además de la discapacidad y el estigma (5) a menudo asociada a ella. También ayuda a mejorar la calidad de vida, aumentar la productividad y de esta forma generar valor económico y social (6).
No en vano, de los 1,7 años en que ha aumentado la esperanza de vida durante la última década, 1,2 años son atribuibles al uso de medicamentos innovadores (2). Asimismo, estos explican el 73 % del incremento de la esperanza de vida en los países de la OCDE (3). Eso sí, la disponibilidad real de estos avances resulta mejorable: en Europa los pacientes tardan una media de 597 días en acceder a nuevos medicamentos (4).
De acuerdo con el doctor, la innovación biomédica desarrolla fármacos y tratamientos más precisos, con mejor perfil de seguridad para el paciente y con la intención de ofrecer un acceso más temprano a avances que pueden cambiar el curso de patologías complejas. “El gran cambio consiste en pasar de abordar una enfermedad de forma general a intervenir sobre los mecanismos biológicos específicos que la provocan en cada caso”.
“Este progreso tecnológico, que combina biología, ingeniería e inteligencia artificial, nos permite en AbbVie marcarnos un objetivo tan ambicioso como realista: reducir de forma marcada el tiempo necesario para desarrollar nuevos tratamientos con los máximos niveles de eficiencia y seguridad”.
Los avances científicos de AbbVie en especialidades como oncología, inmunología o neurología definen tanto su capacidad actual para innovar como su potencial a futuro. Por ejemplo, desarrolla técnicas de anticuerpos conjugados (ADC) que atacan directamente a las células cancerosas y, combinados con otras terapias como las inmuno-oncológicas, permiten tratamientos más eficientes y con menores efectos adversos.
Mientras la metodología siRNA silencia los genes específicos relacionados con algunas de las enfermedades más difíciles de tratar, CAR-T in vivo reprograma las células del propio paciente para reducir la toxicidad y la duración de las terapias. “Esto es especialmente relevante porque muchos tratamientos tradicionales como la quimioterapia, que sigue siendo muy importante, no son selectivos y le generan una alta carga al paciente. Hoy nuestros fármacos pueden ser mucho más precisos”, añade.
AbbVie es una de las biofarmacéuticas más avanzadas en potenciar mediante diferentes aplicaciones de IA sus investigaciones. Por ejemplo, la plataforma AbbVie R&D Convergence Hub (ARCH) integra ensayos preclínicos y clínicos, publicaciones, genomas y bases de datos para multiplicar la generación de conocimiento y el acierto de las decisiones clínicas. Por su parte, el proyecto RAISE-UP anticipa la respuesta del paciente y la capacidad de remisión en tratamientos de reumatología, DELIST precisa los candidatos más aptos para terapias avanzadas contra el párkinson, y LiverTAI, que identifica factores potencialmente asociados con la infección por el virus de la hepatitis C en la población española. En oftalmología, perfecciona la identificación de biomarcadores para personalizar tratamientos frente a patologías como el edema macular diabético (una de las principales causas de pérdida de visión en personas diabéticas).
Estas y otras investigaciones desarrolladas en España contribuyen al liderazgo del país en ensayos clínicos —récord de más de 900 en 2025 en España— para la innovación de medicamentos. Sin embargo, mantener esa posición frente a la competencia de potencias como EE. UU. o China pasa por incentivar y financiar el I+D además impulsar proyectos de alto valor gracias a un marco regulatorio estable.
“En definitiva, el reto no es únicamente innovar —concluye el director Médico de AbbVie España—. El verdadero desafío es crear un entorno capaz de reconocer el valor de la innovación, atraer inversión, impulsar la investigación y transformar los avances científicos en beneficios tangibles para los pacientes y para la sociedad”.




