Burnham elimina el IVA eléctrico y recorta el DNI electrónico, marcando un nuevo estilo político
Auf einen Blick
- El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, eliminó permanentemente el IVA del 5% en la factura eléctrica de los hogares a partir del 1 de octubre, financiándolo con la suspensión de un DNI electrónico.
- Esta medida contrasta con la austeridad de su predecesor, Keir Starmer, y busca equilibrar el gasto social con la estabilidad fiscal.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha iniciado su mandato con medidas de gasto social, contrastando con la austeridad fiscal de su predecesor, Keir Starmer, quien sufrió una debacle política por recortes.
Del 29 de julio de 2024 al 21 de julio de 2026 hay casi dos años. Eso es algo más que la vida media en el cargo de un primer ministro británico. También es la distancia entre la primera decisión del que hasta ayer fue jefe del Gobierno de ese país, Keir Starmer, y la de su sucesor, Andy Burnham. Y ambas señalan una diferencia de estilo político entre políticos que comparten ideología y partido.
El 29 de julio de 2024, el Gobierno de Starmer anunció el recorte del Pago Invernal de Combustible, dejando así sin subvenciones para la calefacción a unos diez millones de jubilados británicos. Ayer, 21 de julio, el Gobierno de Burnham, que llevaba solo 20 horas en el poder, anunció la eliminación permanente del IVA de la factura eléctrica que pagan los hogares, cuyo tipo es del 5%. La medida será efectiva el 1 de octubre. El gravamen se mantiene para las organizaciones sin ánimo de lucro, al igual que el 21% para la mayoría de las empresas.
La diferencia entre Starmer y Burnham, así pues, está clara. El primero llegó al poder con un gesto que puso la consolidación fiscal por delante de la redistribución, pese a que ésta había sido tradicionalmente la gran bandera de su partido, el laborista. Políticamente, fue una debacle. Aunque Starmer dio en parte marcha atrás en junio de 2025, el recorte hundió su popularidad, que nunca volvió a recuperarse.
Burnham no quiere caer en el mismo error. Por eso ha comenzado con una medida políticamente difícil de atacar. La factura por electricidad de los hogares del Reino Unido es un 23% más alta que la media de la Unión Europea, el bloque económico y político que el país abandonó en 2021 en busca de un futuro esplendoroso que aún está esperando. Solo en Alemania es más cara. Claro que el 8,6% más que pagan por la electricidad los alemanes se compensa en parte con el hecho de que su PIB per cápita sea un 5% mayor que el de los británicos.
Ahora bien: el problema fundamental que obligó a Starmer a cometer suicidio político con la subvención de la calefacción de los mayores también acosa a Burnham. Es la deuda del Estado, creada por doce años de gobiernos conservadores. En el Reino Unido ronda el 100% del PIB y, con el país fuera de la UE y del euro, su sostenibilidad está sometida a tremendas tensiones. De hecho, el interés del bono a diez años subió siete puntos básicos, hasta el 5,02%, mientras que el del de 30 años lo hizo ocho, y llegó al 5,73% cuando el lunes, apenas cuatro horas después de asumir el cargo, Burnham dijo que quería «alguna flexibilidad» en la gestión de las cuentas públicas para así poder gestionar sus programas sociales de ayuda a los grupos sociales más débiles.
Por eso, cada incremento del gasto o recorte de la recaudación deberá ser compensado para mantener la estabilidad fiscal. En el caso del IVA eléctrico cero, el Estado va a perder, al menos en el actual ejercicio fiscal, 850 millones de libras (mil millones de euros) anuales. Para tapar el agujero, el Gobierno ha decidido suspender la creación de un DNI electrónico (en el Reino Unido, igual que en Estados Unidos, no hay documento nacional de identidad).
Pero los números no cuadran. El DNI electrónico iba a costar a las arcas públicas 2.100 millones de euros al cambio actual en tres años. En ese período, la caída de la recaudación del IVA ascenderá a 3.000 millones de euros. Y, a partir del cuarto año, el DNI electrónico iba a estar ya completamente implantado, con lo que su impacto presupuestario sería mínimo. Claro que cuatro años en política son una era geológica.
Cuadrar las cuentas va a ser, así, el gran problema de Burnham, que ayer también anunció su otra primera gran medida: un amplio programa para proveer de alojamiento permanente y vivienda social a los 'sin techo' británicos, de modo que ninguno tenga que dormir a la intemperie. Es un sistema que ya se desarrolló en Manchester, la ciudad de la que fue alcalde durante una década, y que costará otros 340 millones de libras (unos 400 millones de euros). En ese caso no hay recortes, pero tampoco deuda, sino una reasignación de partidas dentro del Ministerio de Vivienda.
Con estas medidas, Burnham quiere dar no solo un toque social al Gobierno sino, sobre todo, que ese toque social será muy visible por la opinión pública y, al mismo tiempo, que los mercados de deuda tengan el convencimiento de que el Ejecutivo no va a caer en una espiral de gasto insostenible. Por eso, el nuevo primer ministro británico acuñó ayer, en la primera reunión con su gabinete, una serie de frases en ambas direcciones.
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
El gobierno de Burnham deberá encontrar nuevas fuentes de financiación o recortes para compensar el déficit fiscal de 3.000 millones de euros.
Wahrscheinlich · Innerhalb von Monaten
El programa de vivienda social de Burnham se implementará, reasignando partidas dentro del Ministerio de Vivienda.
Sehr wahrscheinlich · Innerhalb von Monaten
Offene Fragen
- ¿Cómo compensará Burnham el déficit de 3.000 millones de euros en tres años?
- ¿Serán sostenibles las nuevas políticas sociales a largo plazo?
- ¿Cómo reaccionarán los mercados a la "flexibilidad" en las cuentas públicas?







