Cuatro españoles de la flotilla a Gaza detenidos y expulsados por Israel necesitaron atención médica
Auf einen Blick
- Cuatro de los 44 españoles detenidos por Israel en la flotilla a Gaza requirieron atención médica tras ser expulsados a Turquía.
- Los activistas denuncian malos tratos, incluyendo palizas, interrupción del sueño y disparos de balines, con al menos nueve personas hospitalizadas.
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Una flotilla de activistas intentaba llegar a Gaza y fue interceptada por Israel. Los detenidos fueron expulsados a Turquía, y varios denuncian malos tratos y agresiones.
Cuatro de los 44 españoles que viajaban a bordo de la flotilla a Gaza interceptada por Israel y que fueron detenidos y expulsados del país el jueves hacia Turquía han requerido atención médica, según ha desvelado este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
Se trata de los que se “encontraban en peores condiciones” y necesitaban tratamiento médico más urgente, según han explicado fuentes diplomáticas en Turquía, si bien un número mayor de integrantes de la delegación española pasó controles médicos a lo largo de la noche del jueves al viernes en el hospital Çam Sakura de Estambul.
Su retorno a España se ha retrasado al menos hasta el sábado precisamente por la necesidad de descanso de los integrantes tras prácticamente una noche entera en el hospital y entre tres y cuatro días –según el momento en que fueron interceptados por las fuerzas israelíes– de palizas y malos tratos, que incluían la interrupción forzada del sueño mediante el uso de bombas de sonido, golpeo de las celdas y lanzamiento de agua, de acuerdo con testimonios de varios integrantes de la flotilla recogidos por este periódico.
Según el primer parte médico provisional de la organización Flotilla Sumud Global, hay al menos nueve personas todavía hospitalizadas, cinco de ellas con huesos fracturados en brazos, pies, costillas o en una vértebra, en el caso de una ciudadana francesa. Un italiano está siendo examinado por sospechas de una lesión hepática a causa de los golpes, mientras que tres —dos turcos y una francesa— han sido intervenidos por tener heridas abiertas de varios centímetros de diámetro provocados por disparos de balines de metal recubiertos de goma a corta distancia.
Antes de ser llevada al hospital en una ambulancia, la joven francesa herida, Mathilde Pauline Mollet, explicó a EL PAÍS que el disparo se produjo durante el cautiverio en uno de los dos barcos-prisión israelíes en los que fueron alojados tras ser capturados en aguas internacionales.
Estos barcos, con una cubierta inferior en la que eran alojados los prisioneros a la intemperie o en contenedores, estaba rodeada por una cubierta superior desde la que los militares israelíes les vigilaban.
“Si les mirabas a la cara, te apuntaban con sus armas, así que yo procuraba mantener la mirada baja”, explicó el activista italiano Dario Depalma.
En un momento en que comenzaron a disparar, explicó Mollet, ella no tuvo tiempo de apartarse lo suficiente y el balín le alcanzó en el interior del muslo izquierdo: “Comencé a sangrar y el agujero ha estado abierto durante tres días. Ha empezado a hacer necrosis”.
Una integrante chilena de la flotilla, Carolina Eltit, relató a este diario que vio cómo varios compañeros fueron heridos por disparos de estos balines.
“No teníamos cómo tratar a la gente herida, porque no nos dieron nunca medicinas ni parches para ponerles. Les secamos la sangre con nuestras poleras [camisetas]. Cuando nos tiraban agua de mar, porque nos inundaban el suelo todo el tiempo para que no saliéramos de los contenedores, mojábamos las poleras para limpiarles un poco”.
Según esta activista, durante los dos o tres días que estuvieron en los buque-prisión, únicamente se les suministraba medio litro de agua potable al día por cada dos personas y en los retretes químicos no había papel higiénico.
En un comunicado, la organización Free Palestine NOW se ha sumado a los denunciantes de malos tratos contra los miembros de la flotilla: “[Hay] al menos 15 casos de agresiones sexuales, incluidas violaciones. Disparos con balas de goma a quemarropa y decenas de personas con fracturas óseas”.
“Aunque la atención del mundo se centra en el sufrimiento de nuestros participantes, no podemos insistir lo suficiente en que esto no es más que un pequeño atisbo de la brutalidad que Israel impone a diario a los rehenes palestinos”, enfatiza.
Eltit explicó a EL PAÍS que, según lo que pudo presenciar, “hubo un par de tocamientos pero, gracias a Dios, no violaciones como en la primera interceptación”.
La primera interceptación de la flotilla se produjo a finales de abril en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta (Grecia) y, posteriormente, todos los activistas menos un español y un brasileño fueron liberados en puertos griegos.
Luego se reorganizaron y, junto a otros barcos que partieron de Turquía, conformaron la flotilla abordada por Israel esta semana en aguas al oeste de Chipre.
En la primera ocasión, explica la activista chilena, “no hubo tantos golpes, pero sí hubo una violación a una chica y tocamientos a otras”.
Albares ha precisado, asimismo, que los servicios consulares están “documentando a tres ciudadanos que lo necesitaban” para poder viajar hacia España.
Todos ellos habían sido previamente expulsados por Israel en aviones fletados por el Gobierno turco después de que sus embarcaciones fueran interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales a principios de semana.
Sanciones contra Ben Gvir
Por otra parte, el titular español de Exteriores ha expresado su confianza en que los Veintisiete adopten sanciones contra el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, después de que se publicara en redes sociales un vídeo en el que humilla a los detenidos de la flotilla, arrodillados y con la cara contra el suelo.
Estas imágenes han generado una ola de críticas y condenas internacionales, e incluso la reprobación por parte del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y de su ministro de Exteriores, Gideon Saar.
“Es algo que, desde luego, nosotros ya habíamos planteado”, ha señalado Albares en referencia a las sanciones.
Tanto Ben Gvir como Bezalel Smotrich, otro ministro ultra del Gobierno israelí, ya tienen prohibida su entrada en España desde hace tiempo.
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
La Unión Europea podría imponer sanciones contra el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir.
Möglich · Innerhalb von Wochen
Offene Fragen
- Detalles completos de las lesiones de todos los afectados.
- Investigación oficial sobre las denuncias de malos tratos y agresiones sexuales.
- Consecuencias diplomáticas para Israel tras las denuncias y la publicación del vídeo de Ben Gvir.
- Número exacto de personas hospitalizadas y su estado de salud.





