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El Observatorio Fabra, termómetro del cambio climático en Barcelona
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La Vanguardiavor 16 StundenEnvironment9 Min. LesezeitSpain

El Observatorio Fabra, termómetro del cambio climático en Barcelona

Auf einen Blick

  • Javier Martín Vide, director del Observatorio Fabra de Barcelona, destaca la importancia de esta estación meteorológica, que registró un récord de 40,9ºC el 8 de julio.
  • Sus 112 años de mediciones ininterrumpidas la convierten en un termómetro clave del cambio climático y la adaptación urbana.

KI-generierte Zusammenfassung

Warum es wichtig ist

El Observatorio Fabra de Barcelona registró el 8 de julio un récord absoluto de 40,9ºC, destacando su serie de 112 años de mediciones ininterrumpidas como un termómetro clave del cambio climático.

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Javier Martín Vide, director del Observatorio Fabra de Barcelona (situado muy cerca del Tibidabo), reivindica la importancia de esta estación meteorológica, que registró el pasado día 8 de julio el récord absoluto de la temperatura más alta para la ciudad de Barcelona: 40,9ºC. Su valor reside -nos dice- en la serie de 112 años de mediciones del tiempo ininterrumpidas, lo que convierte a esta estación en un verdadero termómetro del cambio climático.

Mientras recorrimos este lugar, Martín Vide nos explica la historia de este centro científico, inaugurado en 1904 por el rey Alfonso XIII y propiedad de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona (creada en 1764), la institución científica más antigua de Catalunya después de la Universitat de Barcelona.

Ubicado en la sierra de Collserola (a 413 metros de altitud), el observatorio es famoso también por sus secciones de astronomía y sismología, así como por sus populares “Cenas con Estrellas” desde este fabuloso mirador de Barcelona.

¿Cuándo empiezan a tomarse registros aquí?

Observaciones astronómicas se hacen desde la inauguración y hoy continúan realizándose. El primer director fue Josep Comas i Solà. Y Comas i Solá era un gran astrónomo, descubrió 11 asteroides, al primero de los cuales le puso el nombre de Hispania. Descubrió también dos cometas. Él intuyó que Titán, que es el satélite más importante de Saturno, tenía atmósfera; luego se confirmó hacia 1944. Pero aquí también estuvo Eduard Fontserè, que fue director de la sección meteorológica y sísmica, y primer director del Servei Meteorològic de Catalunya.

Martín Vide reconoce a Camilo Fabra como una figura clave en esta historia. Industrial adinerado, puso aquí parte de su fortuna; fue alcalde de Barcelona, diputado en las Cortes de la Restauración y actuó como verdadero mecenas. Facilitó la construcción del observatorio aportando el dinero necesario, con una clara motivación científica.

¿Qué debe valorarse de este observatorio?

Este lugar es una maravilla desde un punto de vista meteorológico, porque los otros observatorios de la ciudad de Barcelona han sido itinerantes. En cambio, aquí, en este el mismo lugar, se ha registrado la temperatura, la precipitación, la humedad relativa y demás variables en el mismo sitio durante más de un siglo, sin lagunas o ausencias de datos.

Ha habido una clara vocación de continuidad a estos datos…

Totalmente. Este volumen de datos da lugar a series climáticas largas, continuas, sistemáticas, exactas y homogéneas. Es un verdadero tesoro a la hora de estudiar el cambio climático, pues nos permite ver las señales que nos da este fenómeno. Y las series arrojan señales claras: tanto las de la temperatura media anual como las de cualquier mes del año son claramente ascendentes.

El pasado 8 de julio, la estación manual del Observatorio marcó 40,9ºC, fue todo un acontecimiento. ¿Qué importancia tiene este récord?

Hace solo dos años, el 30 de julio de 2024, el observatorio llegó a los 40,0ºC y dos años después lo hemos batido por casi un grado, con 40,9ºC. Es normal que este registro tenga una repercusión importante, sobre todo en el contexto actual de cambio climático y de sensibilización de la población respecto a los efectos negativos que tienen las olas de calor en los ciudadanos.

¿Hubo ese día temperaturas más elevadas de 40,9ºC en alguna zona de Barcelona?

Casi seguro que no. En el Raval, hubo 38,6ºC, se acercó a 39 grados, o sea, casi 2,5 grados menos que aquí [estamos en Observatorio Fabra, muy cerca del Tibidabo].

¿Cuál es la zona más calurosa de la ciudad de Barcelona?

Depende de la hora del día y del momento del año.

Por ejemplo, en verano.

En verano, de día, son zonas más frescas la fachada litoral, los barrios litorales, la Vila Olímpica. La Barceloneta, por ejemplo, tiene una temperatura algo más baja que el Eixample, y a veces también que el Observatorio Fabra, aunque no siempre. Y tiene una temperatura máxima inferior a la del interior.

Este es uno de los observatorios más antiguos de Europa.

En 2018, la Organización Meteorológica Mundial declaró el Observatorio Fabra como estación centenaria de observación a largo plazo. En España hay muy pocas: Izaña, Madrid-Retiro, el Observatorio del Ebro (Roquetes) y Daroca, en la provincia de Zaragoza.

Con esta perspectiva, ¿prevé que pueda incrementarse la temperatura con nuevos récords en Barcelona?

Sí, sí, sin duda, sin duda. Tuvimos en Catalunya 45,4ºC en Figueres, el 18 de julio de 2023. No nos imaginábamos que en el nordeste de Catalunya, en Figueres, se llegara a alcanzar las temperaturas más altas que sufre el Valle del Guadalquivir, aunque allí se llegó en una ocasión a 47,6ºC en La Rambla, en Córdoba. En una década o poco más podría alcanzarse 45ºC en el Observatorio Fabra. Los récords se seguirán batiendo, aunque se hayan alcanzado ya valores muy elevados.

¿Por qué se dieron esas temperaturas tan altas el 8 de julio?

Había, en primer lugar, algo de inversión térmica. El aire más caliente estaba comprimido sobre un nivel altitudinal que incluye el Observatorio. Esto pasa a veces. Y además, allá abajo [señala la ciudad], al menos cerca del mar, el influjo marino atemperó los valores extremos.

¿Influye en el Observatorio Fabra el efecto de isla de calor urbana?

Influye en alguna décima. Si tomamos los datos de un siglo, el calentamiento medido por el Observatorio Fabra es de 2,2 grados centígrados. En un siglo largo desde 1914, Fabra tiene 2,2 grados centígrados de calentamiento.

¿Qué factores han contribuido ahora a ese incremento de 2,2 grados?

Básicamente, el calentamiento global, es la parte más importante, fenómeno que se nota en todo el planeta, pero también ha incidido el calentamiento regional, el de la cuenca del Mediterráneo, que es un área más sensible que el conjunto del planeta. Por estar el observatorio situado aquí, la cuenca del Mediterráneo, cálida y muy asoleada en verano, nos aporta alguna décima más.

¿Y el tercero?

Influye un poquito el hecho de que a los pies de Fabra tenemos una gran ciudad y una gran área metropolitana. Es decir, la isla de calor tiene su máximo entre el Eixample y la parte alta del Raval, pero aquí también se aprecia ligeramente.

¿Y eso cuánto supone de calentamiento?

De media no mucho, dos o tres décimas más. El efecto urbano es leve, pero hace aumentar algunas décimas los valores medios. El efecto isla de calor del aire es nocturno, pero el efecto isla de calor superficial, provocado por las superficies artificiales, como el asfalto, es diurno. Ocurre allí donde hay asfalto, hormigón y demás.

Un informe del Institut Metròpoli ha cifrado el número de muertes por exceso de calor en el área de Barcelona y concluye que se producen hasta unas 1.000 mueres al año. Cada vez hay más conciencia social sobre este riesgo sanitario mientras estamos abocados a sufrir continuas olas de calor.

Sí, porque el exceso de calor tiene un impacto negativo en la salud. El número de muertes atribuidos al calor se deduce del cálculo de la sobremortalidad, comparando el número de fallecidos con los datos medios de muertos de cada fecha del año. Si este año, durante la última ola de calor, han muerto X personas más que el promedio y no hay otro factor que lo explique, como una catástrofe, una pandemia u otra causa especial de mortalidad, no cabe otra opción que achacarlo al exceso de calor, a esas temperaturas tan altas.

Uno de los efectos de la alta radiación ha sido la alta contaminación por ozono que ha rebasado los niveles de alerta, aunque prácticamente ha sido silenciada por las administraciones catalanas. ¿Qué vamos aquí? -señalo la espesa nube sobre Barcelona.

Ahora tenemos una bruma marina, también hay polvo en suspensión y contaminación, y seguramente también ozono.

¿Qué impactos le preocupan más de este calentamiento en las ciudades?

Sobre todo lo que tiene que ver con la salud humana, y animal. El calor extremo mata, hay que tenerlo muy en cuenta, también baja la productividad y el rendimiento laboral, incluso derivado del cansancio por las noches de mal dormir. Las escuelas hay que climatizarlas. No puede haber ya ninguna escuela no climatizada. Pero es que además habrá que ajustar los calendarios escolares; no sé cómo, pero quizá con jornadas más intensivas durante el invierno. Y este año ya se han ahogado muchas personas, en algunos casos en playas donde no había aún vigilante, porque todavía no había comenzado la campaña de control. No había comenzado todavía, pero la gente tenía necesidad de ir a la playa por la punta de calor de mayo y la ola de calor de junio.

¿Cómo adaptamos las ciudades al cambio climático?

Lo primero es crear refugios climáticos. Y en este sentido hay que decir que Barcelona es un modelo internacional. Este año hay 500 solo en la ciudad, sin contar los municipios metropolitanos, que también tienen. En segundo lugar, es clave reverdecer la ciudad. Es decir, introducir el verde urbano en todas partes.

¿Y los ejes verdes? También son clave

Si, claro, aunque tienen sus problemas, porque hemos visto que el precio de la vivienda se dispara. Se requieren más parques, más jardines, más parterres, más tejados verdes, terrazas verdes. También hay que sustituir el suelo duro, cementado, asfáltico por un suelo más permeable. Existen materiales más permeables donde el agua de riego o el agua de lluvia no se escapa y se pueda evaporar, con el consiguiente refrescamiento. En los años 80 Barcelona fue un icono mundial de las 'plazas duras', que no sirven para nada ahora. Ya han dejado de tener ningún tipo de utilidad.

La plaza de los Països Catalans de Barcelona está en plena reforma.

Ninguna persona mayor se sentaba allí ente mayo y octubre, ni los skaters, porque saben que a las 3 de la tarde un día de verano pueden caer en redondo. Y también es clave crear láminas de agua, a veces, y el sombreado de aquellas calles o plazas más concurridas. De esto han dado ejemplo muchas poblaciones del sur de España, como la calle Sierpes de Sevilla. Necesitamos estructuras que provean sombra y aislamiento térmico en los edificios, por supuesto.

Cada vez abundan más los estudios climáticos de atribución. En cambio, antes los climatólogos no se atrevían a relacionar tan directamente un suceso meteorológico extremo puntual con el cambio climático...

Estos estudios de atribución tienen una parte muy mediática de oportunidad e inmediatez, pero hay que ser prudentes, porque atribuir un episodio meteorológico extremo o un porcentaje de su intensidad al cambio climático requiere disponer de una base de datos muy completa de aquel lugar donde ha ocurrido, hacer un análisis estadístico fino, para ver dónde se sitúa el registro extremo en la distribución de frecuencias; si queda, por ejemplo, muy alejado de la mediana, y ver qué valor de probabilidad tiene eso. Yo sería prudente a la hora de dar una respuesta rápida.

¿Hacia dónde cree que va a ir evolucionando el estudio de la climatología?

Sin duda, lo que tiene que ver con los avances en proyección climática, eso interesa muchísimo. Se ha demostrado, a partir del recorrido que ya tenemos de estudio sobre el calentamiento global, que los modelos climáticos hicieron proyecciones razonablemente buenas. Es decir, que no tenemos duda de que esos modelos físico-matemáticos -en esencia, un modelo climático es un modelo físico-matemático-, reproducen aceptablemente la evolución de las variables climáticas, las reconstruye hacia el pasado y las proyecta hacia el futuro. Ahí todavía hay trabajo que hacer y los modelos se van perfeccionando año tras año. Esa es una línea muy importante; permite saber, por ejemplo, cuántas noches tórridas sufriremos dentro de 30 años con cierta precisión y demás.

¿Alguna otra línea?

Otra es la climatología de los extremos, la climatología de los riesgos meteorológicos. Esto es muy importante porque ahí van implicadas víctimas, potenciales víctimas humanas. Esa es fundamental también. Y otras muchas más, como clima y turismo, clima y productividad, adaptación de las ciudades al cambio climático y demás.

Última pregunta. Me da la impresión de que se retrasa el cuarto informe sobre cambio climático de Catalunya.

Yo me he desvinculado de este proyecto. Este trabajo se tenía que haber hecho ya. El último, el tercero, que coordiné, vio la luz en el 2016. Ha pasado ya una década. El mundo y el país han cambiado mucho. Depende de la Oficina de Canvi Climàtic y del Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible, entre otros organismos. No sé qué voluntad hay de hacerlo. Dicen que quieren que sea participativo, abierto, lo que me parece muy bien. En los tres primeros estuvimos implicados el Grupo de Expertos en Cambio Climático de Catalunya (GECCC), autores de la mayoría de los capítulos. Desconozco su estado actual. Les enviamos una carta.

¿Por qué?

Si nos hubieran consultado, aunque fuera por cortesía, creo que habríamos mejorado la estructura de capítulos, así como de contenidos, previstos. Probablemente, desde el Observatorio Fabra (RACAB) prepararemos un informe sobre el estado del clima en el ámbito metropolitano de Barcelona.

Worauf zu achten ist

KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten

  • La temperatura en el Observatorio Fabra podría alcanzar los 45ºC en una década o poco más.

    Wahrscheinlich · Innerhalb von Jahren

  • Los récords de temperatura en Barcelona se seguirán batiendo.

    Sehr wahrscheinlich · Innerhalb von Jahren

Offene Fragen

  • ¿Cuál es el estado actual del cuarto informe sobre cambio climático de Catalunya?
  • ¿Cómo se ajustarán los calendarios escolares para mitigar el calor extremo?

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This article was originally published by La Vanguardia.

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