El turismo como problema: la paradoja de Irene Montero y la masificación en España
Auf einen Blick
- La eurodiputada Irene Montero denunció la masificación turística en Palma, pero fue criticada por haber sido turista en Menorca.
- El artículo reflexiona sobre cómo el turismo, que representa el 12,6% del PIB español, genera problemas de vivienda y calidad de vida para los residentes, quienes a menudo son expulsados de las ciudades turísticas.
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Warum es wichtig ist
La eurodiputada Irene Montero criticó la masificación turística en Palma, pero fue señalada por haber sido turista en Menorca, evidenciando una contradicción común.
Le ocurrió a la pobre Irene Montero, pero podría habernos pasado a muchos. La semana pasada, la eurodiputada de Podemos lanzó un vídeo apoyando a las más de 25.000 personas que se manifestaron contra la masificación turística en Palma. Denunciaba el problema de la turistificación en Baleares: a las islas llegan 20 millones de turistas cada año, lo cual hace imposible que sus habitantes puedan alquilar un piso, tomarse un café o disfrutar de sus playas con normalidad.
El mensaje era impecable. Pero, poco después de compartirlo, las repuestas se le llenaron de fotos suyas en Menorca; resulta que la exministra de Igualdad había sido, junto a otras compañeras de Podemos, una de esas 20 millones de turistas que, según ella misma denunciaba, en 2025 le habían hecho la vida imposible a los baleares. No la culpo: me ocurrió algo parecido en primavera, cuando me crucé en redes con un vídeo terrorífico del Albaicín. Un granadino compartía las que, desde hace años, son las vistas desde su ventana: hordas de turistas sacándoles fotos a sus macetas, a sus gatos y a su casa cueva. Convirtiendo su cotidianidad en una historia de Instagram y su día a día en un infierno. Poco después, gracias al sentido de la oportunidad que siempre tiene el algoritmo, el móvil me recordó unas fotos mías de hace diez veranos en el barrio nazarí. Porque los turistas siempre son los otros.
En un país como el nuestro, que recibió a 96,7 millones de visitantes internacionales el año pasado —más del doble de la población española—, son pocos y muy desnortados los que discuten que el turismo ya es un problema en muchos lugares. Que empieza a tener más cara B que A, que sus consecuencias negativas para los habitantes de algunas regiones superan el beneficio económico que les brinda. El turismo representa en España el 12,6% del PIB, pero muchos de los territorios que más lo explotan son también los que más problemas tienen en materias como vivienda, dando lugar a un fenómeno curioso: que quienes viven del turismo (camareros, kellys, recepcionistas, dependientes) son expulsados de las ciudades turísticas. “Yo no vivo del turismo, es el turismo el que me deja sin vida”, rezaba la pancarta de un manifestante la semana pasada en Palma. Y ese es, cada vez más, el sentimiento de muchos.
Offene Fragen
- ¿Qué medidas concretas se implementarán para mitigar la masificación turística?
- ¿Cómo se equilibrará el beneficio económico del turismo con la calidad de vida de los residentes?






