Eurovisión 2026: Menos países, más política y el boicot a Israel
Auf einen Blick
- Eurovisión 2026 reduce su número de países y sufre un descenso de audiencia y reproducciones, afectado por la polémica presencia de Israel y el auge del activismo propalestino.
- Manifestaciones y festivales alternativos protestan contra la participación israelí.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
Eurovisión 2026, en su 70º aniversario, presenta el menor número de países desde 2004. La competición se ve marcada por la politización, especialmente en relación con la presencia de Israel, y el activismo propalestino.
En Eurovisión 2026 no hay alfombra roja. Los concursantes pisan un tapiz turquesa. No es el color del río ni el del mar, sino el tono exacto de Pantone de los envases de Moroccanoil, la marca de cosméticos israelí que es la principal patrocinadora del festival. La cifra de países que compiten este año, el de su 70º aniversario, es la menor desde 2004 (tan solo 35, tras la marcha de España, entre otros). Pero desde hace varias ediciones la competición es cosa de dos: Israel contra el país favorito de las apuestas oficiales. La situación se vuelve redundante y el concurso pierde emoción.
Esta vez es Finlandia (con permiso de la australiana Delta Goodrem) la que se disputa el voto popular, de cada vez más marcado signo político, con el israelí Noam Bettan. El cantante y la cadena pública KAN fueron amonestados hace unos días por la Unión Europea de Radiodifusión (UER) tras pedir el apoyo masivo para su propuesta a través de anuncios que contravienen el reglamento del concurso.
Las cifras dejan claro que el polémico apoyo de Eurovisión a la presencia de Israel está pasando factura en su repercusión mediática. Los informes de audiencias de las dos semifinales emitidas esta semana marcan un importante descenso de espectadores en buena parte de los países europeos con respecto al año pasado. Incluso Suecia, un país obsesionado con el festival, ha perdido una cuarta parte de espectadores de un año a otro.
También han caído en picado las reproducciones en YouTube y Spotify en comparación con las obtenidas por los candidatos de la edición anterior. Según los datos que recopila el portal ESCStreams, el impacto este 2026 de las canciones está al nivel de 2021, cuando la pandemia del coronavirus llevó a una edición descafeinada tras un año de parón obligado. No olvidar el golpe presupuestario que ha supuesto haber perdido cientos de miles de euros procedentes de las tasas de participación y emisión que ni RTVE ni otras cuatro cadenas europeas abonan tras apearse de la competición.
Apoyo a Palestina en Viena
Un escenario situado ante la imponente estatua de la emperatriz María Teresa de Austria ocupa durante toda la tarde del viernes la majestuosa plaza que lleva su nombre. Keine Bühne für den Völkermord (No hay escenario para el genocidio) es un pequeño festival alternativo organizado por asociaciones propalestinas de Austria, a modo de protesta por la presencia de Israel en Eurovisión. Abre el cartel la banda de folclore palestino Shatat (diáspora) en un evento que “demuestra que la cultura es una forma de expresión en la que no cabe el blanqueamiento”, apunta este periódico uno de sus organizadores, Luis Cortés Barbado, investigador en física teórica residente en Viena y coordinador de Izquierda Unida Exterior.
Para este sábado a las 14.00, poco antes de que comience la final de Eurovisión, está programada una manifestación por el centro de la capital austriaca que aspira a superar la convocatoria de 20.000 personas que tuvo en un acto similar el pasado mes de septiembre. A pesar de que ni la ORF, cadena pública austriaca que este año es la anfitriona del certamen musical, ni el resto de medios de comunicación del país “hayan ayudado en los últimos años a que la gente tome coincidencia de lo que está pasando en Gaza”, en la sociedad austriaca, opina el Cortés Barbado, “cada vez está calando más la causa palestina; se están acabando las excusas para ese uso perverso del Holocausto”.
La ministra española de Juventud, Sira Rego, ha enviado un comunicado de apoyo a este festival alternativo, en el que califica de “vergonzosa complicidad” el hecho de que los organizadores de Eurovisión “permitan que se encubra esta violencia”. “Los pueblos de Europa se niegan a ser cómplices de la normalización de la barbarie”, dice Rego en su escrito, después de que se hayan confirmado 72.736 personas muertas por fuego israelí en la Franja de Gaza desde octubre de 2023, según el último informe.
Eurovisión es clave para Israel
En 2017, el Gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, decidió abolir su cadena pública IBA y sustituirla por un nuevo organismo de radiodifusión: KAN. La oposición expresó su preocupación por que Netanyahu quisiera controlar los medios de comunicación, ya que había acusado a los periodistas de la IBA de ser demasiado críticos con su coalición de derecha, explicaba en su momento la BBC.
En su primera participación en el festival, KAN ya logró llevarse la victoria con Netta y el tema Toy, una canción frívola en la que la intérprete cacareaba como una gallina y que permitió que Tel Aviv fuera la ciudad anfitriona al año siguiente. Convertida en poderosa potencia eurovisiva, la cadena ha elegido casi todos los años a representantes que exaltan el sentimiento patriótico en sus letras. En 2019, compitieron con el tema Home (Hogar). En 2021, tras la pandemia, escogieron Set me Free (Libérame). La politización del candidato eurovisivo se ha intensificado en las dos últimas ediciones. En 2024, el país presentó el tema October Rain (Lluvia de octubre), en clara referencia al ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023. La UER solicitó cambios en el texto para que cumpliera con el reglamento y con la vocación apolítica que el festival se adjudica a sí mismo. KAN tuvo que cambiar hasta el título. La canción se convirtió en Hurricane. Y, en 2025, el ente público se presentó con A New Day Will Rise (Un nuevo día emergerá).
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
La controversia en torno a Israel podría llevar a más países a reconsiderar su participación en futuras ediciones de Eurovisión.
Wahrscheinlich · Mittelfristig
La UER podría endurecer las reglas sobre la politización de las candidaturas para evitar futuras polémicas.
Wahrscheinlich · Kurzfristig
Offene Fragen
- ¿Cómo afectará la controversia a la participación de países en futuras ediciones?
- ¿Se tomarán medidas adicionales por parte de la UER ante la politización del festival?
- ¿Cuál será el impacto a largo plazo en la imagen y audiencia de Eurovisión?






