Irán y EE.UU. escalan tensiones con ataques en el Golfo; Kuwait sufre víctimas
Una nueva ronda de ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos ha vuelto a salpicar los países del Golfo, causando un muerto y al menos 60 heridos en Kuwait, donde un proyectil impactó en el aeropuerto del país, forzando su cierre. Vídeos del ataque muestran la terminal sumida en una nube de polvo, con varios civiles corriendo rodeados de varios incendios. Las autoridades del país informaron que se han realizado siete cirugías de "emergencia mayor", mientras el resto de heridos sigue siendo atendido en hospitales de la zona. El ataque provocó un cierre temporal del aeropuerto, que tuvo que desviar más de una decena de vuelos. El portavoz de Defensa, Saud Abdulaziz al Otaibi, condenó la "agresión criminal iraní" y advirtió sobre el derecho de su país a responder ante el ataque.
El comando central estadounidense en la región, Centcom, informó que sus defensas aéreas intervinieron contra varios ataques iraníes con misiles balísticos dirigidos hacia Kuwait y Bahrein, aunque aseguró que ningún lanzamiento "alcanzó sus objetivos". Bahrein, por su parte, condenó la "campaña hostil sistemática" de Irán contra "instalaciones civiles" del país, que calificaron de violación del derecho internacional. El ejército del país aseguró haber interceptado tres misiles y varios drones iraníes esta madrugada.
La oleada de represalias iraníes contra países de la región se produjo tras el intercambio de ataques con Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, en una nueva escalada que pone en peligro el frágil acercamiento diplomático para lograr un pacto que ponga fin al conflicto. "Ya habíamos advertido que cualquier acto de agresión recibiría una respuesta diferente y más severa, por ello hemos actuado en consecuencia. Estas respuestas deben servir de lección", señaló la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado. "Reiteramos que perturbar la seguridad del Estrecho de Ormuz tendrá un alto precio para las fuerzas armadas estadounidenses", añade la nota.
La tensión se disparó anoche cuando el ejército estadounidense atacó un petrolero iraní cerca del Estrecho de Ormuz. Teherán respondió con ataques contra la Quinta Flota de Estados Unidos. Posteriormente, el ejército estadounidense atacó una estación de control terrestre en la isla iraní de Qeshm, un punto estratégico fuertemente militarizado que domina la entrada de Ormuz, en una agresión que calificó de "legítima defensa". El régimen iraní, por su parte, respondió con ataques contra una base aérea y una base de helicópteros, según informó la agencia oficial Tasnim.
"Los estadounidenses han demostrado que entienden el lenguaje de los misiles mejor que el de los diplomáticos", declaró el portavoz del Comité de Seguridad Nacional iraní, Ebrahim Rezaei, en medio de la escalada. Tras este nuevo capítulo de tensiones, el ministro de Exteriores iraní, habló por teléfono con seis países involucrados en la mediación con Estados Unidos, incluido Francia. "Por cada disparo y agresión, responderemos con un bombardeo de misiles y drones", aseguró Mohsen Rezaee, comandante de la Guardia Revolucionaria. "Ni en las negociaciones ni en el proceso de alto el fuego permitiremos que Estados Unidos se extralimite", aseveró.
Mientras Irán alzó el tono en el frente diplomático, el presidente estadounidense, Donald Trump, sugirió que se produjeron avances en las negociaciones y aseguró que el bloqueo de Ormuz "se resolverá con bastante rapidez". "Ya han acordado que no van a tener un arma nuclear", dijo Trump sobre un compromiso que Teherán repite desde hace años.
El presidente estadounidense confirmó que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, está involucrado en las conversaciones y llegó a insinuar que podría reunirse con él. "Parece que nos llevamos bastante bien. Probablemente nos reuniremos en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos", señaló.



