Mallorca to Limit Vehicle Entry Through Island Ports
El Consell de Mallorca prevé aprobar mañana un acuerdo para impulsar una ley que limite la entrada de vehículos por los puertos insulares. Una iniciativa pionera e inédita en la isla que hasta ahora ha sido apoyada por todos los partidos con representación autonómica menos por Vox, socio de gobierno insular del PP al frente del Consell. Pese a la oposición de los de Abascal, el proyecto seguirá adelante.
No se aplicará este verano. Antes, la norma deberá seguir una larga tramitación parlamentaria que se ralentizará en los próximos meses, coincidiendo con el habitual letargo legislativo del verano.
El objetivo, sobre el papel, es que la Ley de Regulación de Afluencia de Vehículos -como será denominada- entre en vigor el próximo verano, aunque eso todavía está por concretar, especialmente si se tiene en cuenta que el próximo año deben celebrarse en Baleares elecciones autonómicas.
La limitación de vehículos nunca se ha aplicado en la mayor de las Islas Baleares, donde residen en torno a un millón de habitantes, el grueso de la población del archipiélago. Sí se han aplicado restricciones de entrada y circulación de vehículos en las islas menores: Formentera fue el primer territorio que lo puso en práctica en el año 2019, habiéndolo mantenido desde entonces con gran apoyo social.
Ibiza siguió ese mismo camino y el verano pasado empezó a regular la entrada de coches, medida que se repetirá este verano. Sólo el año pasado se calcula que llegaron a la isla pitiusa entre 30.000 y 35.000 coches menos.
Hasta ahora, y a pesar de formar parte del paquete de iniciativas políticas del PP de Marga Prohens desde que llegó al poder en 2023, Mallorca no había dado el paso para poner en marcha la normativa.
El gobierno insular que preside Llorenç Galmés realizó un estudio de carga de las carreteras de Mallorca al principio de la legislatura. El informe refleja que en el año 2023 entraron en la isla 379.628 vehículos, un 108% más que los que entraron por los puertos de Palma y Alcúdia apenas cinco años antes, en 2017.
El estudio encargado por el Consell (que tiene las competencias en carreteras) fijó un techo máximo de 843.000 vehículos, 120.000 menos que los que circularon por Mallorca en la semana punta de la temporada turística, en pleno mes de agosto. Los datos reflejaron que en la isla se han llegado a registrar 1,3 millones de desplazamientos en un día del mes de julio, lo que equivale al 50% de la movilidad de todos los residentes.
La ley habilitará al Consell a fijar cada año o cada dos años un número máximo de vehículos con autorización de entrada y circulación por la isla. Se pondrá un techo a las flotas de alquiler y se impondrá una tasa con efecto disuasorio a los vehículos que no tributen en Mallorca, con multas de hasta 30.000 euros por incumplimiento.
Los residentes en Baleares quedarán exentos de esta regulación y quienes tengan una vivienda en propiedad y no sean residentes podrán tener un vehículo por propiedad. Habrá otras excepciones, como los vehículos para personas con movilidad reducida o los de servicio público.
El PP ha defendido la medida como una forma de poner solución a una de las grandes reivindicaciones sociales en los últimos años, destinada a atenuar la sensación de saturación «puntual» que se vive en las islas por la gran afluencia turística cada verano. Se quiere aliviar así la carga que soportan diariamente las carreteras.
Para la oposición, sin embargo, la medida llega tarde y «es un anuncio de puro tacticismo electoralista para quedar bien», en palabras de la portavoz del PSOE en el Consell de Mallorca, Catalina Cladera, que denuncia que el PP «no lo aplicará y lo sabe».






