Rajoy's World Cup Columns: From Banality to Xenophobia
Auf einen Blick
Mariano Rajoy's World Cup columns are criticized for their banality and a recent comment about the French team's players, which echoes far-right xenophobic rhetoric, is deemed inappropriate for a former Prime Minister.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
El artículo critica las columnas del expresidente Mariano Rajoy sobre el Mundial, tildándolas de obvias hasta un comentario sobre la selección francesa que evoca discursos de extrema derecha.
Confieso que leo con una mezcla de fascinación y estupor las columnas que Mariano Rajoy publica en El Debate sobre el Mundial.
Fascinación porque no deja de ser un lujo contar con un expresidente del Gobierno escribiendo de fútbol. Estupor porque ha decidido regalarnos un festín de obviedades.
Rajoy convierte cada partido en un manual de instrucciones del sentido común: “Hay que jugar bien”. “Conviene no cometer errores”. “Si marcas más goles, normalmente ganas”. Uno termina el artículo preguntándose si aquello era una columna o el reverso de un sobre de azúcar.
Lo más sorprendente es imaginar la escena en otros dirigentes. ¿Alguien visualiza a Merkel, a Blair, a Cameron, a Aznar o a Jordi Pujol dedicando una tribuna semanal a encadenar esta colección de lugares comunes? Cuesta creerlo. Seguramente intentarían decir algo. Acertarían o no, pero lo intentarían. Rajoy, en cambio, parece haber encontrado un género propio: escribir mil palabras sin comprometer una sola idea.
Hasta que, de repente, sí lo hizo. Hablando de la selección de Francia escribió el sábado: “Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”.
Ahí ya no hablamos de una simple tontería. Porque esa frase tiene demasiada historia detrás. Es exactamente el argumento que desde hace años explota la extrema derecha francesa para negar la francesidad de Mbappé, de Dembelé, de Tchouaméni o de tantos futbolistas nacidos en Francia. El viejo discurso de que “no son verdaderos franceses”. El mismo prejuicio envuelto en apariencia de chascarrillo futbolístico.
¿Rajoy pretende ser ingenioso? No lo consigue. ¿Provocar? Tampoco. Lo que muestra es una frivolidad impropia de alguien que ha ocupado la presidencia de un gobierno. Rajoy debería saber que hay ideas que no se lanzan alegremente desde una tribuna como si fueran una ocurrencia entre birras. Sobre todo si esa idea coincide con el que fue uno de los mantras favoritos de Jean Marie Le Pen.
Hay expresidentes que engrandecen el cargo cuando se van y hay quienes consiguen empequeñecer el recuerdo de haberlo ocupado. Las columnas de Rajoy no degradan el periodismo deportivo. Degradan la idea de lo que debería aportar un expresidente al debate público.
Offene Fragen
- ¿Cuál es la intención real de Rajoy con su comentario?
- ¿Cómo afectará esto a su imagen pública?



