Terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 devastan el norte de Venezuela, dejando 235 muertos y miles de heridos
La capital, Caracas, y la provincia de La Guaira son las más afectadas, con un alto número de desaparecidos y edificios derrumbados. La ayuda internacional se moviliza.
Auf einen Blick
- Dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela, causando 235 muertos, 4.300 heridos y miles de desaparecidos, incluyendo 80 españoles.
- Caracas y La Guaira sufrieron graves daños en infraestructuras y edificios.
- La presidenta Delcy Rodríguez declaró estado de emergencia y la ayuda internacional, incluyendo la de España y EE.
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Dos potentes terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, sacudieron con fuerza el norte de Venezuela en la madrugada (hora española) de este jueves, destruyendo edificios e infraestructuras en varias regiones, incluida la capital, Caracas. Las autoridades venezolanas han confirmado un balance provisional de 235 muertos y 4.300 heridos y se teme que las cifras puedan ser muy superiores dado el gran número de desaparecidos -entre los que figuran al menos 80 españoles- y gente atrapada bajo los escombros de las construcciones destruidas. El Ministerio de Exteriores de España ha confirmado que dos de los fallecidos son ciudadanos de España. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima, con un modelo basado en estadísticas variables, que la cifra final podría situarse entre 10.000 y 100.000 muertos. Los equipos de rescate nacionales, apoyados por la ayuda internacional que se ha desplazado al país caribeño, trabajan a contrarreloj para intentar salvar a los atrapados.
En apenas 39 segundos, sobre las 18.05 horas de Venezuela, los dos fuertes terremotos desataron un devastador "doblete sísmico" —fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona— a los que siguieron una treintena de réplicas a lo largo de la tarde y la madrugada. El epicentro de los seísmos se situó a unos 300 kilómetros al este de Caracas, en el municipio de Montalbán, en el estado de Carabobo, la región central de Venezuela. Sin embargo, sus efectos se dejaron sentir por todo el país, y en especial en la provincia costera de La Guaira —donde las estimaciones de la ONU hablan de más de 100 edificios derrumbados— y en Caracas.
En la capital venezolana se vivieron instantes y escenas de pánico a las que siguió la desolación por el colapso de edificios y los graves daños en infraestructuras que obligaron a miles de personas a refugiarse en espacios abiertos, lejos de posibles derrumbes. En la capital, cientos de personas se vieron obligadas a pernoctar en las calles, donde se han improvisado zonas de atención médica mientras la población lucha por abastecerse de alimentos y comprar combustible.
De igual forma, miles de personas en la región costera se han visto obligadas a abandonar sus casas y alejarse de los edificios ante el riesgo de colapso, esperando indicaciones de un sistema nacional de emergencias colapsado, con los servicios trabajando sin poder dar abasto, y en muchos casos carentes de maquinaria pesada para levantar escombros. En muchos casos, los propios damnificados han tenido que ser quienes, pico y pala en mano, traten de retirar escombros ante el colapso o incluso la ausencia de efectivos de Protección Civil.
Las redes sociales se han llenado rápidamente de imágenes de edificios y viviendas prácticamente reducidos a escombros, así como de llamamientos de miles de venezolanos tratando de encontrar a familiares y amigos desaparecidos. El aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a la capital, fue una de las infraestructuras afectadas y tuvo que ser cerrado al tráfico. Las aerolíneas que operan en la ruta España-Caracas, entre ellas Iberia, Air Europa y Plus Ultra, cancelaron todos sus vuelos previstos.
Una mujer venezolana de ascendencia vasca, Alazne Solabarrieta, ha fallecido en el seísmo y su cuerpo ha sido encontrado bajo los escombros del edificio donde residía. Solabarrieta, de 65 años, estaba casada con el etarra Luis María Olalde Quintela, alias Txistu, fugado de la justicia española. Él fue rescatado con vida, aunque se encuentra herido. L a víctima, además, era prima de la mujer del exportavoz del PNV, Iñaki Anasagasti. El Gobierno vasco también ha confirmado la desaparición de otra mujer de esa comunidad. En total, la colonia española en Venezuela asciende a cerca de 150.000 personas.
Las autoridades llaman a la unidad ante la tragedia
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia en todo el país y señaló a La Guaira como la "zona cero" del desastre, debido a los cuantiosos daños reportados. "Yo les pido que actuemos en unión nacional, con calma y que sepamos que unidos vamos a superar esta tragedia. Una tragedia que hoy enluta a muchas familias venezolanas, pero que también Venezuela está recibiendo el amor de los pueblos del mundo", declaró en una comparecencia pública.
En la misma línea, la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, expresó su solidaridad con los afectados por los terremotos y pidió fortaleza y unidad para los ciudadanos en medio de la emergencia. En un mensaje en la red social X aseguró que sus "oraciones" están con "cada hogar venezolano" en estas "horas de angustia" y expresó su deseo de que "la fortaleza, la serenidad y la solidaridad prevalezcan" ante este "difícil momento".
Incluso el depuesto Nicolás Maduro mandó un mensaje de solidaridad a su país desde su encierro en una prisión federal de Nueva York, donde está pendiente de juicio por delitos de narcoterrorismo. "Que nadie se quede solo, que cada comunidad cuide a sus niños, a sus abuelos, a sus enfermos y que todos acompañemos el trabajo de los cuerpos de rescate (...) Venezuela ha enfrentado grandes pruebas y de esta también vamos a salir fuertes, con fe, disciplina y solidaridad", escribió el expresidente venezolano.
Los dos terremotos que han asolado amplias zonas de Venezuela se suman a una situación humanitaria que ya era de por sí dramática en el país, donde la ONU estima que había 7,9 millones de personas necesitadas de ayuda este 2026, mientras que las organizaciones locales elevaban la cifra hasta los 12,4 millones, de los 28,5 millones de habitantes que tiene el país caribeño.
Países de todo el mundo ofrecen su ayuda
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue uno de los primeros mandatarios internacionales en anunciar el envío de ayuda humanitaria a Venezuela en colaboración con el Gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder en enero tras la captura de Nicolás Maduro ordenada por la propia Casa Blanca. "¡Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar! He instruido a todas las agencias de nuestro gobierno para que se preparen y actúen con rapidez. Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos", afirmó Trump en sus redes sociales, un mensaje que fue agradecido por la nueva líder venezolana.
También el presidente español, Pedro Sánchez, expresó su apoyo y el de España al pueblo venezolano. "Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familias", escribió en un post de X. Del mismo modo, los reyes Felipe VI y Letizia trasladaron su "apoyo", "solidaridad" y "cariño" a los venezolanos. Posteriormente, Sánchez pudo hablar por teléfono con Delcy Rodríguez para trasladarle " la solidaridad de España con el pueblo venezolano" y anunciar el envío de ayuda humanitaria. Esa ayuda se ha materializado en la partida de un avión del Ejército del Aire con 57 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME) —del Segundo Batallón de Intervención de Emergencias, con sede en Morón de la Frontera (Sevilla)—, así como efectivos de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID). Los efectivos, preparados desde el primer momento, se han preparado para partir rumbo a Venezuela después de que el ministro Albares concretase su envío en una llamada telefónica con su homólogo venezolano, Yván Gil, según ha podido saber 20minutos.







