Tres victorias para los europeístas frente a la influencia rusa
Auf einen Blick
- El artículo destaca tres victorias recientes para las fuerzas proeuropeístas en Europa del Este frente a la influencia rusa: la apertura de negociaciones de adhesión a la UE para Moldavia y Ucrania, y un giro en Armenia.
- Se contrasta con la situación en Georgia, donde un magnate prorruso ganó las elecciones a pesar del deseo de integración europea de la población.
- Se resalta la resiliencia de Ucrania y su creciente valor para Europa.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
The article discusses Russia's persistent influence in former Soviet states and the growing desire for European integration among their populations. It highlights recent political shifts in Moldova, Armenia, and Ukraine as victories for pro-European forces.
Dejada atrás la pequeña aldea georgiana de Odzisi, echando un vistazo hacia el otro lado del valle se vislumbra con claridad un recinto fortificado: son instalaciones del FSB, el servicio secreto ruso, cuyos agentes se encargan de las tareas de vigilancia de la frontera artificial impuesta tras la intervención armada rusa de 2008 y gracias a la cual Moscú controla el territorio georgiano de Osetia del Sur.
En Moldavia, no hace falta ir a la ocupada Transnistria para sentir el peso de la penetración rusa en el país. Basta con ir a la región autónoma de Gagaúzia, no controlada por Rusia, pero con fortísimos lazos con esta. Ante la sede de la Asamblea Popular de la región hay una llamativa estatua de Lenin, y el ruso domina poder político, sistema educativo y prensa locales.
En Armenia, a poca distancia del centro de Ereván, en dirección al monte Ararat, hay una base aérea con fuerzas rusas. Tanto es así que, en agosto de 2025, un viejo MiG-29 que era transportado ―tal vez para ser retirado del servicio― se descolgó del remolque y se empotró en un poste de infraestructura urbana de la capital.
Con ocasión de viajes a esos tres países entre 2023 y 2025, La Brújula Europea pudo observar —además de esos detalles simbólicos de la presencia y la capacidad de presión de Rusia- el fuerte, mayoritario anhelo de integración europea de las sociedades locales. Eso no fue sin embargo suficiente para evitar la victoria del magnate prorruso Bidzina Ivanishvili en Georgia en 2024. Varios de los opositores entrevistados sufrieron posteriormente represión y encarcelamiento. Pero la victoria hace pocos días en Armenia y las presidenciales (2024) y legislativas (2025) en Moldavia de fuerzas que rechazan el sometimiento a Moscú y trabajan, de distintas maneras, a un acercamiento a la UE representa una excelente noticia.
En el fondo, reafirma el atractivo del proyecto común europeo, demasiado a menudo olvidado. En medio del río de palabras pronunciadas por el Papa durante su visita a España, menos comentadas que otras fueron aquellas que dedicó a la UE, que describió como “un regalo para toda la familia humana”.
En la pugna, los resultados evidencian que se han aprendido lecciones acerca de cómo contrarrestar campañas de desinformación y chantaje rusos, sin duda fundamentales en orientar el voto en Georgia, con un resultado casi incomprensible cuando se tiene en cuenta que un porcentaje ultramayoritario de la población desea la integración en la UE y acabó ganando un partido que lleva al país hacia la órbita del Kremlin. Así que, tras una dolorosa derrota, las fuerzas europeístas han sabido remontar y conseguir dos valiosas victorias.
¿Cuál es pues la tercera victoria que se cita en el titular de esta columna? Es Ucrania.
Por supuesto no lo es en el plano estrictamente militar. Ahí, Kiev está cosechando logros extraordinarios. No solo supo resistir la embestida inicial cuando casi nadie en el exterior pensaba que aguantaría más de dos semanas, y supo después librar una exitosa contraofensiva que liberó mucho territorio. Ahora, con el grifo de la ayuda estadounidense cortado, ha sabido adaptarse y, con ayuda europea, ha configurado una formidable capacidad de defensa, que inflige formidables daños a Rusia que proyectan un gran interrogante sobre su capacidad de sostener una ofensiva exitosa. Aun así, no se puede hablar todavía de victoria en el campo de batalla.
Pero sí es una victoria rotunda la manera en la que se ha reforzado una identidad ucrania propia y europeísta; la manera en la cual Kiev ha sabido construir una defensa extraordinaria, desde hace más de un año prácticamente solo con la ayuda europea. Esto es así hasta un punto en el cual muchos analistas empiezan a considerar que Ucrania se está convirtiendo en un activo para Europa más valioso del coste del apoyo que se le suministra y del coste de la disrupción económica que el ataque ruso acarrea. Ucrania aporta a Europa lo que Europa no tiene: una formidable experiencia de combate, con conocimientos técnicos y tácticos de valor incalculable, y con el ejemplo moral de la valentía.
Justo ayer, la presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Consejo anunciaron la apertura de las primeras negociaciones formales de adhesión con Moldova y Ucrania. El camino será largo, pero esa es la dirección correcta. Con Armenia también se pueden dar pasos de apoyo.
Tres a uno para los europeístas, pues, en esa región.
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
Formal EU accession negotiations with Moldova and Ukraine will progress.
Wahrscheinlich · Innerhalb von Monaten
Offene Fragen
- Will Georgia fully align with the EU despite its current government?
- What are the long-term economic implications of Ukraine's EU accession path?
- How will Russia react to the EU's expansion in its perceived sphere of influence?




