Trump critica a España por su gasto en defensa y otras políticas antes de la cumbre de la OTAN
Auf einen Blick
- Donald Trump criticó a España por su gasto en defensa y su negativa a comprometerse con el 5% del PIB en defensa para 2035, así como por no permitir el uso de bases para ataques a Irán.
- La OTAN y su secretario general, Mark Rutte, reconocen los esfuerzos de España en aumentar su gasto militar.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente Trump criticó a España por su gasto en defensa y su postura sobre el 5% del PIB en defensa y el uso de bases militares.
A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a cargar este miércoles contra España. Lo hizo en presencia del secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, de visita en la Casa Blanca. “España es un espectáculo de horror. España es terrible. Es decir, no quiere pagar nada. Creen que van a recibir un trato de favor. España no está en un buen grupo, para nada es un buen grupo”, afirmó.
Los datos no avalan las quejas de Trump contra España. Al menos tres de los 32 países aliados (Albania, República Checa y Eslovenia) no llegaron el año pasado el 2% de su PIB en gasto de Defensa, un listón que sí alcanzó España. En su informe anual, presentado el pasado 26 de marzo, Rutte daba por bueno que todos los países de la OTAN habían cumplido en 2025 el 2% del PIB en gasto militar al que se comprometieron en la cumbre de Gales de 2014. Fuentes diplomáticas admiten que las estimaciones de la Alianza Atlántica eran demasiado optimistas y la organización ha pedido a esos países que aporten documentación suplementaria antes de la cumbre de Ankara.
España ocupaba tradicionalmente el furgón de cola de los 32 aliados en gasto militar, junto a países como Bélgica y Luxemburgo. La aprobación, en abril del año pasado, de una inyección extraordinaria de 10.471 millones de euros para seguridad y defensa ha cambiado el panorama. Aunque sigue estando en la parte inferior de la tabla, ya no figura entre los farolillos rojos. De hecho, España es uno de los países que mayor esfuerzo ha hecho para incrementar su gasto militar, con un aumento de más del 70% en los dos últimos años, hasta situarse en 38.000 millones de dólares, el octavo mayor presupuesto de la OTAN en términos absolutos.
El propio Rutte reconoció en marzo que “España realmente está haciendo lo que tiene que hacer”. “A principios del año pasado, el gasto en defensa español rondaba el 1,3 o 1,4%. Pero en abril recibí una llamada de Pedro Sánchez, diciendo: ‘Vamos a llegar al 2%’. Y lo hizo”, explicó el secretario general de la OTAN.
El disgusto de Trump, explican fuentes diplomáticas, no tiene que ver con lo que España hace sino con lo que España dice. El presidente español, Pedro Sánchez, fue el único que, en la cumbre de La Haya (Países Bajos) de junio del año pasado, se negó a asumir el compromiso de llegar al 5% del PIB en defensa en 2035 (un 3,5% de gasto puramente militar y el 1,5% para infraestructuras vinculadas a la seguridad). En realidad, hay muchos países que no tienen intención o posibilidad real de cumplir este objetivo, agregan las mismas fuentes, pero España es el único que lo ha dicho expresamente y eso ha irritado a Trump, al impedirle proclamar que todos los aliados se han plegado a sus exigencias.
Rutte ha intentado navegar entre dos aguas, asegurando que España se ha comprometido a cumplir con los objetivos de capacidades fijados por la OTAN y que, para lograrlo, no tendrá más remedio que elevar su gasto militar puro hasta el 3,5%. “Sánchez insiste en que puede conseguirlo con el 2,1. Yo no creo que pueda conseguirlo, y pienso que el tiempo lo demostrará, pero ese es el punto en el que acordamos discrepar el año pasado, y eso no ha cambiado”, dijo a la salida de la Casa Blanca.
De momento, España está cumpliendo con todos sus compromisos y ha anunciado una contribución suplementaria de tres aviones de reabastecimiento en vuelo, ocho cazas, una fragata y sistemas de defensa aérea para ayudar a tapar el agujero que ha dejado en los planes de contingencia la decisión del Pentágono de reducir sus fuerzas a disposición de la OTAN en caso de crisis, con el argumento de que los europeos deben asumir más responsabilidad en su propia defensa y que EE UU tiene que atender otros escenarios, como el Indopacífico.
El otro motivo de fricción de Sánchez con Trump ha sido su negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón y del espacio aéreo español para los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La actitud de España, subrayan las fuentes consultadas, no ha sido muy diferente a lo de otros países europeos —en la rueda de prensa con Rutte, el presidente estadounidense expresó su “decepción” con Alemania, Francia, Reino Unido e Italia— pero, como en el caso del 5%, el jefe del Gobierno español ha sido el único que ha hecho bandera de su rechazo a la guerra, mientras los demás evitaban el choque directo con Washington.
El presidente español no fue invitado a la cumbre que el miércoles pasado mantuvieron en Berlín los mandatarios de Alemania, Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia, quienes acordaron reforzar el pilar europeo de la OTAN y reafirmar el apoyo a Ucrania en la próxima cubre de Ankara. Aunque la ausencia de España agudiza su aislamiento, fuentes diplomáticas descartan que Sánchez pueda convertirse en cabeza de turco del enfado de Trump con sus aliados europeos. Entre otras bazas, cuenta con la complicidad del anfitrión, el presidente Recep Tayyip Erdoğan, que tiene en el presidente español a uno de sus mejores aliados.
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
España asistirá a la cumbre de la OTAN en Ankara.
Sehr wahrscheinlich · Innerhalb von Tagen
La OTAN pedirá documentación suplementaria a países que no alcanzaron el 2% del PIB en gasto militar.
Wahrscheinlich · Innerhalb von Tagen
Offene Fragen
- ¿Cómo afectará la cumbre de Ankara la relación entre España y EE.UU.?
- ¿Qué otros países europeos se alinearán con la postura de España?
- ¿España logrará cumplir sus objetivos de capacidad con el 2.1% del PIB?





