¿Acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán o nuevo fracaso?
En resumen
- Trump anuncia un acuerdo de paz con Irán para el fin de acciones militares y la reapertura del Estrecho de Ormuz, a pesar de ataques israelíes.
- La ceremonia se prevé en Ginebra.
Resumen generado por IA
Por qué importa
El artículo describe la tensa jornada de negociaciones y anuncios sobre un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, con la reapertura del Estrecho de Ormuz como punto clave, a pesar de los ataques israelíes que amenazaron el pacto.
Esta vez sí, ¿o tampoco?
Esa fue la cuestión que estuvo en el ambiente todo el día. El presidente Donald Trump insistió que este domingo habría firma (electrónica) de un documento que significa el fin de las acciones militares y la reapertura del Estrecho de Ormuz (con el levantamiento del bloqueo), a pesar de que Israel atacó el sur de Beirut y esto puso en serio peligro el pacto por el enfado de los iraníes. Pero hubo acuerdo, aprobado por ambos países. La ceremonia oficial está prevista para el viernes en Ginebra, que precederá a la reapertura de la ruta comercial marítima en el centro de las conversaciones.
El anuncio del mandatario estadounidense se hizo esperar hasta bien entrada la tarde, ya madrugada del lunes en Teherán. En su red social comunicó que “el acuerdo con la república islámica de Irán ya está completo, felicitaciones a todos”. Un buen rato después llegó la confirmación oficial de la República Islámica.
Y Trump especificó su orden. “Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peajes del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, pongan sus motores en marcha. ¡Que fluya el petróleo”, exclamó. En una publicación posterior precisó que la reapertura será en paralelo a la firma en persona.
Una vez que se comunicó el acuerdo, Irán no confirmó directamente de inmediato la existencia de un pacto, pero adoptó un tono triunfalista en su cadena estatal de radiodifusión, IRIB. “Estados Unidos se vio obligado a aceptar el fin de la guerra”, declaró.
Más tarde, funcionarios oficiales indicaron que el general Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní, y Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores, viajarán a la ciudad suiza para firmar el acuerdo. El vicepresidente JD Vance será el encargado de la rúbrica de EE.UU., aunque algunos medios señalaban a Trump.
Tras una larga espera en la que Trump volvió a denostar al primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu; su homólogo de Pakistán, Shebaz Sharif, negociador clave entre los dos países, fue quien adelantó la primicia un poco antes de la publicación de Trump en su plataforma. “Después de unas intensas negociaciones, tengo el placer de anunciarles que el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán se ha alcanzado”, escribió en sus redes el dirigente de Islamabad. “Los dos países han aceptado el fin de todas las operaciones militares”, matizó.
Además de que vuelva la normalidad al tráfico mercante en Ormuz, el pacto supone, según su borrador, establecer un periodo de alto el fuego de 60 días para concluir la cuestión nuclear, si bien Teherán accede a negociar el no desarrollo de armas atómicas y a discutir la reubicación fuera de Irán de todo el uranio enriquecido. En contraprestación, Washington suspenderá temporalmente la sanciones sobre las exportaciones petroleras de Irán, y desbloqueará 25.000 millones de dólares que tiene congelados.
Tuvieron que pasar unas horas desde el anuncio de Trump para que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán emitiera un comunicado en el que informaba de la finalización de un memorando para un acuerdo de alto el fuego con EE.UU, bajo la dirección del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei. Según este organismo, el acuerdo supone el fin del conflicto y de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, con efecto inmediato, así como el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre Irán. Y, tras recordar la próxima ceremonia de firma, precisó que posteriormente comenzarán las negociaciones para un acuerdo de paz más amplio. Antes de este paso, Teherán quiere acceder a su dinero bloqueado.
Fue una jornada en que todo el mundo, en el sentido literal, miraba el reloj y esperaba que se cumpliera la palabra de Trump, de que este domingo se firmaba el pacto ya anunciado en 40 ocasiones.
Pero, como en otras ocasiones, Nent Netanyahu se puso manos a la obra para hacer descarrilar el pacto. Las fuerzas armadas israelíes lanzaron ataques contra el barrio de Dahiye, en Beirut, bastión de Hizbulah, el grupo militante respaldado por Irán. Israel acusó al grupo de violar el alto el fuego al disparar hacia el norte de Israel, algo que desmintió la organización, si bien reivindicó varios ataques contra posiciones militares israelíes en el sur de Líbano.
Trump declaró a Axios que el acuerdo entre Washington y Teherán seguía en curso, a pesar del ataque de Israel en Beirut y de la amenaza iraní de tomar represalias, pero lanzó duras críticas al líder israelí. “No tiene ningún criterio”, le acusó Trump. “Retrasó la firma” dijo. “¿Por qué Bibi tenía que lanzar un maldito ataque?”, planteó el mandatario. Era el día que celebraba su 80 cumpleaños en un festejo que consistía en un combate del UFC en la jaula de lujo que ha erigido en el jardín sur de la Casa Blanca. Un escenario muy propagandístico para anunciar la paz.
Mohammad Bagher Ghalibaf, por su parte, condenó los bombardeos israelíes y sugirió que socavaban la credibilidad de Estados Unidos. “Si no tienen ni la voluntad ni la capacidad de cumplir sus compromisos, no es posible hablar de la continuación del proceso”, subrayó en las redes sociales, en alusión directa a las negociaciones de paz.
La urgencia residiría, al margen del factor propagandístico, en la búsqueda de una estabilización de los mercados energéticos.
A muchos no se les escapa que la gran victoria del presidente estadounidense de esta guerra que él lanzó, el pasado 28 de febrero, consiste en realidad en reabrir una vía comercial que ya estaba abierta antes de que se iniciara este conflicto bélico, que es el que ha perturbado la salud económica mundial. A pesar de haber sido diezmado en su cúpula, el poder en la República Islámica se mantiene intacto y con el puño de hierro. No ha habido cambio de régimen, como Trump proyectó al inicio de esta acción militar, y los ayatolás siguen con el pulso firme sobre los ciudadanos.
Qué observar
Perspectiva de IA — posibilidades, no hechos
La ceremonia de firma en Ginebra se llevará a cabo según lo planeado.
Probable · En días
El conflicto entre Israel y Hizbulah escalará tras los recientes ataques.
Posible · En semanas
Preguntas abiertas
- ¿Se cumplirá el acuerdo a largo plazo?
- ¿Cómo afectarán las sanciones restantes?
- ¿Cuál será la reacción de otros actores regionales?




