Amaya Valdemoro ingresa al Salón de la Fama de la WNBA
En resumen
- Amaya Valdemoro se convierte en la primera jugadora española en ingresar al Salón de la Fama de la WNBA en Knoxville, Tennessee.
- La exjugadora de 49 años, ya miembro del Salón de la Fama de la FIBA, será homenajeada junto a otras leyendas del baloncesto femenino mundial.
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Por qué importa
Amaya Valdemoro, una exjugadora de baloncesto española de 49 años, ingresa al Salón de la Fama de la WNBA, siendo la primera española en recibir este honor. Ya fue incluida en el Salón de la Fama de la FIBA en 2023.
El día D en la vida de Amaya Valdemoro ha llegado. Es este sábado, en Knoxville (Tennessee, Estados Unidos) cuando ingrese en el Hall of Fame de la WNBA, una conquista asombrosa. Es la primera jugadora española en entrar y la sexta en la historia que ha recibido este honor después de acceder al Salón de la Fama de la FIBA. Leyenda por los cuatro costados, la exjugadora madrileña de 49 años, hoy analista en Movistar +, lleva unos días en Estados Unidos con sus amigas más cercanas y parte de su familia, en un viaje de placer, pero también de celebración, de orgullo y de cierta revancha en el que, de pronto, Amaya, abrumada por semejante reconocimiento, se paró para echar la vista atrás, confesándose incrédula, como si toda la catarata de halagos que ha ido escuchando fueran las maravillosas vivencias deportivas de otra. Pero es ella. Y lo merece. “Está siendo una pasada, te lo juro, estoy teniendo la recompensa de tantos años, las cosas que están diciendo de mí aquí. Es increíble”.
Amaya, que ya ingresó en el Hall of Fame de la FIBA en 2023, pertenece a la promoción de 2026. Ingresará junto a otros referentes del baloncesto femenino mundial: las exjugadoras Candace Parker, Elena Delle Donne, Isabelle Fijalkowski, las entrenadoras Cheryl Reeve, y Kim Muhl, y la analista Doris Burke, una voz muy reconocible en ESPN: Barbara Kennedy-Dixon, recibirá el honor a título póstumo. Si las leyendas reconocen leyendas, y los jugones siempre sonríen, que diría Andrés Montes, Amaya no se siente fuera de lugar en la sede del Hall of Fame de la WNBA, donde el jueves recibió una calurosa bienvenida. En ese edificio, repleto de joyas de la historia del baloncesto femenino, reposa el balón de básket más grande del mundo. Pesa 10 toneladas.
Es incalculable la dimensión de Valdemoro en el baloncesto español. Captada por un ojeador de Houston por una imagen de una cinta de vídeo que pretendía aportar información de otra jugadora, Amaya fue la mujer que en 1998 inició su carrera en la WNBA en una época en la que aquella aventura para una jugadora nacional era un viaje a Plutón. Reconocida como una de las mejores de siempre, Valdemoro fue una jugadora carismática con un talento impetuoso y un espíritu indomable, a la que el baloncesto español le debe su fantástico ejemplo y el atrevimiento que le echó en una era donde la mujer deportista española ni soñaba con llegar tan lejos. Sin su audacia no se explicaría que hoy seis mujeres españolas estén en la mejor Liga del mundo. Fue Fernando Martín con el pelo largo y una cinta en el pelo.
Amaya lo ha ganado todo, el anillo WNBA con las Comets (3), la Euroliga, la Liga española, la Liga rusa, la Copa, seis medallas con la selección, incluido el oro en el Europeo 2013, la culminación de toda una carrera de dedicación, esfuerzo y compromiso con la camiseta roja, que llevó a gala 258 veces. La justicia poética te dice que Valdemoro tenía que estar en Knoxville con las mejores de todos los tiempos.






