Diego Luna: “EL PAÍS me ayudó a enfocar lo que me costaba ver”
El actor mexicano ofreció un homenaje al periódico en el Festival de EL PAÍS en Matadero Madrid, donde recorrió los momentos más intensos de México en 1994
En resumen
- Diego Luna ofreció un tributo a EL PAÍS en el Festival del periódico en Matadero Madrid, rememorando 1994 como el año más intenso del México moderno.
- El actor mexicano recorrió mediante titulares del periódico eventos como el levantamiento zapatista, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, la devaluación del peso y el fraude electoral del PRI.
- Luna destacó la importancia de la libertad de prensa en México, donde los periodistas luchan con la muerte como compañera de redacción, y concluyó que las crisis actuales son las de siempre con otro rostro.
Resumen generado por IA
Un país parece un poema si lo narra Diego Luna. Entonces las realidades más duras: su gente, sus muertos, sus desastres naturales o el autoritarismo de sus dirigentes se convierten en una pieza literaria y artística capaz de fusionar lo mejor de los grandes trovadores de México: Monsiváis, Bolaños, Estrada, Poniatowska, Blanche Petrich... El actor mexicano hizo en el Festival de EL PAÍS un homenaje al periódico con el que ha crecido y al que describió como un compañero de vida con el que fue madurando y que hoy cuenta con ediciones latinoamericanas de referencia como EL PAÍS América y EL PAÍS México.
Desde su infancia en su casa de Tepoztlán, donde llegaban con cuentagotas las revistas dominicales que se publicaban en España, hasta la actualidad con una redacción con medio centenar de periodistas en la Ciudad de México, Luna resumió su vida, la del periódico y la de México con una frase solo a la altura de las buenas películas, los buenos libros y las buenas conversaciones: “EL PAÍS me ayudó a enfocar lo que me costaba ver”.
Para explicar todo ello, Luna eligió un año: 1994, “el año en que todo pasó”. Durante el acto en Matadero Madrid en el que mezcló audios, proyecciones, titulares y la percusión de Darío Bernal, el actor recorrió a través de los textos publicados en EL PAÍS el año más intenso del México moderno.
Evocando a los primeros corridos mexicanos que surgen de la necesidad de contar de pueblo en pueblo las victorias de los revolucionarios a quienes no sabían leer, Luna pasó por levantamiento zapatista, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, la devaluación del peso o el fraude electoral de un PRI omnipresente que se aferraba al poder en el cuarto país con más multimillonarios del mundo.
Era, según dijo el escritor José Agustín, “monarquía institucionalizada” en la que todos maduramos, resumió el actor. Luna no recorría portadas y titulares antes los espectadores, porque para los mexicanos “nada de esto son noticias sino escenas de una vida en la que todos sabíamos donde estaba en cada una de ellas”, dijo un publico sobrecogido por los titulares y la voz del actor que enlazaba acontecimientos.
Es un año esencial para contar las décadas siguientes, “que tampoco fueron fáciles”. Todo ese recorrido por la vida la hemeroteca le ha permitido a Luna llegar a una conclusión: “Las crisis de ahora son las de siempre, pero con otro rostro”, dijo para describir una realidad que no ha dejado de llenar periódicos y producir noticias.
La lucha con la muerte
En ese repaso desde 1994 hasta la actualidad trazó paralelismos entre el magnicidio de Colosio y la deriva derechista que llegó con fuerzas renovadas al continente americano. Todas ellas cuentan ahora con un enemigo nuevo y poderoso, los asesinatos de periodistas y la ola autoritaria de la derecha ante lo que Luna levantó la voz.
A las apreturas económicas habituales en el mundo de la prensa y los retos que añade la Inteligencia Artificial o la proliferación de bulos o la desinformación, en México, añadió el actor, la prensa lucha con la muerte como compañera de redacción. “La libertad de prensa es indispensable para que la democracia exista, gracias a los espacios que protegen esas voces”, terminó diciendo.
Es difícil encontrar un nombre más autorizado que Diego Luna para contar cómo un periódico se hace mayor. Conocido mundialmente por su papel de Andor, en Star Wars, su trayectoria ha crecido ligada al compromiso con su país. Con su productora de cine y podcast, La Corriente del Golfo, ha puesto el acento y ha dado voz a los activistas comprometidos con la denuncia de la violencia, las desapariciones o el cambio climático. El festival de cine documental que creó junto a su amigo Gael García Bernal, Ambulante, es también un referente en la región.
Para terminar llegó la normalidad. Después de aquel intenso año de 1994, EL PAÍS se quedó a vivir en la vida de Diego Luna como deberían hacerlo todos los periódicos cuando el mundo no arde. “Siempre se ha dedicado a buscarme los libros que debo leer, los pensadores a los que hay que seguir o los lugares a los que tengo que ir de vacaciones. Todavía trato de que Boyero me cite en sus críticas”.






