El ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, condenado por revelación de secretos
En resumen
- El ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha sido condenado por revelación de secretos al difundir datos para intimidar a la presidenta de Madrid.
- El caso destapa presiones y el uso de subalternos, comparando la situación con la de "cloacas" y "organizaciones mafiosas" en el poder.
Resumen generado por IA
Por qué importa
El artículo critica la corrupción y las presiones políticas en España, comparando a figuras del poder con "cloacas" y "organizaciones mafiosas". Se mencionan casos de fiscales y directores de la Guardia Civil implicados en presuntas irregularidades.
«¿Qué es cloaca? ¿Y tú me lo preguntas? / Cloaca eres tú», podía susurrarse becqueriana Leire Díez ante el espejo, mientras terminaba de arreglarse o cogía las llaves de casa, como ejercicio motivador para mirar afiladamente y de tú a tú al resto de compinches para el sostenimiento de Sánchez. Cloaca es Álvaro García Ortiz, ex fiscal general del Estado, condenado por revelación de secretos: difundió datos de un particular para intimidar a la presidenta de la Comunidad de Madrid. García Ortiz borró los datos de su móvil y correo electrónico para entorpecer la investigación. Presionó y uso a sus subalternos. Un Leire Díez con toga emponzoñada.
El auto de imputación de García Ortiz señala que, con el objeto de «ganar el relato» -palabras suyas- y contrarrestar informaciones publicadas, el ex fiscal «entró en una dinámica de un frenético intercambio de comunicaciones entre distintos fiscales (...) para preparar una respuesta». García Ortiz se puso de nuevo al servicio de Sánchez pero esta vez fuera de la ley, como Leire Díez.
Funcionarios de empresas públicas y de la Sepi emplean el mismo término para describir las presiones de su ex presidente, Vicente Fernández, y Leire Díez para «enredarlos en asuntos raros»: «Frenéticas». Frenético no quiere decir desesperado, sino agitado, desenfrenado, poseído; en suma, gangsteril. Así que cuando Leire Díez y Jacobo Teijelo acudieron, en pretendido secreto, a la sede de la Fiscalía para ver a Diego Villafañe, segundo de García Ortiz, la fontanera miró a Villafañe de igual a igual; lacerante muestra de la putrefacción del poder en manos de Sánchez. Fontanera ella; fontanero García Ortiz.
El perfil aparentemente lunático de la 'fontanera' es el mecanismo de protección que activa la organización al servicio del 'One'
Por el caso del ex fiscal comenzó a descomponerse la organización, aunque la vía de agua la abriera Begoña Gómez y sus donairosos escarceos con la universidad y el emprendimiento: algunos funcionarios perdieron el miedo, como la fiscal Almudena Lastra, purgada luego por Teresa Peramato. También se resistió a las frenéticas presiones de La Moncloa el socialista Juan Lobato.
Toda cloaca u organización mafiosa tiene infiltrados en los cuerpos de seguridad para diferir y cortocircuitar investigaciones, ejecutar operaciones disuasivas o de distracción, proporcionar información a sus jefes, presionar a altos mandos... Mercedes González, directora de la Guardia Civil, trató de entorpecer y neutralizar el trabajo de la UCO que investigaba las cloacas. Abrió un procedimiento de sanción interno el mismo día que EL MUNDO publicó los whatsapps entre Sánchez y Ábalos que demostraban que su relación continuó después del cese del ex ministro. González pretextaba que la UCO filtró esos mensajes. El Supremo paró la operación de la partisana González [que compaginó unos meses su cargo en el Instituto Armado con la Secretaría General del PSOE madrileño]. No era la primera vez que lo intentaba ni fue la última. El DAO Manuel Llamas ha mostrado un inusitado interés por los asuntos delicados concernientes a La Moncloa.
Preguntas abiertas
- ¿Hasta dónde llega la influencia de Sánchez?
- ¿Qué otras "cloacas" existen?
- ¿Se depurarán responsabilidades?




