España recupera casi 1.300 km de autovías de peaje en sombra en 2026
En resumen
- En 2026, España asumirá la gestión directa de casi 1.300 km de autovías de peaje en sombra al expirar contratos de concesión.
- Se estima un gasto anual de 79,4M€, aunque el Gobierno prevé ahorros de más de 200M€ mediante contratos agrupados.
Resumen generado por IA
Por qué importa
En 2026, España dejará de tener casi 1.300 kilómetros de autovías bajo el modelo de peaje en sombra, revirtiendo su gestión al Estado. Esto afecta a autopistas de primera generación construidas en los 80.
Este 2026 es el último año de concesión para casi 1.300 kilómetros de autovías españolas y será el Estado quien pase a mantenerlas de forma directa. En diciembre terminarán diez contratos para 993 kilómetros que se adjudicaron en el 2006 y que representan el 9,5% de la red de alta capacidad. Se trata de autovías de primera generación que se construyeron a principios de los años ochenta aprovechando carreteras nacionales ya existentes. Más tarde, el ejecutivo español licitó su rehabilitación, y las empresas concesionarias asumieron las obras de modernización y su conservación. Es el llamado modelo de peaje en sombra , un sistema por el cual el usuario no paga ningún peaje por circular por la carretera, pero la administración sí que remunera a la concesionaria en función del tráfico que recibe.
Según cálculos de la patronal de las concesionarias españolas Seopan, volver a la gestión pública de estos 993 kilómetros de autovías representará un gasto cercano a los 79,4 millones de euros anuales a cargo de los presupuestos generales del Estado, ya que cada kilómetro tendría un coste medio de unos 80.000 euros. Sin embargo, fuentes del Gobierno español, citadas por Europa Press, asseguran que esta reversión permitirá ahorrar más de 200 millones de euros al año. Esto se explica porque el ejecutivo se inclinaría por agrupar el mantenimiento de estos tramos de autovías dentro de contratos de mayor tamaño. Aún así, el Ministerio de Transportes no ha facilitado ninguna respuesta oficial acerca de sus planes para la red viaria española.
Por su parte, Seopan asegura que estos corredores de casi 1.000 kilómetros han permitido movilizar 2.504 millones de euros en inversiones durante los 19 años de vigencia de los contratos, entre reformas integrales y el reemplazo de elementos desgastados con el paso del tiempo, como el pavimento o la señalización. La entidad también recuerda que estas soportan un 25% más de tráfico que el promedio de las autovías libres, con 4,7 puntos porcentuales más de tráfico pesado. Los pliegues del contrato contemplaban la posibilidad de alargar el contrato seis años más, pero finalmente el Gobierno descartó esta opción.
Estos no son los únicos kilómetros de carretera que dejarán de explotarse por la vía de la concesión este mismo año. En noviembre también vence el contrato de la AP-68, una autopista de 294 kilómetros que une Bilbao y Zaragoza. Entonces dejará de ser explotada por la concesionaria AVASA (del grupo Abertis) y volverá a manos de la Administración. No obstante, no todo el tramo quedará libre de peajes. Las diputaciones forales de Álava y Vizcaya ya han anunciado que la parte que es de su titularidad mantendrá el pago con un sistema de flujo libre sin cabinas. Este implica que los conductores registren su matrícula en una página web para que unas cámaras puedan leerla y cobrarles de forma automática cuando usen la vía.
Seopan contabiliza que, des del 2018, se han terminado los contratos de concesión de 1.082 kilómetros de autopistas de peaje españolas. Contando la AP-68, serían 1.376. En Catalunya, la última gran ola de liberalización de los peajes se vivió a finales de agosto del 2021, cuando expiró la concesión de la AP-7 en los tramos entre Tarragona y La Jonquera y Montmeló y el Papiol, así como de la AP-2 entre Zaragoza y el Vendrell. Ambas pasaron a ser gestionadas por el Ministerio de Transportes. Además, también terminaron los contratos para la explotación de la C-32 entre Barcelona y Lloret de Mar y la C-33 entre Barcelona y Montmeló, que ahora dependen de la Generalitat de Catalunya.
En los últimos meses, instituciones del mundo empresarial como la Cambra de Comerç de Barcelona han vuelto a pronunciarse sobre el retorno del peaje en algunas de estas vías para garantizar su mantenimiento ante una posible saturación.
Preguntas abiertas
- ¿Cómo se agruparán los nuevos contratos de mantenimiento?
- ¿Qué impacto tendrá en la calidad del servicio?
- ¿Se mantendrán peajes en tramos de la AP-68?





