FIFA's 'hydration breaks' spark controversy at World Cup
En resumen
La FIFA ha introducido pausas de hidratación obligatorias en el Mundial, independientemente de la temperatura, lo que ha generado críticas por interrupciones publicitarias y descontento entre jugadores y aficionados.
Resumen generado por IA
Por qué importa
La FIFA introdujo pausas de hidratación obligatorias en el Mundial, eliminando los umbrales de temperatura y humedad, para el supuesto bienestar de los jugadores.
Cuando el EE UU-Paraguay se detuvo en el minuto 24 para la primera pausa de hidratación, el narrador de la Fox proclamó: “Y aquí termina el primer cuarto”. Ahí también empieza a cristalizar la terminología del nuevo fútbol que se cocina en este Mundial. Se registraban solo 24 grados y un 68% de humedad en Los Ángeles, pero la voracidad de la FIFA ha instaurado estas nuevas interrupciones comerciales sobre las que ya bromeó con cierto sarcasmo el exfutbolista Alexi Lalas en el partido inaugural: “México 1 - Sudáfrica 0 al final del primer cuarto”, escribió en la red social X. “Lo odio”, respondió la exjugadora y bicampeona del mundo y olímpica Carli Lloyd.
No era la única. El descontento se fue extendiendo. Desde el seleccionador de EE UU, Pochettino (“No me gustan; solo me gustan si las condiciones son extremas”), a los aficionados, irritados además por los nuevos espacios publicitarios durante las pausas, que entorpecían las retransmisiones. Cuando acabaron los anuncios en el primer corte del México-Sudáfrica y se retomaron las imágenes del estadio, en el que no se superaban los 26 grados, el balón ya estaba en juego.
La FIFA decidió introducir en este Mundial una controvertida modificación que hacía décadas que reclamaban algunos operadores televisivos. Hasta ahora, las pausas de hidratación estaban condicionadas a determinados umbrales de temperatura y humedad fijados por cada competición para proteger la salud de los futbolistas. Esta vez la FIFA eliminó los umbrales y decretó que eran obligatorias en todos los partidos “por el bienestar de los jugadores”.
El modo que escogió para anunciarlo resultó muy significativo. Lo hizo en una reunión con operadores televisivos internacionales propietarios de los derechos. En público, habló de la salud de los futbolistas, mientras distribuía de manera discreta una guía de cómo podían usar las nuevas pausas como ventanas de explotación publicitaria.
Daban dos opciones: cortar la emisión y soltar anuncios o mantener la señal del campo e incluir mensajes comerciales sobre ella.
Fox, como Dazn y TVE en España, escogió cortar e irse a publicidad. Pero en el partido inaugural no funcionó la sincronización entre el árbitro y la emisión televisiva y los espectadores de EE UU se perdieron varios segundos de juego después de las pausas.
Telemundo, propietario de los derechos en español, trató de aprovechar el descontento: “Nosotros NO cortamos a publicidad durante la pausa de hidratación. Vengan a Telemundo para fútbol sin interrupciones”, escribió en X Alejandro Berry, una de sus caras más conocidas.
Los cortes de Fox se han sincronizado mejor en los últimos partidos, aunque la rigidez de los compromisos comerciales ha dejado imágenes desconcertantes de futbolistas parados en el campo a la espera de que las televisiones acabaran lo suyo antes de volver a jugar. En condiciones ambientales que no resultan extremas, como en el sofisticado estadio de Los Ángeles, o como en el de Atlanta, también cubierto, los jugadores ni siquiera necesitan tanto tiempo para beber.
La introducción de los cuatro cuartos también ha abierto paso a nuevos hábitos en los estadios. Las colas en los servicios y los puestos de bebida salpican las gradas de asientos vacíos durante las pausas de hidratación, demasiado cortas para esos trámites.
Preguntas abiertas
- ¿Se mantendrán estas pausas en futuros torneos?
- ¿Cuál es el impacto real en la salud de los jugadores?




