Indra's appointment committee proposes Josep Maria Recasens as CEO
En resumen
- Indra's appointments committee has proposed Josep Maria Recasens, current head of Renault Spain and president of Anfac, as the new CEO.
- Recasens, favored over Eva Azoulay of ITP Aero, faces challenges in defense contracts and managing UTE partnerships.
Resumen generado por IA
La comisión de nombramientos de Indra se ha reunido en la tarde de este lunes para cerrar su propuesta de candidatos a consejero delegado, la cual se votará en el consejo de administración del martes. Según apuntan a EL PAÍS fuentes cercanas al proceso interno de la compañía, el principal candidato a ocupar la silla que deja José Vicente de los Mozos es otro hombre que, como el actual consejero delegado, proviene de Renault: Josep Maria Recasens, actual máximo directivo de Renault España y presidente de Anfac, la patronal nacional de automovilísticas. En la terna de candidatos también se encuentra la actual consejera delegada de la empresa aeronáutica ITP Aero, Eva Azoulay, aunque las fuentes consultadas indican que el favorito sería Recasens. “Todo apunta a él, a menos que no acepte”, señala una de estas fuentes.
En cuanto a Recasens, se trata de un empresario catalán que, además, es director de estrategia, producto y programas del grupo automovilístico francés en el mundo, por lo que continuaría la línea de Indra de apostar por grandes directivos del motor, como hizo en su momento con De los Mozos o incluso con Frank Torres, ex Nissan y actual director de la división de vehículos militares terrestres de Indra. Una de las fuentes consultadas conocedora del proceso de selección de Indra indica que hay una tercera persona en la lista corta de candidatos finales. Aunque su nombre no ha trascendido, estaría ligado a Siemens Gamesa. En relación a Azoulay, un portavoz oficial de ITP ha negado a este medio que esté en un proceso de selección para ser la nueva consejero delegado de Indra y que “está plenamente enfocada en el proyecto de ITP”.
La posible marcha de Recasens de Renault dejaría a España sin un directivo clave en el seno del grupo francés, al que llegó de la mano del anterior consejero delegado de la automovilística, Luca de Meo, quien lo conocía de su etapa previa en Seat. Este mismo martes, además, la directiva de la compañía tenía una importante reunión con el Ministerio de Industria y los sindicatos para tratar de desbloquear las negociaciones por el nuevo convenio colectivo de Renault España. De dicho convenio depende la llegada de una nueva plataforma de producción de vehículos eléctricos a la planta de Palencia, además de nuevos modelos híbridos para la factoría de Valladolid. La última reunión se había celebrado a principio de mes, en la que la compañía decidió levantarse de la mesa después de que los representantes de la plantilla pidiesen más mejoras salariales.
Candidatos en el camino
En las quinielas a sustituto de De los Mozos también ha sonado en los últimos días Raül Blanco, expresidente de Renfe y actual encargado de estrategia de la firma vasca Sapa, un fabricante de grupos motopropulsores que hoy es el principal accionista privado de Indra tras la salida de Escribano a principios de mayo, con un 7,94% de los títulos. Sin embargo, diversas fuentes consultadas lo descartan como candidato, aunque reconocen que sí lo fue cuando su nombre apareció en medios como posible nuevo presidente antes de la llegada de Ángel Simón. En ese entonces, el enfrentamiento entre Sapa y el expresidente de Indra, sumado a que hubiese supuesto un nuevo conflicto de intereses para la tecnológica cotizada en el Ibex 35—la operación entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) cayó, precisamente, por el conflicto que suponía tener a los Escribano en la parte compradora y vendedora—, hicieron que quedase descartado.
Otro nombre aparecido en medios es el de Manuel Cermerón, director de crecimiento y transformación de Veolia, aunque tampoco estará entre los elegidos para la votación del consejo de administración, según las fuentes empresariales consultadas. En cuanto a De los Mozos, si bien en un principio Indra informó de que continuaría ejerciendo sus funciones para “facilitar el proceso de transición” hasta la junta de accionistas del 30 de junio, el también presidente de Ifema abandonará su cargo en cuanto se haga oficial el nombre de su sustituto.
Los retos del nuevo consejero delegado
Más allá del nombre elegido para sustituir a De los Mozos, la nueva cabeza ejecutiva de la compañía tendrá un desafío claro: cumplir con el mandato del Gobierno de convertir a Indra en la empresa de referencia en la industria militar terrestre y dar respuesta a los grandes contratos que le ha asignado el Estado. Entre ellos están los contratos para la fabricación de la nueva artillería sobre ruedas y cadenas, que en conjunto suponen unos 7.240 millones de euros; la fabricación de los blindados anfibios para la Infantería de Marina; el lanzapuentes, o desatascar, de una vez por todas, el proyecto del blindado de tierra sobre ruedas 8x8 Dragón, hecho por la unión temporal de empresas (UTE) Tess Defence, en la que Indra tiene hoy la mayoría del capital. Además, tendrá que dar un impulso a otros proyectos paralizados, como el Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC), que todavía no está firmado y del que también se encarga Tess.
Para estos dos últimos contratos, el consejero delegado tendrá que entenderse con sus socios en la UTE: Escribano, Sapa y Santa Bárbara. Con los dos últimos, las relaciones habían quedado muy tocadas durante la presidencia de Escribano, algo que De los Mozos intentó reparar durante sus últimas semanas como consejero delegado, tal y como contó CincoDías. Por su parte, con EM&E, ahora no hay conflictos de intereses que puedan echar la operación abajo, por lo que el Gobierno y los hermanos Escribano podrían reactivar de un momento a otro las negociaciones. Si estas se producen, como se especula, con un canje de acciones, la familia volvería a ser el principal accionista privado de la empresa, aunque siempre por detrás del 28% que ostenta el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Además, habrá que ver si, finalmente, el actual presidente de Indra, Ángel Simón, termina teniendo poderes ejecutivos en la compañía, tal y como intentó en un primer momento La Moncloa en la votación que el consejo de Indra tuvo en la madrugada del miércoles santo al jueves santo. En ese entonces, el Gobierno solo logró la mayoría simple de los votos, una cantidad insuficiente para hacer a Simón presidente ejecutivo.







