Influencer arrested in Morocco for cooking and eating a stray dog during Eid al-Adha
En resumen
- Moroccan influencer Ayub ben Nesnes, 26, was arrested and jailed for allegedly killing, cooking, and eating a stray dog during the Eid al-Adha celebration.
- He claimed it was a protest against the high price of sheep for ritual sacrifice.
- He faces charges of offending Islamic religion and animal cruelty, sparking outrage online.
Resumen generado por IA
Por qué importa
An influencer in Morocco was arrested for filming himself killing, cooking, and eating a stray dog during the Muslim festival of Eid al-Adha, allegedly as a protest against the high cost of sheep for the ritual sacrifice.
Intentar captar la atención a cualquier precio en un entorno digital saturado puede salir caro.
Un influencer marroquí se encuentra entre rejas desde hace una semana en la cárcel de El Arjat, en las afueras de Rabat, tras haber difundido un vídeo en YouTube en el que descuartizaba y cocinaba un perro callejero, antes de comer su carne asada en plena celebración musulmana del Eid el Ahda o Fiesta del Cordero (a finales de mayo).
El youtuber Ayub ben Nesnes, de 26 años, pretendía protestar de esta manera contra el elevado precio de los borregos destinados al sacrificio ritual. Ha sido acusado por la Fiscalía de atentado contra la religión islámica y maltrato animal.
Una ola de indignación se ha desatado en las redes sociales contra este creador de contenido con 2,2 millones de seguidores, mientras predicadores islámicos y militantes animalistas exigen castigo ejemplar para el irreverente comeperros.
Más de 200.000 personas visionaron en YouTube el montaje del can a la parrilla en YouTube antes de que Ben Nesnes hiciera desaparecer su rastro de internet en medio de la cólera ciudadana por las “repugnantes imágenes”.
En una cuidadosa puesta en escena, el provocador influencer aparecía en pantalla mientras preparaba y despiezaba al animal como “sacrificio del Eid el Adha” para asar y degustar su carne.
Posteriormente, mostró otra grabación como coartada para justificar que había hallado muerto al animal en una cuneta tras ser atropellado por un vehículo.
“El maltrato de los animales no puede asimilarse a un simple vídeo para las redes sociales”, advirtió en un comunicado la Sociedad Protectora de los Animales y de la Naturaleza de Marruecos.
“Este animal no estaba destinado al sacrificio. Se ha banalizado un contenido digital que ofende a los creyentes”, exorcizó también en las redes el reconocido predicador islámico Hamza al Jalidi, estigmatizando la carne de perro como haram o ilícita frente a la halal o conforme a la ley religiosa de otros animales.
Buscado por la policía por las acusaciones de ultrajar la religión musulmana y descuartizar un perro, los agentes dieron la semana pasada con el paradero del influencer en la ciudad de Martil (Río Martín, en la era del Protectorado español sobre el norte de Marruecos), 50 kilómetros al sur de Ceuta.
Les aseguró que él no había abatido al can.
En su descargo, alegó que se vio obligado a renunciar al sacrificio de un cordero en el Eid por la carestía de las reses ovinas, con precios que llegaron a duplicar el salario mínimo marroquí (unos 300 euros al mes) en los mercados de ganado.
“Mató al animal sin ninguna necesidad”, ha abundado en su contra Mohamed Amzian, presidente de la Asociación de Protección de Perros Callejeros de Midiq (Rincón, localidad próxima a Martil), uno de los signatarios de las denuncias por “apología de la crueldad contra los animales” e “incitación al consumo de carne de perro” contra Ben Nesnes.
Se estima que unos tres millones de perros vagabundos deambulan por Marruecos.
Desde 2019, el país magrebí está adherido al programa Captura-Esterilización-Vacunación-Liberación (TNVR, por sus siglas en inglés) para reducir la población de canes callejeros al tiempo que se evitan los riesgos sanitarios.
Sin embargo, la Coalición Internacional para la Protección de los Animales afirma haber documentado en Marruecos “actos horribles [contra los perros], la mayoría de los cuales se llevan a cabo de la manera más brutal y cruel imaginable”.
Tras haberse exhibido en las redes sociales comiendo carne de serpiente y de cocodrilo, el influencer ahora encarcelado cobró celebridad en YouTube el verano pasado al infiltrarse a nado en las islas Chafarinas, a pesar del estricto control de seguridad ejercido por el ejército español sobre esta plaza de soberanía norteafricana.
“Soy el primer marroquí que pisa estas islas desde Abdelkrim [líder nacionalista del Rif que se enfrentó hace un siglo a la colonización española]”, se jactó entonces en el cementerio de las islas.
Preguntas abiertas
- Was the dog already dead when found?
- What will be the sentence for the influencer?
- How will this affect animal welfare policies in Morocco?







