La comparecencia de Zapatero ante el juez Calama y su impacto en la legislatura de Pedro Sánchez
En resumen
La inminente comparecencia de José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez Calama el 17 y 18 de junio por su presunta vinculación con el rescate de Plus Ultra y otras empresas genera expectación y presión sobre el gobierno de Pedro Sánchez, con posibles implicaciones en la estabilidad de la legislatura y la relación con socios políticos como Junts, ERC y el PNV.
Resumen generado por IA
Por qué importa
La investigación contra Zapatero por presunta corrupción y su impacto en la coalición de gobierno.
Una vez conocidos los indicios y las pruebas recogidas en el sumario, así como el registro en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero, todos esperan aclaraciones y que el próximo 17 y 18 de junio el exmandatario dé explicaciones. Que esclarezca su presunta vinculación con el rescate de la aerolínea Plus Ultra, con las empresas de su amigo Julio Martínez o qué papel desempeñaba en la sociedad en la que trabajaban sus hijas. La batería de cuestiones que ahora mismo apuntan al exlíder socialista es amplia y se sustenta en una investigación de más de 4.000 folios. La comparecencia de Zapatero ante el juez Calama es importante y puede suponer un punto de inflexión en la legislatura de Pedro Sánchez. El calendario judicial de las próximas semanas aprieta y es imposible poder sacar cabeza o tirar adelante una agenda legislativa con tanto ruido. Por mucho que el presidente del Gobierno quiera ganar tiempo y resistir hasta el verano —estrategia habitual del Ejecutivo, que ya el año pasado pedía tiempo muerto en julio con el caso mascarillas sobre la mesa—, sus socios empiezan a mostrar inquietud. Tanto Junts como ERC han elevado el tono de sus críticas, pero el que empieza a dar síntomas de desgaste es el PNV que reclama elecciones y empieza a desprenderse, poco a poco, de sus vínculos con los socialistas. Debe hacerlo, sin embargo, con cautela: gobierna gracias a su apoyo tanto en la Lehendakaritza como en las diputaciones vascas, y no le conviene soltar amarras de golpe. La realidad, al menos por ahora —ya se verá dentro de unas semanas—, es que todos siguen atrapados junto al PSOE y también junto a Zapatero. Para los socios, dejar caer al Gobierno significaría apoyar una moción de censura en una ecuación en la que el PP, aunque sea quien la impulse, comparecería acompañado de Vox. Ese es el principal factor que desincentiva al resto de partidos. No quieren verse arrastrados por los casos de corrupción, pero tampoco asumir la responsabilidad de facilitar una operación política en la que la extrema derecha tendría un papel determinante y podría lastrar, en un futuro, sus aspiraciones electorales. El PP tampoco puede limitarse a contemplar el desgaste del Gobierno desde la barrera, mientras argumenta en cada acto y rueda de prensa la idea de que la situación de Sánchez es insostenible. Si realmente considera que la legislatura está muerta y la situación le lleva a reprobar hoy a todo el Gobierno en el Senado, debería ser capaz de asumir el coste político de impulsar la moción. La frase que Aznar ha vuelto a repetir; “quien pueda hacer que haga” debería empezar por su propio partido con el voto de censura.
Qué observar
Perspectiva de IA — posibilidades, no hechos
Posible aumento de la presión sobre el gobierno de Sánchez
Probable · En días
Decisión del PP sobre la moción de censura
Posible · En semanas
Preguntas abiertas
- ¿Cuál será el resultado de la comparecencia de Zapatero?
- ¿Cómo reaccionarán los socios de gobierno después de la comparecencia?



