Más de 3.000 fallecidos por calor en España en 2026, el doble que el año pasado
En resumen
- España registra 3.096 muertes por exceso de calor entre mayo y julio de 2026, duplicando las cifras de 2025 y acercándose al récord de 2022.
- Expertos piden tratar el calor como emergencia de salud pública, destacando el impacto de noches tropicales, contaminación y polimedicación en la mortalidad.
Resumen generado por IA
Por qué importa
Las elevadas temperaturas en España durante el último lustro han provocado un aumento significativo de la mortalidad, con 3.096 fallecimientos por exceso de calor de mayo a julio de 2026, el doble que en 2025.
Las elevadas temperaturas del último lustro llevan consigo un aumento de la mortalidad asociada a este incremento. Desde mayo a julio, España acumula 3.096 fallecimientos por exceso de calor, el doble que en 2025. Entonces, en el ecuador estival se registraban 1.481. El dato casi alcanza al verano más mortífero de la década hasta la fecha, a los 3.102 de 2022 en el mismo periodo. Esto deja entrever que se superará la cifra estival de 2025 (3.832), y podría batir el récord de 2022 (4.792).
Todavía está lejos de alcanzar las cifras del verano de 2003, considerado el verano más mortal del siglo con 6.534 muertes, 4.363 solo en el mes de agosto. En aquel periodo estival se sufrió una de las olas de calor más largas, con 16 días, como recoge la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
José Chen, investigador de ISGlobal y Lancet Countdown in Europe, manifiesta que "las muertes relacionadas con el calor ya igualan o superan el número de muertes por gripe durante el invierno, lo que requiere una respuesta proporcional. Deben tratarse como una emergencia de salud pública, movilizando recursos de todos los sectores para responder adecuadamente a ella".
Cifras récord: más de 3.000 fallecidos por calor en España en 2026
Con los datos recogidos por el Instituto de Salud Carlos III, a través del MoMo (Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria), se puede ver el impacto que están dejando las altas temperaturas este año. Desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya se han analizado los registros climáticos de los meses de mayo y junio, donde los termómetros ya marcan entre 1,4 °C y 3,2 °C de media por encima del promedio del período de referencia 1991-2020. Y, cada grado de más tiene repercusiones, ya que, según el Ministerio de Sanidad, el riesgo de mortalidad se eleva entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera los umbrales de riesgo establecidos.
Tras un mese de mayo con temperaturas inusualmente altas, Sanidad puso en marcha el día 15 de ese mes el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas. La sucesión de períodos de temperaturas elevadas es clave: la primera ola de calor de este 2026 empezó el 21 de junio y duró cuatro días; la segunda se registró entre el 5 y el 9 de julio; la tercera, entre el 21 y el 23 de julio; y la última -hasta ahora la cuarta- arrancó el pasado miércoles 29 y se prevé que se extienda hasta el 2 de agosto. Este año, el registro de muertes ya fue elevado en mayo, cuando se llegó a los 123 fallecimientos, mucho más alto incluso que en 2022 (57). Las cifras de junio también alertaban del impacto del termómetro: 937, frente a las 407 de 2025 y las 828 de 2022. Las 2.036 muertes de julio no llegan a las 2.217 de 2022, pero el mayor peso de mayo y junio permite que el acumulado total de 2026 se equipare al de aquel año.
Las CCAA que más han lamentado la pérdida de vidas han sido Cataluña (676), País Vasco (344) y Andalucía (335). Mientras, Baleares no ha registrado ninguna. Las temperaturas más altas de junio se registraron en Lleida, donde se alcanzaron 42,9 °C el día 22, mientras que en Bilbao se midieron 42,7 °C el día 24. Chen apunta que no solo los grados del día influyen: "Esto significa que la exposición prolongada, tanto de día como de noche, es importante".
El impacto de las noches tropicales y las olas de calor consecutivas
El número de noches en las que no se baja de los 20°C empieza a acumularse. Desde la Aemet se apunta que se estima que se han cuadruplicado con respecto a las que había en los años 80 en las principales ciudades españolas. "Las temperaturas nocturnas afectan porque las personas carecen de una ventana de recuperación tras el calor diurno", cuenta Chen. Esto es perjudicial, sobre todo, para los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas. "En las ciudades costeras mediterráneas, este riesgo suele verse amplificado por la humedad y el efecto isla de calor urbana, que puede mantener los barrios más cálidos hasta bien entrada la noche", añade Chen.
El investigador del ISGlobal argumenta que "la mortalidad relacionada con el calor no solo está impulsada por la temperatura absoluta alcanzada, sino también por la prolongación de la exposición al calor, la fisiología y el comportamiento de una población determinada, así como por el nivel de infraestructuras y urbanización".
Contaminación y polimedicación: los factores que agravan la mortalidad
Aquí, Carlos Fluixá, miembro del Comité Editorial de la Guía Terapéutica de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), explica que, según un estudio reciente en España, "las muertes por calor son principalmente consecuencia de las altas temperaturas, pero no se explican únicamente por el estrés térmico". Si bien aumentan mucho cuando el calor "coincide con niveles elevados de contaminación atmosférica, especialmente ozono y partículas", incide Fluixá, quien detalla que "estos eventos compuestos tienen un impacto mucho mayor sobre la mortalidad que cada factor por separado".
De hecho, Julio Díaz, profesor de investigación y codirector de la Unidad de Referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano del Instituto de Salud Carlos III, apunta que un 18% de las muertes en esta época tienen su origen "en los efectos potenciadores que el calor provoca en la contaminación". Con motivo de una sesión informativa de Science Media Center, Díaz indicó que las medidas de salud pública contra el calor, "deben tener en cuenta los efectos de los niveles de contaminación en las grandes ciudades".
Fluixá, que ejerce en el Centro de Salud Santa María del Camí, de la Gerencia de Atención Primaria de Mallorca, describe a los más vulnerables frente al calor: "El perfil más frecuente es el de una persona mayor, frágil y con enfermedades crónicas, cuya situación clínica se descompensa durante varios días de calor intenso".
El 96% de las muertes del mes de julio corresponde a mayores de 65 años. En nuestro país, el 30% de esta población consume cinco o más medicamentos crónicos al año, proporción que se eleva al 45% en el grupo de 85 a 94 años. Esto es importante porque hay fármacos que distorsionan las percepciones con el calor: se altera la sensación de sed, disminuye la sudoración, se reduce la capacidad de disipar calor o se favorece la deshidratación. Entre ellos, "diuréticos, anticolinérgicos, neurolépticos y antihipertensivos", enumera Fluixá.
Adaptación climática: la medida que salva vidas en Europa
"El continente europeo se está calentando el doble de rápido que el resto del mundo", advierte Chen. Por ello, exige a los gobiernos acciones sólidas de adaptación para afrontar las olas de calor, "incluyendo planes sólidos de adaptación al calor y la salud, mejoras en infraestructuras y planificación urbana", añade.
Aquí, Fluixá enumera una lista de necesidades: "Las medidas más eficaces son las que combinan salud pública (contaminación atmosférica), atención sanitaria (reforzar atención primaria y atención urgente, incrementar seguimiento de pacientes en domicilio, implantar protocolos específicos de golpe de calor y deshidratación), urbanismo (más arbolado, cubiertas, aislamiento de viviendas) y protección de las personas vulnerables (personas mayores y/o con enfermedades crónicas, aclimatación en deportistas...)".
Qué observar
Perspectiva de IA — posibilidades, no hechos
El número total de muertes por calor en el verano de 2026 superará la cifra de 2025 y podría batir el récord de 2022.
Muy probable · En meses
La cuarta ola de calor de 2026 se extenderá hasta el 2 de agosto.
Probable · En días
Preguntas abiertas
- ¿Qué recursos específicos se movilizarán para la emergencia de salud pública?
- ¿Cómo se implementarán las mejoras en infraestructuras y planificación urbana?






