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Nicola Gratteri: El fiscal antimafia que vive bajo amenaza constante y se niega a rendirse
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Nicola Gratteri: El fiscal antimafia que vive bajo amenaza constante y se niega a rendirse

El fiscal antimafia de Nápoles, Nicola Gratteri, detalla su vida bajo protección policial, las amenazas de la 'Ndrangheta y la evolución del crimen organizado, incluyendo su presencia en España.

En resumen

  • Nicola Gratteri, fiscal antimafia de Nápoles, vive bajo protección policial constante debido a las amenazas de la 'Ndrangheta.
  • Relata los sacrificios personales, la evolución de la mafia hacia la corrupción y su significativa presencia internacional, especialmente en España, y la irregular cooperación judicial.

Resumen generado por IA

Por qué importa

Nicola Gratteri, fiscal antimafia en Nápoles, vive bajo protección policial desde hace casi 40 años debido a su lucha contra la 'Ndrangheta, enfrentando amenazas constantes y sacrificios personales. Su trabajo ha expuesto la evolución de la mafia hacia la corrupción y su expansión internacional.

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La vida de Nicola Gratteri transcurre entre un puñado de kilómetros, los que hay desde la comisaría en la que se ve obligado a residir junto a su mujer al despacho en el que trabaja, en la octava planta de la Fiscalía de Nápoles. La ubicación de su puesto de trabajo es pública. La de su vivienda, no. Le va la vida en que siga siendo así.

Toda la realidad de este hombre menudo, con camisa blanca y pantalón de traje negro, ocurre dentro de una cápsula de seguridad en torno a policías, vigilancias, escuchas telefónicas y estrategias para cambiar cada día de recorrido por la ciudad o por su país natal, Italia.

Siempre va acompañado por un convoy de cuatro coches blindados. Uno de ellos es antibomba. Si se mete en un ascensor, dos agentes van con él. Con Gratteri nada se improvisa. Una semana antes de la entrevista con él, el periodista ha de enviar una foto de su documento de identidad para comprobar que es quien dice ser y que no oculta otro motivo.

Este pasado martes, sólo un día antes del encuentro con el reportero de Crónica, el equipo que protege al fiscal antimafia y antiterrorismo de Nápoles ha detectado una conversación entre dos capos de la mafia calabresa en la que hablaban de que había que matarlo.

Cada día, Gratteri almuerza en su oficina, nada de restaurantes. Apenas ve a sus hijos. Los dos son médicos. Residen en el norte de Italia. A su padre se le permite pasar con ellos dos horas cada mes y medio. Su vida es una renuncia perpetua a actos cotidianos: no va al cine, no puede salir a caminar solo por una plaza o una playa, no se puede dar un baño en las azules aguas del golfo de Nápoles.

Tampoco pudo criar a sus hijos como cualquiera. No acudió a reuniones con sus profesores. No salió con sus vástagos a la calle. No pudo tomar un helado a su lado, una noche de verano, en una terraza pública.

«No me he bañado en el mar desde 1991. ¡Eso me encantaría! No puedo ir a ningún sitio ni conocer a nadie», dice. «Prácticamente, nunca he podido ocuparme de mis hijos. Mi esposa siempre se ha encargado de su educación. Cuando estoy de vacaciones, acudo a escuelas y universidades para hablar con los jóvenes. Dedico mi tiempo libre a concienciar a la sociedad de los peligros de la mafia o a trabajar la tierra, que es mi hobby. Pero reconozco que cada año se me hace más difícil vivir así. Tengo protección policial desde hace casi 40 años. Pero, ¿qué debo hacer? Sigamos adelante. Si me detuviera, me sentiría un cobarde. Para mí, vivir así no tendría sentido».

Pregunta. Su mujer, sus hijos, no sé si tiene nietos...¿Entienden la labor que hace y las consecuencias que supone para usted y su familia?

Respuesta. Ni mi esposa ni mis hijos pueden tener una vida verdaderamente normal. Ellos también viven a veces con escolta policial. Cuando nacieron mis hijos, yo ya estaba bajo protección. No es una vida fácil. De pequeños no lo entendían y se enfadaban conmigo. Pero, ahora que son mayores, comprenden la importancia de mi trabajo, y aunque nos vemos muy poco, tenemos un vínculo muy fuerte. Nunca me he planteado, y tampoco me lo ha planteado mi mujer, dejar mi trabajo y cambiar mi vida. No puedo hacerlo porque no tendría la conciencia tranquila, aunque sé que estoy arriesgando mi vida.

"AISLARme Y DEBILITARME"

La vida de Gratteri dio un cambio drástico en abril de 1989. Por ese tiempo, con 31 años, él ya era un fiscal reputado que había acusado en juicio a numerosos miembros de la ‘Ndrangheta. Algunos de ellos eran mafiosos de su pueblo, Gerace, en la provincia de Reggio Calabria, un antiguo municipio de unos mil habitantes, con vistas al mar Jónico y ubicado a 100 kilómetros de Catanzaro y a 100 kilómetros de Reggio Calabria.

En ese momento, él estaba prometido con una joven que procedía, como él, de una familia humilde. Miembros de la mafia calabresa tirotearon la puerta de la casa de su por entonces novia. Luego, de madrugada, llamaron al teléfono de la vivienda. Le dijeron que no se casara con Gratteri. «Tu novio es un hombre muerto», escuchó del otro lado del teléfono.

«Intentaron crear un vacío a mi alrededor, aislarme y debilitarme psicológicamente. Pero seguí adelante con mi deber. Y mi prometida no me abandonó: nos casamos a inicios de 1990 y hoy sigue siendo mi esposa», relata ahora.

A sus 67 años (nació el 22 de julio de 1958), a Nicola Gratteri le restan todavía dos para jubilarse. Cuando deje el trabajo, piensa que se dedicará a la agricultura. Le encantan la naturaleza y la vida en el campo. Ya cultiva bergamota, olivo, granado y aguacate.

Cuenta que cuando ya no tenga que acudir a su despacho en la Fiscalía, seguirá escribiendo libros con Antonio Nicaso [un profesor universitario italiano experto en el fenómeno de la mafia, que reside en Canadá] y participará en programas de televisión como comentarista. «Pero seguiré teniendo escolta policial hasta que muera, lo tengo asumido», admite Gratteri.

P. Recibe seguridad al nivel de un primer ministro de su país. ¿Tan grande es la amenaza?

R. Existe siempre el riesgo de atentados. Recibo amenazas constantemente. Incluso evitamos un atentado hace una semana. Interceptamos continuamente conversaciones en las que mafiosos discuten cómo planear mi muerte. Sabemos que clanes de la ‘Ndrangheta en el extranjero también se reúnen para planear cómo asesinarme. La última amenaza de muerte fue ayer [el martes 14 de julio] y provino de un clan en Italia. Cada vez que viajo por trabajo, antes de llegar a un lugar, las fuerzas de seguridad inspeccionan la zona con perros detectores de explosivos y registran a todas las personas. Siempre hay un control muy estricto.

P. ¿Qué poder tienen en su país la ‘Ndrangheta y la mafia en general? ¿Sigue existiendo de la misma forma que lo hacía antes?

R. La mafia siempre está presente. Existe porque el poder la necesita. Pero cambia con el cambio social. A medida que la sociedad cambia, la mafia cambia. Vive con nosotros, entre nosotros. Hoy es menos violenta, no necesita disparar porque corrompe con las grandes cantidades de dinero del narcotráfico. Consigue comprar a políticos y empresarios, por eso dispara menos. Magistrados, policías, historiadores y periodistas siempre hemos hablado y explicado a la gente sobre una mafia violenta, que existe porque dispara. Pero, desde hace al menos 20 años, la mafia ha estado disparando menos y corrompiendo más. Y ahora que no dispara, la gente piensa que no existe. Es un error. La mafia sigue existiendo, está fuerte, influye en la vida política, económica y social con la corrupción. La mafia existe, sólo que ha cambiado. Cada vez se parece más a nosotros.

P. ¿Cómo funciona la ‘Ndrangheta?

R. En la actualidad, la ‘Ndrangheta no tiene una cúpula, es decir, no tiene una estructura centralizada. En su lugar, existe el Crimine [el principal órgano de coordinación de la ‘Ndrangheta; reúne a representantes de los distintos grupos territoriales], compuesto por siete organizaciones que velan por el cumplimiento de las normas y códigos de la mafia. Sólo intervienen cuando es necesario. Las distintas familias mafiosas conservan un alto grado de autonomía.

P. ¿En qué ha cambiado el mafioso italiano actual con respecto al del siglo pasado? Todos tenemos en la cabeza al estereotipo de la televisión, el cine...

R. Hoy en día es más fácil morir a manos de tu marido en casa que a manos de la mafia en la calle. Hoy, el mafioso no se muestra sucio, feo ni cruel. Se presenta como un graduado universitario, educado, bien integrado en la sociedad y con mucho dinero, por lo que todas las puertas están abiertas para él. Utiliza teléfonos encriptados o plataformas diseñadas específicamente para comunicarse. Hablamos de una mafia de alto nivel.

P. ¿Cuáles son los negocios de la ‘Ndrangheta?

R. Se dedica, principalmente, al tráfico de cocaína. El blanqueo de dinero, que sí está a cargo de las grandes mafias, es sin duda otro de sus negocios. En Italia controla hoteles, restaurantes y territorios enteros. Cuando necesita algo que no puede obtener, soborna a las administraciones públicas.

P. ¿La ‘Ndrangheta es la mafia más poderosa de Italia?

R. Actualmente, sí. Desde la década de 1990, ha mantenido un casi monopolio en la importación de cocaína, lo que la convierte en la más rica gracias a las toneladas que ha introducido en el país a lo largo de los años. Además, es una de las más poderosas del planeta, ya que es la única mafia del mundo con presencia en todos los continentes.

P. ¿Tiene vínculos con otras mafias internacionales?

R. La ‘Ndrangheta tiene fuertes vínculos con la mafia albanesa. Hacen negocios juntos. Incluso en Sudamérica, en Colombia, existe una especie de empresa conjunta. Los albaneses se encargan de la logística y el transporte de cocaína en nombre de la ‘Ndrangheta. El puerto de Gioia Tauro, en Calabria, es nuestro puerto más grande y el punto de atraque de los buques más grandes del mundo, incluidos los procedentes de Sudamérica. Allí los mafiosos tienen mucho control.

P. ¿Qué papel juega España para la mafia calabresa?

R. España es de gran interés para nuestros capos. Constantemente llegan drogas a Italia desde España. Con frecuencia hemos investigado coches y camiones que cargaban cocaína procedente de España y la transportaban por tierra hasta Italia, entrando por el norte, por ciudades como Milán y Turín, pero también llegando hasta Roma o Calabria. España es país de destino y almacenamiento de cocaína. Comparte idioma con Sudamérica, lo que facilita la comunicación con los narcos exportadores. Sé que existen colonias de colombianos residentes permanentes en España, capaces de transportar y almacenar hasta diez toneladas de cocaína a la vez. Posteriormente, la distribuyen por toda Europa. La mafia ‘Ndragheta tiene una presencia significativa en España, especialmente en los sectores de la restauración y la hostelería, que sirven no sólo para blanquear dinero, sino también para vender drogas. Los mafiosos de mi país tienen una presencia importante y fuertes vínculos con el suyo, así como con zonas vecinas como Portugal y el sur de Francia. Están en España no sólo para hacer negocios empresariales, sino también porque les resulta más fácil. No tienen que viajar hasta Sudamérica para cerrar un acuerdo y pueden hablar y negociar directamente con los mayoristas de cocaína allí.

P. Dentro de España, ¿la mafia calabresa dónde tiene mayor presencia?

R. Hemos llevado a cabo varias investigaciones en Cataluña y en el sur de España, como en la Costa del Sol.

P. ¿Qué grado de colaboración existe entre los sistemas judiciales y policiales de España e Italia?

R. La cooperación judicial con España es irregular... A veces funciona, a veces no. España es lenta, muy lenta en su cooperación. Por ejemplo, cuando solicitamos la verificación de un número de teléfono, mientras que en Italia tardamos 15 minutos, en España tardan 15 días. Mientras tanto, el sospechoso ha cambiado de número. Así que la cooperación con Espana no siempre es excelente. Queremos y esperamos más.

IBA A LA ESCUELA EN AUTOESTOP

Son cerca de las 10.15 horas de la mañana del pasado miércoles. Tras 45 minutos de entrevista con EL MUNDO, Nicola Gratteri ha de marcharse de la Fiscalía en la que pasa los días. Por motivos de seguridad, no dice adónde.

Antes de abandonar su oficina, el hombre más odiado por la mafia de su país habla con varias funcionarias y firma un par de documentos. Sus escoltas, que aguardaban en una sala contigua a su despacho, ya se han activado. Uno de ellos, quien parece ser el jefe del dispositivo, ha avisado a sus compañeros que están en la calle y en los coches.

Pero todavía ha dado tiempo para hacer un par de preguntas más. Gratteri recuerda que, en su juventud, obtuvo la máxima calificación en la carrera de acceso a la Procura de su país, por lo que pudo elegir destino. Pero quiso quedarse cerca de su pueblo y ejercer como fiscal antimafia. Empezó a trabajar inicialmente a nueve kilómetros de su casa.

P. ¿Por qué lo hizo?

R. Quería hacer algo por mi tierra, por mi Calabria. Quería que mi región fuera más libre y pacífica. Mi padre sólo estudió hasta quinto grado [escuela primaria], mientras que mi madre sólo hasta segundo. Mi padre era camionero. Mi madre, ama de casa. Éramos cinco hermanos. ¡En casa siempre hicimos tantos sacrificios! Iba a la escuela haciendo autostop. En esas aulas aprendí sobre la ‘Ndrangheta, conocí a hijos de mafiosos que ya se comportaban como tales. En ese momento, tomé partido. Soy un hombre afortunado porque nací en una familia que practica la honestidad.

P. ¿Y ha merecido la pena pese a la vida que le han hecho llevar?

R. Merece la pena. Hacemos un trabajo que beneficia a la gente. Lo importante es que el resultado final sea hacer de nuestra tierra un lugar más habitable. Para mí, es importante que la gente esté bien, que resolvamos sus tragedias y problemas. Por eso es importante que devolvamos la sonrisa a las víctimas de la mafia. Quiero vivir para poder mirar siempre a todos a los ojos, decir lo que pienso y vivir una vida sin concesiones. Estoy aquí ahora, y seguiré adelante hasta el final.

Qué observar

Perspectiva de IA — posibilidades, no hechos

  • Nicola Gratteri se dedicará a la agricultura tras su jubilación.

    Muy probable · En años

  • Gratteri seguirá escribiendo libros y participando en programas de televisión con escolta policial tras su jubilación.

    Muy probable · En años

Preguntas abiertas

  • ¿Cómo se mejorará la cooperación judicial entre España e Italia?
  • ¿Qué medidas específicas se tomarán contra la presencia de la 'Ndrangheta en España?
  • ¿Qué impacto tendrá la jubilación de Gratteri en la lucha contra la mafia?

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This article was originally published by El Mundo.

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