Obras del Metro en Barcelona Dejan un Reguero de Tristeza en Sant Gervasi-La Bonanova
En resumen
Las obras del metro en Barcelona provocan el desalojo de 93 viviendas y el cierre de la pizzería Verona, un negocio de 36 años, en el barrio de Sant Gervasi-La Bonanova, generando tristeza entre los vecinos.
Resumen generado por IA
Por qué importa
Las obras del metro en Barcelona, específicamente en la línea que se dirige a la plaza Lesseps, han causado el desalojo de 93 viviendas y el cierre de comercios históricos en el barrio de Sant Gervasi-La Bonanova.
Memé nació en 1947 en el número 42 de la calle Teodora Lamadrid y tiene una teoría para explicar todo esto. “A finales de los años cincuenta –cuenta– ya hubo un socavón a la altura de Castanyer. Mi padre era arquitecto y me dijo que era por culpa de la riera subterránea que pasa por aquí. Ese día murió un paleta”.
Esta elegante mujer no entiende que las obras del metro se hagan coincidir con un canal de agua, pero es algo que si realmente fuera un impedimento, Barcelona estaría llena de los monorraíles que en tiempos de Maragall se proyectaron para cruzar la montaña de Montjuïc. Hay ciencia de sobra como para perforar con total seguridad.
La tuneladora sigue camino de la plaza Lesseps (le queda un kilómetro exacto en línea recta) y deja detrás un reguero de tristeza en Sant Gervasi-La Bonanova. Por el desalojo de las 93 viviendas, por supuesto, pero también por el cierre de uno de los pocos comercios, en este caso, un restaurante, que aquí todos consideran de toda la vida. Se trata de la pizzería Verona, un lugar abierto hace 36 años que es la herencia de lo que antes era la pizzería Sapri, en General Mitre. Tal y como la abrieron a principios de los años noventa, así se ha quedado. Un clásico que, si no son ustedes de mucha sofisticación, nunca falla.
Poco más sobrevive en estos lares cambiantes. En Balmes se compraban juguetes en la tienda Tambor. Un poco más arriba, se alquilaban películas en el videoclub Tibidabo, se tomaba algo en el bar Hidalgo, hoy reconvertido en restaurante. Y el embutido salía de la charcutería Joaquim&Imma, en la plaza, frente al mercado de Sant Gervasi. El barrio ha mutado (fantástica Marta’s Lemon Pie) y sigue ofreciendo de todo. Es la teoría de la ciudad de los 15 minutos, eso de tenerlo todo cerca de casa. Pasa lo mismo con las pizzas de la Verona. Llegas, pides y te esperas un cuarto de hora.
Preguntas abiertas
- ¿Se tomarán medidas para mitigar el impacto en los comercios locales?
- ¿Cuál es el plan de compensación para los afectados por el desalojo?




