Agricultores y ganaderos reclaman más gestión del monte para frenar los incendios forestales
El abandono rural, la pérdida de ganadería extensiva y la acumulación de biomasa agravan el riesgo de fuegos cada verano en España.
L'essentiel
- Agricultores, ganaderos y ecologistas coinciden en que el abandono rural y la falta de rentabilidad del monte agravan los incendios en España.
- Proponen más gestión forestal, pastoreo extensivo y renaturalización para reducir biomasa y riesgo de fuego.
Résumé généré par IA
Pourquoi c'est important
El texto parte de la idea de que el abandono rural, la caída de la ganadería extensiva y la acumulación de biomasa aumentan el riesgo de incendios en España. También plantea que la renaturalización y la gestión forestal pueden reducir la intensidad y la propagación del fuego.
Agricultores y ganaderos sostienen que reducir el número y la intensidad de los incendios forestales es una tarea colectiva. Critican el abandono del medio rural y piden un plan para rebajar la cantidad de combustible durante el invierno, con el fin de frenar la pérdida anual de recursos naturales en España.
El abandono de la agricultura y de la ganadería extensiva ha dejado más de 2,3 millones de hectáreas sin uso agrario, según datos de WWF España. La cabaña de ovino y caprino ha caído un 30-40% en los últimos 30 años. WWF advierte de que, sin ese tejido productivo, no hay actores que gestionen el territorio, la biomasa se acumula y los montes se vuelven más inflamables.
La organización sostiene que, sin un tejido económico y social en el medio rural, no habrá una gestión forestal efectiva y adecuada. A su juicio, la despoblación, la falta de rentabilidad económica y la desaparición de usos tradicionales explican buena parte del problema de los incendios forestales en España.
El pastoreo extensivo y la trashumancia siguen siendo, según el texto, una de las herramientas más eficaces y baratas para prevenir incendios porque reducen de forma natural la vegetación seca y el combustible disponible. Sin embargo, ambas actividades están en retroceso por su falta de rentabilidad. Felipe Molina, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo (Anggex), lamenta que falte ganado en los montes.
El censo de animales para pastar cae a un ritmo de 520 cabezas de ovino y 82 cabras menos al día. Según datos consultados por Efeagro, los censos oficiales muestran que la cabaña ovina se ha desplomado en casi dos millones de cabezas en la última década y que hay 300.000 cabras menos en ese mismo periodo.
En España, más de 250.000 familias, la mayoría asentadas en la llamada España vaciada, dependen de este sector. Interovic sostiene que la ganadería extensiva fija población, cuida el paisaje y reduce el riesgo de incendio.
Molina defiende que los ganaderos cobren por pastar los montes. Argumenta que apagar una hectárea incendiada cuesta 10.000 euros, según expertos, mientras que una inversión aceptable sería pagar 200 euros por hectárea al ganadero.
El pastoreo extensivo no es rentable, según el texto, porque compite con sistemas intensivos de producción. Sus defensores sostienen que la ganadería extensiva y la trashumancia generan alimentos de calidad, sostienen la vida en el medio rural y cumplen una función esencial en la prevención de incendios. Interovic afirma que allí donde pasta el ganado la vegetación se reduce y con ella el riesgo de propagación de las llamas.
Las organizaciones del sector reclaman que el apoyo institucional y la decisión de compra de los consumidores se mantengan de forma constante, y no solo cuando el fuego ocupa titulares. Carlos de Hita, especialista en la grabación del sonido de la naturaleza y el paisaje sonoro, pide que los consumidores se fijen en la procedencia de la carne, las legumbres y las frutas para entender por qué desaparece la ganadería extensiva.
WWF considera que la sociedad urbana se ha desconectado del medio rural y mantiene una percepción estática de la naturaleza, basada en la idea de que el bosque no se toca, lo que dificulta la demanda social de políticas de prevención a escala de paisaje. Julián Piracés, vinculado al sector asociativo del ovino y caprino, añade que no se dan las condiciones óptimas para que la gente vuelva al rural.
El texto señala que más del 77% de los montes españoles no tienen planes de ordenación. Eso genera paisajes homogéneos, jóvenes y poco diversos, muy vulnerables a los incendios, y deja montes abandonados, sin aprovechamientos rentables ni inversión suficiente, lo que incrementa la inflamabilidad del territorio.
En términos ecológicos, el impacto de los incendios es muy alto. Greenpeace afirma que los fuegos masivos afectan a la vegetación, la fauna, los balances hidrológicos, la calidad de las aguas, la atmósfera, la erosión del suelo, los microorganismos del suelo y, finalmente, al paisaje.
La organización añade que los incendios forestales destruyen el hábitat de fauna y flora, incluidas especies emblemáticas. Aunque un bosque puede recuperarse en algo más de 50 años, hay daños irreversibles: hábitats perdidos, especies desplazadas y cadenas tróficas alteradas.
En 2025, numerosos espacios naturales protegidos resultaron afectados por los incendios. El 18,5% de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) y 139 espacios de la Red Natura 2000 se vieron afectados por el fuego, con más de 156.000 hectáreas quemadas dentro de áreas protegidas, según datos de la organización ecologista.
Esos incendios causaron la pérdida inmediata de bosques, matorrales y hábitats de interés comunitario, y también comprometieron la capacidad de recuperación de ecosistemas especialmente vulnerables al cambio climático. Un total de 171 especies vieron afectadas sus áreas de distribución, entre ellas el urogallo cantábrico, el águila imperial ibérica y el buitre negro.
Para reducir los incendios forestales más peligrosos y masivos, y mejorar la salud de los ecosistemas, un estudio liderado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) propone la renaturalización. La idea consiste en lograr un sistema más equilibrado, asumir el fuego como una perturbación, hacer los bosques más resilientes y reducir los costes de gestión a largo plazo.
Lluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF, señala que gracias a la renaturalización podrían existir paisajes en los que el fuego tenga un papel clave de modelización y protección, pero sin llegar a descontrolarse. Según escribió el año pasado en The Conversation, la renaturalización podría ayudar a mitigar riesgos asociados a los patrones de incendios alterados, como la pérdida de vidas, hogares y bienes naturales.
À surveiller
Perspective IA — des possibilités, pas des certitudes
Seguirán apareciendo propuestas para pagar la gestión del monte mediante pastoreo y otras medidas de prevención.
Probable · En quelques semaines
El debate sobre renaturalización y gestión forestal continuará en el contexto de los incendios estivales.
Probable · En quelques mois
Las organizaciones ecologistas y del sector extensivo pedirán más medidas de prevención a escala de paisaje.
Possible · En quelques mois
Questions ouvertes
- Qué medidas concretas propone el plan para reducir la biomasa en invierno
- Qué administraciones deberían financiar el pastoreo en los montes
- Cómo se aplicaría la renaturalización en cada territorio
- Qué incentivos se darían para recuperar población rural



