Alberto Bettiol gana la etapa del Giro de Italia en Verbania; Filippo Ganna no logra la victoria en casa
L'essentiel
- Alberto Bettiol ganó la etapa del Giro de Italia en Verbania, su ciudad natal.
- Filippo Ganna, también local, intentó ganar en casa pero no pudo.
- Bettiol superó a Andreas Leknessund en los últimos kilómetros.
Résumé généré par IA
Pourquoi c'est important
Alberto Bettiol, a local rider, won the stage of the Giro d'Italia in Verbania. Filippo Ganna, also from the area, was a favorite to win but did not succeed. Bettiol's victory marks his first in two years, following a promising start to his career.
Ocurrió en la tarde del martes, justo a la conclusión de la contrarreloj de Massa, la única de este Giro. Filippo Ganna, triunfador por aplastamiento, se sentó ante las cámaras de televisión, aún con la sonrisa en la cara, y confesó sus intenciones: “No puedo negar que la del viernes es la etapa que más ganas tengo de ganar este año”. La meta de Verbania, su casa, foto de postal a orillas del lago Maggiore, allí donde chocan los territorios del Piamonte y Lombardía, aguardaba expectante a su protegido. Pero no se dio.
El gigantón del Ineos, siempre afable, siempre con tiempo para atender sus fieles, quería demostrar que no es solo una fuerza de la naturaleza contra el reloj. Pronto intentó sumarse a la pobladísima fuga del día, allí donde se coló el español Diego Pablo Sevilla, del Polti, pero el pelotón, siempre quisquilloso, no lo permitió. Asumida la realidad, buscaron las cámaras de televisión a Ganna a nueve kilómetros de meta, justo cuando otro italiano, Alberto Bettiol, ya cabalgaba en solitario hacia la victoria.
El del Astana, también local, pero del corazón de la Toscana, a medio camino entre Siena y Florencia, empujaba los pedales con fuerza en el llano, ya con el lago de fondo, tras dejar atrás a otro de los grandes nombres de la escapada, el noruego Andreas Leknessund, del Uno-X, incapaz de replicar el esfuerzo de Bettiol cuando más se empinaron las rampas hacia Ungiasca, solo dos kilómetros de puerto, pero al 10% de pendiente media.
Gritaba allí el público, apiñado bajo la solana en los laterales, y Bettiol, perro viejo de ojos somnolientos, le sacó las vergüenzas a su rival cuando éste ya lo daba por muerto. Lo hizo, además, en curva y por fuera, ensanchando las paredes humanas a golpe de vatios, bailoteo animoso, y Leknessund quedó evaporado bajo el bochorno primaveral.
En meta, Bettiol respira, se santigua y mira al cielo, su primer triunfo en dos años después de un inicio de carrera tan prometedor —ganó el Tour de Flandes como debutante en 2019— como inabarcables fueron las posteriores expectativas. Llora de emoción Lisa, su mujer, criada en Verbania y empleada de RCS, la empresa que organiza el Giro y que cada año rivaliza, como puede, con el inmenso conglomerado de ASO (Amaury Sport Organisation), dueña del Tour, la Roubaix, la Lieja, la París-Niza y otras tantas pruebas deportivas, también fuera del ciclismo.
Questions ouvertes
- What were the specific reasons the peloton prevented Ganna from joining the breakaway?
- What was the exact gradient of the final climb?
- What is the current form of Andreas Leknessund after being dropped by Bettiol?
- What are the future prospects for Alberto Bettiol after this significant win?





