Baleares vive un eclipse histórico en plena temporada turística de agosto
El cielo de las islas se oscureció en dos ocasiones durante un fenómeno astronómico único que congregó a miles de residentes y turistas.
L'essentiel
- Baleares presenció un eclipse solar histórico que oscureció el cielo en dos ocasiones.
- El fenómeno atrajo a miles de espectadores, desde las 60.000 personas en la Platja de Palma hasta megayates y la Familia Real, en plena temporada turística de agosto.
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Pourquoi c'est important
Un eclipse solar total fue visible en las Islas Baleares, coincidiendo con el pico de la temporada turística de agosto.
Baleares vivió un eclipse perfecto y lo hizo desde un mirador excepcional: el balcón natural que son las propias islas desde las que ver el Mediterráneo como no se había visto hace más de 100 años y como no se volverá a ver en otros 100.
El cielo quedó ayer a oscuras en dos ocasiones con pocos minutos de diferencia. La Luna tapó el Sol totalmente pasadas las 20.30 y se retiró para poder volver a ver el astro rey apenas unos minutos antes de que desapareciera de nuevo en el horizonte mediterráneo. Ofreció un espectáculo que, en el sur de Mallorca y el norte de Menorca, pudo contemplarse prácticamente a la perfección y con algunas nubes en Eivissa que empañaron parcialmente la visión.
Fue el desenlace de una jornada marcada tanto por la expectación astronómica como por la enorme presión turística que soportan las islas en pleno mes de agosto.
En Palma, unas 60.000 personas se concentraron en la Platja de Palma para asistir al momento de oscuridad total. La principal zona turística de la capital fue, por unas horas, recuperada por los residentes. El atractivo del eclipse había convertido enclaves habituales del turismo de verano en privilegiados puntos de observación astronómica y el fenómeno llegó, además, en el momento de mayor ocupación turística del año, con miles de personas que habían viajado expresamente a las islas para disfrutar de este fenómeno.
El gran atasco que se temió no llegó a producirse. Las restricciones de tráfico fueron intensas, especialmente en la Serra de Tramuntana, donde algunas carreteras permanecieron cortadas desde primera hora. El principal quebradero de cabeza terminó siendo otro: los peatones que invadieron la calzada en distintos puntos de la Serra.
El eclipse también atrajo a Baleares a turistas de altísimo poder adquisitivo que llegaron a bordo de sus propios yates. La concentración de megayates frente al litoral dejó escenas de tensión con residentes después de que algunas embarcaciones auxiliares intentaran desembarcar pasajeros directamente en playas públicas.
En Menorca, uno de los grandes protagonistas fue el Katara, un superyate de 124 metros de eslora vinculado a la familia real de Catar, que fondeó frente a la costa sur de Ciutadella, entre Cala Blanca y Santandria, coincidiendo con el eclipse, aunque se desconoce si el emir de Catar estaba a bordo de la embarcación.
Y también estuvo en Mallorca la Familia Real. Contempló el fenómeno desde la posesión de Son Marroig, en plena costa de la Tramuntana.
Questions ouvertes
- ¿Estaba el emir de Catar a bordo del superyate Katara?



