Dani Rovira revela el peor año de su vida: dos operaciones, trombos y la muerte de su padre
L'essentiel
El actor Dani Rovira ha compartido detalles de su "peor año de vida" en 2025, marcado por una ruptura, dos cirugías por trombos en el pecho, problemas laborales y el fallecimiento de su padre.
Résumé généré par IA
El actor y humorista Dani Rovira ha roto su silencio sobre uno de los periodos más complicados de su vida. El actor y humorista ha confesado que el año pasado es el peor año que recuerda, un año 2025 marcado por una sucesión de problemas personales, familiares, laborales y de salud que hasta ahora había mantenido en la más estricta intimidad.
Durante su participación en el pódcast La Ruina, el protagonista de 'Ocho apellidos vascos' relató el complicado momento que atravesó el año pasado. "Fue un año de mierda, el peor año de mi vida", aseguró, antes de enumerar algunos de los golpes que tuvo que afrontar en apenas unos meses: una ruptura sentimental, dos operaciones quirúrgicas, dificultades profesionales y la muerte de su padre.
Lo más sorprendente de su testimonio fue la revelación de un grave problema de salud del que no había hablado públicamente hasta ahora. Dani Rovira explicó que sufrió dos trombos en una vena situada en la zona del pecho, una situación que obligó a los médicos a intervenirle quirúrgicamente en dos ocasiones.
Según relató, todo comenzó cuando le detectaron una anomalía vascular que requería una operación urgente. La primera intervención permitió extraer uno de los trombos mediante un catéter, pero la recuperación se complicó cuando los médicos descubrieron la aparición de un segundo coágulo. El actor permaneció varios días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y posteriormente en planta antes de recibir el alta.
Tras nuevas pruebas, los especialistas le diagnosticaron síndrome del opérculo torácico, una afección que puede provocar la compresión de vasos sanguíneos y nervios entre el cuello y el hombro. La segunda operación fue mucho más compleja y consistió en la extracción de parte de la primera costilla, la eliminación del trombo y la colocación de una prótesis vascular.
La recuperación tampoco resultó sencilla. El actor ha reconocido que durante semanas se sintió físicamente muy limitado, en un momento especialmente delicado desde el punto de vista emocional. A la enfermedad se sumaron además otros problemas que contribuyeron a agravar su situación, entre ellos la cancelación prematura de un proyecto televisivo.
Uno de los episodios más dolorosos de aquel año fue el fallecimiento de su padre, Andrés Rovira, en octubre de 2025. Aunque ya había compartido públicamente su tristeza por la pérdida, ahora ha explicado que esta se produjo en un contexto especialmente difícil, cuando aún se encontraba recuperándose de sus problemas de salud y afrontando una ruptura sentimental.







