EE.UU. e Irán alcanzan un acuerdo de paz preliminar para poner fin a la guerra en Oriente Próximo
L'essentiel
- Estados Unidos e Irán anuncian un acuerdo de paz preliminar mediado por Pakistán.
- La firma será en Suiza el viernes, con la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de las operaciones militares.
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Pourquoi c'est important
Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz preliminar para poner fin a tres meses y medio de guerra en Oriente Próximo, anunciado por Pakistán, país mediador. El pacto incluye la apertura del estrecho de Ormuz y el cese de operaciones militares.
Estados Unidos e Irán han alcanzado este domingo un acuerdo de paz preliminar para poner fin a tres meses y medio de guerra en Oriente Próximo, según ha anunciado Pakistán, cuyo primer ministro ha avanzado que la rúbrica tendrá lugar el viernes próximo en Suiza. Irán ha confirmado el pacto, igual que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha adelantado también la inminente apertura del estrecho de Ormuz.
Si el acuerdo se materializa, la guerra entre los dos adversarios habrá acabado así, al menos en su forma actual, zanjando un conflicto que Estados Unidos e Israel comenzaron el 28 de febrero y que ha dejado una estela de más de 7.000 muertos, ha hecho tambalearse las alianzas en la región, ha asestado un duro golpe a la economía global y amenaza las perspectivas de Trump y su partido republicano en las elecciones de medio mandato de noviembre. Todo para conseguir, después de una larga montaña rusa de bandazos y cambios de postura del presidente estadounidense, lo que ya existía en vísperas de la guerra: un estrecho de Ormuz abierto y la promesa de Irán de que no busca desarrollar armas nucleares.
El anuncio ha llegado de Pakistán, país mediador. Su primer ministro, Shehbaz Sharif, afirmó pasadas las 17.00 de Washington (seis horas más en la España peninsular) en su cuenta en X que, “tras intensas conversaciones”, “se ha alcanzado un acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán”. “Ambas partes han declarado el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano. La ceremonia oficial de firma tendrá lugar el viernes 19 de junio en Suiza”, escribe el mandatario.
Después ha sido el turno de Trump. El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado”, ha dicho el mandatario, que este domingo cumple 80 años, en Truth. “¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!”, añade el republicano.
“El texto del memorando de entendimiento ya está ultimado”, ha confirmado después el viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, según ha informado Theran Times, que cita a la agencia Tasnim. La firma oficial, ha indicado también el alto cargo, se producirá el viernes en Suiza.
El anuncio del acuerdo pone fin a una semana de vértigo que comenzó con una grave escalada del intercambio de fuego entre las dos fuerzas, en dos días seguidos de bombardeos que hicieron tambalearse la tregua —teóricamente vigente desde el 8 de abril, aunque salpicada de incumplimientos—. Trump prometió durante semanas que la paz estaba al alcance de la mano, pero el acuerdo no llegaba a materializarse.
Ambas partes han litigado y discrepado hasta el último momento sobre el contenido del memorándum de entendimiento —ese acuerdo provisional—, que fijará previsiblemente un alto el fuego de otros 60 días para negociar en ese tiempo el pacto definitivo. El viernes pasado, Trump acusaba en un mensaje en redes a Irán de difundir términos inexactos del documento y aseguraba que el régimen “es una gente muy deshonesta con la que lidiar”. “Con ellos no se puede negociar de buena fe”, afirmaba. Por su parte, el portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaraba en la red social X que “los compromisos hay que cumplirlos”.
Las versiones de lo negociado difieren según cuál de las dos partes la explique a su público. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araghchí, citado por la televisión estatal de su país, aseguró ese día que el acuerdo provisional incluirá reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a conflictos en múltiples frentes; incluida la invasión israelí de Líbano, a lo que Israel se ha negado hasta ahora. El asunto de fondo, el futuro del programa nuclear iraní, no quedará acordado ahora sino al final de otro período de negociación de varias semanas.
En lo inmediato, la clave es ver qué acuerdan ambas partes sobre el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo que es fundamental para el tráfico internacional de petróleo, gas y fertilizantes. Irán ha sostenido hasta ahora que deberá reconocerse su soberanía —y la del vecino Omán— sobre el estrecho, y ha coqueteado con la idea de cobrar peaje a los barcos que lo atraviesen (algo que no ocurría antes de la guerra) para destinar el dinero a la reconstrucción del país tras los bombardeos. Estados Unidos se niega a que Irán cobre esos peajes.
Frente de discusión
Otro frente de discusión es el de los fondos iraníes retenidos en el extranjero y que Teherán reclama. La República Islámica confía en recibir 24.000 millones de dólares congelados en el extranjero, la mitad de ellos antes de que comiencen las nuevas negociaciones sobre el programa nuclear, y que en esas conversaciones Washington ofrezca un plan de reconstrucción de al menos 300.000 millones de dólares. También sostiene que se levantarán las sanciones que pesan sobre su economía.
La versión de Washington difiere. Según un alto cargo que habló la semana pasada bajo la condición del anonimato en conversación telefónica con periodistas, el acuerdo prevé que los términos se vayan aplicando gradualmente: Irán recibiría fondos actualmente congelados en el extranjero pero solo en tramos, a medida que fuera cumpliendo su parte del pacto, especialmente lo concerniente a su programa nuclear. “Serán recompensados económicamente por cumplir sus obligaciones incluidas en el acuerdo. Si entregan su material nuclear, como han prometido, recibirán algo. Si desmantelan sus instalaciones nucleares, recibirán algo más. Si no cumplen, no tendrán beneficios económicos”, insistió esta fuente.
Tras cerrar el pacto, ahora tocará poner en práctica lo acordado, que puede resultar la parte más complicada. Ambas partes albergan una profunda desconfianza mutua, y no quieren ofrecer ninguna posibilidad al otro de declararse ganador.
El régimen iraní deberá convencer a la Guardia Revolucionaria, mucho más reforzada como consecuencia de esta guerra, de que el resultado merece la pena. Trump no quiere, bajo ninguna circunstancia, que se le pueda reprochar que el resultado es similar —o peor— que el acuerdo nuclear negociado por la Administración de Barack Obama y firmado en 2015 por Irán y las potencias occidentales (JCPOA), por el que Teherán limitaba sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de sanciones.
El republicano retiró a Estados Unidos del acuerdo en 2018, asegurando que los términos eran terribles y pese a que el Organismo Internacional de la Energía Atómica certificaba que Teherán estaba cumpliendo sus compromisos. La salida de Washington deshizo ese acuerdo. Como consecuencia, Irán aceleró su programa nuclear.
À surveiller
Perspective IA — des possibilités, pas des certitudes
Firma del acuerdo de paz definitivo en Suiza el viernes 19 de junio.
Très probable · En quelques jours
Reapertura del Estrecho de Ormuz para el tráfico internacional de petróleo.
Très probable · En quelques jours
Questions ouvertes
- ¿Se cumplirán los compromisos de ambas partes?
- ¿Cuál será el contenido exacto del pacto definitivo?
- ¿Cómo reaccionarán Israel y otros actores regionales?




