El bloqueo de Ormuz: la crisis energética que asfixia a Asia y pone en jaque a Europa
La escalada de tensiones entre EE UU e Irán amenaza con cortar el suministro global de petróleo y gas, forzando a los países asiáticos a implementar medidas de racionamiento y austeridad
L'essentiel
- El endurecimiento del bloqueo estadounidense en el estrecho de Ormuz amenaza el suministro energético global.
- Mientras EE UU se protege gracias al fracking, Europa y, especialmente, el Sudeste Asiático enfrentan una crisis de escasez, inflación y medidas de racionamiento.
Résumé généré par IA
El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán traía como gran promesa el anhelado desbloqueo de Ormuz, el estrecho marítimo más crítico para los flujos mundiales de energía. Una esperanza que, en las últimas horas, ha pasado de vaporosa a alejarse cada vez más. Desde el miércoles, cuando comenzó la tregua, el volumen de cargueros ha caído incluso por debajo de la media de los días inmediatamente anteriores al acuerdo, con un flujo residual de petroleros y metaneros. Con el doble bloqueo anunciado este domingo por la Casa Blanca, las cosas pueden ponerse incluso peor: pasarán aún menos buques.
En condiciones normales, por Ormuz pasa alrededor de un quinto del petróleo y el gas natural licuado que se consume cada día en el mundo. De esa cantidad, más del 80% acaba en Asia, sobre todo en China, la India, Corea del Sur y Japón. Pero también en Filipinas, Tailandia o Indonesia. Allí, el riesgo de crisis de suministro es real.
Todo el mundo se la juega en Ormuz, pero no en la misma medida. La revolución del fracking ha otorgado a EE UU un margen de maniobra que nunca antes tuvo: en menos de una década, ha pasado de gran comprador a vendedor de petróleo y gas natural. El país norteamericano estará expuesto a cualquier subida de precios, pero su abastecimiento interno parece a resguardo.
Otros no pueden decir lo mismo. Los principales países de la Unión Europea están en una situación bastante más comprometida, dada su necesidad de importar estas materias primas. Con dos países a la cabeza: Italia, gran sumidero continental de gas, y Alemania.
En el golfo Pérsico radican el mayor exportador neto de crudo del mundo (Arabia Saudí) y el tercero de gas natural (Qatar). Ante la retirada súbita del mercado de la producción procedente de esta zona, los Veintisiete llevan ya casi seis semanas teniendo que pagar una prima adicional en el precio de sus aprovisionamientos. Queda reinaugurada la puja por los petroleros y los metaneros ya en ruta.
“Europa se juega mucho porque su economía, más que del propio petróleo y gas de Ormuz, es muy dependiente de los precios internacionales de ambos. Incluso recibiendo cantidades bajas desde el Golfo, la competitividad de su industria está en riesgo”, explica Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy. “El caso de Asia es distinto: además de verse afectada por los precios, tiene un riesgo de suministro”.
El Banco Asiático de Desarrollo advirtió que un escenario de conflicto prolongado podría dar una dentellada económica de hasta el 1,3% al crecimiento de los países en desarrollo de Asia-Pacífico.
En Indonesia, el Gobierno ha autorizado a las aerolíneas a aplicar un recargo de combustible y ha impuesto teletrabajo obligatorio los viernes para funcionarios. El combustible subsidiado está racionado a 50 litros por vehículo privado al día.
En Tailandia, el Gobierno ha alertado de que el fondo estatal de subsidios corre el riesgo de agotarse en un par de meses. Los precios del diésel se han triplicado.
Filipinas declaró el estado de emergencia energética nacional hace un par de semanas. Su Ejecutivo ahora tiene capacidad para comprar directamente combustible y ha formado un comité para supervisar la distribución ordenada de recursos.
Como anfitrión de la próxima cumbre de la Asean, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ha asegurado que el foro se centrará en las respuestas ante las sacudidas derivadas de la guerra. En Vietnam, la inflación alcanzó en marzo un 4,65% interanual, impulsada por el precio del diésel y la gasolina.







