El oficio de tostador de frutos secos, al borde de la extinción en España
La falta de relevo generacional amenaza un saber hacer tradicional
L'essentiel
La Casa Gispert, con 170 años de historia, lucha por mantener vivo el oficio de tostador de frutos secos ante la falta de jóvenes dispuestos a aprender un trabajo físico y exigente
Résumé généré par IA
La Casa Gispert, con 170 años de historia, lucha por mantener vivo el oficio de tostador de frutos secos ante la falta de jóvenes dispuestos a aprender un trabajo físico y exigente





