El viaje al pasado de Jude Bellingham en el Mundial
L'essentiel
- Jude Bellingham ha brillado en el Mundial con Inglaterra, adaptándose a roles diferentes tras una temporada exigente en el Real Madrid.
- A pesar de las dudas iniciales, su rendimiento como "box to box" en los últimos partidos ha sido clave, demostrando su compromiso y madurez en el campo.
Résumé généré par IA
Pourquoi c'est important
Jude Bellingham, tras una exigente primera temporada en el Real Madrid con un rol híbrido, ha encontrado su mejor versión en el Mundial con Inglaterra, disipando dudas sobre su inclusión y rendimiento.
Juntos, de momento, nadie ha conseguido hacer carburar a la ‘BMV’ en el Real Madrid. Ni Ancelotti, ni Xabi Alonso, ni Arbeloa. Es uno de los mayores retos que tiene por delante Mourinho. Pero, en este Mundial, están siendo capaces de brillar por separado. Mbappé con Francia, Vinicius con Brasil… y un Jude Bellingham (Stourbridge, 2003) que ha viajado al pasado con Inglaterra en un Mundial muy especial para él: ha sido el más joven en alcanzar las 50 internacionalidades y ha celebrado su 23 cumpleaños.
Las exigencias del guion que provocó la baja no reemplaza de Benzema le obligaron a desempeñar un rol desconocido hasta su aterrizaje en el Bernabéu y, aunque fue de más a menos, cerró su primera temporada con 37 goles generados. Sin embargo, se le fue exigiendo que compensase la espalda de Vinicius, mientras seguía obligado a llenar el área porque Mbappé no es un delantero centro al uso. En definitiva, estaba en todos lados y, a la vez, en ninguno.
Su irregularidad en el plano físico y caída en el rendimiento provocaron que muchas voces en Inglaterra apuntasen que podía llegar a quedarse fuera del Mundial junto a Foden o Palmer. Acabó entrando… pero no partía con la vitola de titular por delante de Morgan Rogers. “Tiene que competir. Hay 14 o 15 jugadores capaces de arrancar en el once”, decía un Thomas Tuchel que, sin embargo, lo ubicó de inicio en el estreno contra Croacia.
“Fue bonito dejar a un lado el ruido y mostrarle a mi país lo comprometido que estoy para ayudar a ganar partidos”.
Escoltado por Elliot Anderson y Declan Rice, explotó los constantes descensos de Harry Kane para poder expandirse dentro de un radio de acción mucho más acotado. Así, dibujándole un desmarque al todavía jugador del Nottingham Forest, llegó su tanto nada más arrancar la segunda parte. “Fue bonito dejar a un lado el ruido y mostrarle a mi país lo comprometido que estoy para ayudar a ganar partidos”.
En la segunda jornada frente a Ghana, sin embargo, se encontró con un contexto muy diferente. Queiroz planteó un bloque bajo, le puso a Thomas a seguirlo como si fuese su sombra… y Bellingham estuvo completamente ‘enjaulado’. “Lo agradezco. Pero no merecía ser elegido como MVP. Fue difícil entrar en el partido. Debería haber ido para uno de sus jugadores”, reconoció tras el encuentro en un alarde de madurez enorme.
Tuchel estaba obligado a introducir cambios porque el último encuentro contra Panamá en busca del liderato del grupo apuntaba a seguir un patrón similar. Por ello, apoyado en las molestias de Declan Rice, no introdujo a Henderson o Mainoo junto a Elliot Anderson… sino que dio entrada a Morgan Rogers en la mediapunta para retrasar a Bellingham a la segunda altura del centro de campo.
Desde el primer momento trató de tener peso en el encuentro. Yendo de atrás hacia adelante, llegando y no estando… Fue un viaje al pasado respecto a sus inicios en Birmingham y su explosión en Dortmund. “Cuando juega así, es un jugador clave. Necesita desempañarse con esa intensidad. Tratamos de ayudarlo a ser la mejor versión de sí mismo”, apuntaba Tuchel. “Parecía un centrocampista completo. Pasó a un nivel diferente”, destacaba Gary Neville. “No quiere esperar a que la pelota le llegue cuando juega de ‘10’. Él quiere estar involucrado en todas las fases”, analizaba Ian Wright.
Su gol a la salida de un córner servido por Saka y posterior asistencia a Kane volviendo a romper en profundidad antes de dejar el campo coparon titulares en todo el mundo. Pero, durante muchos tramos del encuentro, ejerció como el ‘motor’ que tanto demanda Inglaterra: intervino en 68 ocasiones, completó 37/43 pases, creó cuatro oportunidades, realizó siete recuperaciones y ganó 11/15 duelos. La definición más pura del ‘box to box’ que siempre había sido.






