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Haaland, el delantero sacrificado que decidió el partido
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Marca30.06.2026Sport2 dk okumaSpain

Haaland, el delantero sacrificado que decidió el partido

L'essentiel

  • Erling Haaland marcó el gol de la victoria para Noruega contra Costa de Marfil en el minuto 85, sellando el pase a octavos del Mundial.
  • A pesar de tocar más balones en su propia área que en la rival, el delantero demostró su importancia al anotar en su única aparición decisiva.

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Pourquoi c'est important

Erling Haaland marcó el gol decisivo para Noruega contra Costa de Marfil en el minuto 85, asegurando su pase a octavos de final del Mundial.

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Erling Haaland volvió a hacerlo. Cuando el partido caminaba hacia la prórroga y Costa de Marfil había conseguido responder al tanto inicial de Antonio Nusa, el delantero noruego apareció en el minuto 85 para marcar el 1-2 y sellar el pase de su selección a los octavos de final del Mundial. Una historia conocida. Lo sorprendente es cómo llegó hasta ese gol.

Porque el mapa de toques de Opta deja una imagen difícil de asociar al '9' del Manchester City. Haaland tocó más balones dentro de su propia área que en la del rival. En total, siete intervenciones en la suya por cinco en la marfileña, un dato que resume mejor que cualquier estadística el partido que tuvo que jugar el delantero noruego.

Lejos de vivir cerca del área rival, Haaland pasó buena parte del encuentro retrocediendo decenas de metros para ofrecer una línea de pase, descargar de espaldas o participar en la salida de balón. También defendiendo, sobre todo en saques de esquina. Costa de Marfil consiguió alejarle de la zona donde normally resulta letal y le obligó a intervenir en contextos mucho menos habituales para un rematador de su perfil.

Eso no significa que desapareciera del juego. Al contrario. Sus 27 toques repartidos por prácticamente todo el carril central muestran a un delantero mucho más implicado en la construcción de lo que acostumbra. Bajó a recibir, ayudó a fijar a los centrales, abrió espacios para las llegadas de Odegaard y Nusa y aceptó un papel mucho más sacrificado de lo habitual para facilitar la circulación de Noruega.

Sin embargo, el plan marfileño tenía un problema. Bastaba con que Haaland apareciera una sola vez en el lugar adecuado. Y así ocurrió. A cinco minutos del final, una acción iniciada por Oscar Bobb y continuada por Patrick Berg terminó encontrando al delantero dentro del área. Allí no perdonó. Convirtió prácticamente una de las pocas apariciones que tuvo en la zona de castigo en el gol que decidió la eliminatoria.

La paradoja del encuentro es precisamente esa. Durante más de 80 minutos, Haaland jugó un partido muy poco reconocible para un delantero de su categoría. El gráfico lo evidencia: defendió, apoyó y participó más cerca de su propio portero que del guardameta rival. Pero cuando el balón llegó al lugar donde realmente importa, volvió a hacer lo que mejor sabe.

Costa de Marfil consiguió sacar durante muchos minutos al mejor goleador de Noruega de su hábitat natural. Lo que no pudo evitar fue que, cuando el partido le concedió una única oportunidad en el área rival, el desenlace fuera el de casi siempre: gol de Haaland y clasificación noruega.

Questions ouvertes

  • ¿Cómo afectará este rol más sacrificado a futuro a Haaland?
  • ¿Podrá Noruega mantener este nivel en octavos?

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This article was originally published by Marca.

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