La desconfianza y el delito de pensar al dictado
L'essentiel
El autor refleja la desconfianza y el prejuicio que enfrentan los periodistas y socialistas de buena fe debido a los escándalos políticos, utilizando una anécdota personal con un taxista como metáfora.
Résumé généré par IA
Ayer, a la hora de más calor de un día tórrido, pillé de milagro un taxi en una desierta calle madrileña a trasmano de todo y dije de carrerilla: “Buenas tardes, vamos a EL PAÍS, calle Miguel Yuste, 40, perpendicular a Julián Camarillo”. Al oírlo, el conductor, un tipo más o menos de mi quinta que me había hecho la autopsia en vida por el retrovisor mientras me subía a bordo, se giró cual íncubo y me espetó a la jeta como si le hubiera mentado a sus muertos: “Qué, ¿se ha fugado ya a Dubai vuestro amigo Zapatero?“. [...]




