Los héroes inesperados de la conquista del Mundial de España
L'essentiel
- España conquistó el Mundial con tres héroes inesperados: Pedro Porro, Mikel Merino y Ferran Torres.
- Estos futbolistas, que superaron lesiones y críticas, fueron clave en momentos decisivos, demostrando su constancia y lealtad al equipo bajo la dirección de Luis de la Fuente.
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Pourquoi c'est important
La selección española ganó el Mundial, destacando la actuación de Pedro Porro, Mikel Merino y Ferran Torres, quienes superaron dificultades personales y deportivas para ser figuras clave en el torneo.
Unai Simón ha sido el mejor portero; Pau Cubarsí, el mejor joven; Rodri Hernández, el Balón de Oro; Mikel Oyarzabal, el máximo goleador del equipo y Lamine Yamal, el centro de los focos mediáticos durante este último mes. Sin embargo, el Mundial de España, ese trofeo dorado cuya réplica llevaba en el brazo cada uno de los integrantes de la plantilla a su salida del MetLife Stadium, no se entiende sin tres nombres. Los héroes inesperados de la conquista: Pedro Porro, Mikel Merino y Ferran Torres.
Tres futbolistas cuidados y mimados por Luis de la Fuente, en el buen sentido de la palabra. Tres hombres que han sufrido, cada uno a su manera, durante la última temporada y que han encontrado este verano el premio a su constancia, su profesionalidad y su lealtad hacia el grupo. Los tres partían como suplentes en un segundo plano. Porro, tras casi descender con el Tottenham a la Segunda División inglesa; Merino, después de muchos meses lesionado y con pocos minutos antes del anuncio de la convocatoria;y Ferran con el runrún insistente alrededor de su figura, con las críticas, la sequía goleadora y sus propias dudas. Los tres han tenido el apoyo incondicional de De la Fuente y de sus compañeros para aparecer en los momentos clave del camino hacia la segunda estrella de España.
Superado el rácano empate contra Cabo Verde, Lamine y Oyarzabal tiraron del carro contra Arabia Saudí, Alex Baena marcó en el feo triunfo ante Uruguay y Mikel volvió a aparecer con un doblete en los dieciseisavos frente a Austria. España parecía dejar todo en manos de sus grandes estrellas. Pero llegaron los octavos, los cuartos, las semifinales y la final. Al calor de las eliminatorias, los héroes inesperados.
28 minutos contra el Palace
La temporada de Mikel Merino ha sido un via crucis de dolor, agonía, espera y liberación. En enero, hace apenas seis meses, sufrió una fractura por estrés en un hueso del pie, justo cuando atravesaba uno de sus mejores momentos con el Arsenal. Los primeros días fueron duros porque la lesión «era muy rara», como relató él mismo en una entrevista con este periódico. El navarro terminó pasando por el quirófano y tembló al ver que se podía perder el Mundial. Todo en un momento en el que su esposa estaba embarazada de su primer hijo: «Sin mi mujer no hubiese podido seguir adelante».
Merino peleó, siempre con las llamadas de De la Fuente como aliento y con el Mundial como destino final. Y en la 38ª jornada de la Premier League, en la última posibilidad de jugar antes de la lista de convocados de España, Mikel Arteta le sacó 28 minutos contra el Crystal Palace. Un partido que fue clave para el seleccionador, porque ya tenía la justificación deportiva a una decisión de la que el técnico riojano nunca dudó: Merino debía estar con el grupo sí o sí.
El autor del famoso gol a Alemania en la prórroga de los cuartos de la Eurocopa 2024 fue acumulando minutos en la primera fase, 19 por aquí, 29 por allá, 60 ante Uruguay... Y contra Portugal y Bélgica le bastaron nueve para anotar dos goles, el 0-1 a los lusos en el minuto 91 de octavos y el 2-1 a los Diablos Rojos en el 88 de los cuartos.
En las semifinales contra Francia y después del gol de penalti de Oyarzabal, la historia le tenía reservado un momento de gloria a Pedro Porro. Titular indiscutible en un Tottenham que coqueteó con el descenso, había llegado al Mundial con la duda de si iba a estar en la lista o no y siendo suplente de un Marcos Llorente imperial con el Atlético, pero con el paso de los días en Chattanooga le terminó ganando la partida. No jugó ni un minuto contra Cabo Verde y Uruguay, pero su gran actuación en dieciseisavos ante Austria, culminada con un gol de cabeza, le hizo insustituible en el resto del torneo.
Sobrecarga y edema
Secó a Joao Félix y a Nuno Mendes, a Jérémy Doku, a Désiré Doué y a Bradley Barcola y en la final a Nico González y a cualquier argentino que apareciese por sus dominios. Y lo hizo entre algodones, con algo de dolor, pero con todo el corazón. Disputó 120 minutos en el MetLife a pesar de que en la semifinal contra Francia había sufrido una sobrecarga en los isquios que le provocó un edema, le obligó a no entrenar el jueves y a hacer sólo una parte con el grupo el viernes. Se preocupó el extremeño, pero la rápida intervención del cuerpo médico, los masajes de los fisios y la negativa del lateral a perderse una final por unas molestias hicieron el resto: 120 minutos por España.
La final fue de Ferran, con ese gol en el 106, 10 minutos antes que el de Iniesta en Sudáfrica. El delantero del Barça ha sido el que más ha sufrido durante la concentración. «Que sea gol, por favor, que sea gol», pedía mientras el árbitro del España-Arabia revisaba su tanto. La selección ganaba el partido con comodidad, pero sus palabras reflejaban su ansiedad tras los reiterados fallos contra Cabo Verde. El árbitro lo anuló y su sequía se extendió varios días más.
En una conversación con este periódico, uno de sus ex entrenadores admitía estos días en Nueva York que Ferran sufre más que la mayoría, que se autoexige demasiado y que todo lo interioriza hasta el extremo. Pero que en esa pelea personal también es capaz de levantarse más que nadie. Quizás por eso contaban en la concentración de España que De la Fuente estaba muy, muy cerca de él, para no dejarle caer en ningún momento y para recordarle lo importante que es para él y para el equipo.
El ex futbolista del Manchester City fue suplente en los siete partidos posteriores al empate ante Cabo Verde, su única titularidad, pero De la Fuente insistió en su confianza. En la final, entró en la segunda parte y marcó el gol de todos. «He sido muy criticado, pero el destino está escrito», aseguró sobre la hierba de Nueva Jersey el tercer héroe inesperado de la segunda estrella de España.
Questions ouvertes
- ¿Cómo afectará este éxito a sus carreras futuras?
- ¿Qué papel tendrán en la próxima temporada de sus clubes?
- ¿Cómo gestionará De la Fuente la plantilla en futuros torneos?




