Portugal se juega el liderato del grupo K ante Colombia en Miami bajo un calor extremo
L'essentiel
- Portugal se enfrenta a Colombia en Miami por el liderato del grupo K, bajo temperaturas extremas y alta humedad.
- Un tropiezo inicial ante Congo pone presión al equipo de Roberto Martínez, que busca evitar cruces difíciles en el Mundial.
Résumé généré par IA
Pourquoi c'est important
Portugal se juega el liderato del grupo K ante Colombia en Miami, bajo un calor extremo. El equipo luso llega tras un tropiezo inicial y busca asegurar un cruce más favorable en el Mundial.
Con más de 30 grados, una sensación térmica superior a los 40 y una humedad del 65%, Portugal se juega este sábado en el Hard Rock Stadium ante Colombia (1.30; La1 y Dazn) la primera posición del grupo K. En el horno de Miami está prevista este fin de semana una ola de calor extremo que ha llevado a las autoridades a pedir precaución a la población. Allí, a una de las candidatas llamadas a alzar el Mundial solo le vale para ser líder una victoria ante el combinado del país sudamericano, acostumbrado a disputar sus partidos como local en Barranquilla, una ciudad con costa en el mar Caribe donde las condiciones térmicas se asemejan mucho a las de la urbe más famosa del estado de Florida.
El tropiezo inaugural de la Seleção ante la República Democrática del Congo (1-1) ha dejado al vestuario dirigido por Roberto Martínez en una situación frágil. La goleada posterior ante la floja Uzbekistán (5-0) despejó casi todo el barullo que se había generado en torno a Cristiano Ronaldo, que anotó dos goles y fue elegido MVP, pero el choque ante Colombia es trascendental para evitar un cruce en dieciseisavos con selecciones de la talla de Croacia o Ghana y encontrarse ya con España —siempre que esta sea primera de grupo— en octavos. El liderazgo del grupo le depararía un cuadro mucho más amable en el que el hipotético rival en la segunda eliminatoria sería Suiza y no la campeona de Europa. “Sinceramente, a veces sí analizamos los posibles escenarios. Mentiría si dijera que no consideramos qué pasaría si terminamos segundos o terceros”, reconoció el extremo Pedro Neto.
La sensación de calor achicharrante en Miami es salvaje. El equipo luso llegó el viernes 12 a Estados Unidos y estableció su cuartel general en la lujosa isla de Palm Beach, a solo una hora y media de la ciudad. El grupo se aloja en el Four Seasons Resort, muy cerca de donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene su mansión de Mar-a-Lago. La ubicación se escogió por la calidad de las instalaciones y con la idea de habituarse a la temperatura y la humedad durante los entrenamientos. Los dos partidos que ya disputó Portugal, en cambio, se celebraron en el Houston Stadium, donde la cubierta y el aire acondicionado aíslan a los jugadores y el público del bochorno pegajoso del exterior que provoca la cercanía del golfo de México.
El choque ante Colombia, una de las selecciones del segundo escalón que pueden complicar a cualquiera, al aire libre va a medir de verdad cuál es el nivel futbolístico de Portugal después de su tropezón ante Congo y el levantamiento frente a Uzbekistán. “Hay mucha confianza, mucha concentración en lo que queremos hacer”, dijo ayer Roberto Martínez en la rueda de prensa celebrada en el estadio. “El desafío de enfrentarse a Colombia ayuda muchísimo en el aspecto psicológico”, añadió.
El técnico considera que el partido ante el grupo comandado por Néstor Lorenzo, que derrotó en Guadalajara a Uzbekistán (0-3) y en el estadio Azteca a Congo (1-0) —ambos sin techar—, va a ser también el primero en el que la Seleção sienta que juega “fuera de casa” por la importante comunidad colombiana que hay en el estado de Florida. Portugal se encontró en el Houston Stadium un contexto muy favorable, lleno de aficionados con la camiseta de Cristiano Ronaldo, la figura que más tirón mediático tiene entre los estadounidenses. “El gran reto será controlar el partido y ser nosotros mismos en este entorno, poder mantener las emociones bajo control”, avisó el entrenador catalán.
Questions ouvertes
- ¿Cómo afectará el calor extremo al rendimiento de los jugadores?
- ¿Podrá Portugal superar la presión psicológica del partido?





