Turistas y aficionados anticipan viajes para cazar el eclipse en Prades
Cientos de miles de visitantes se desplazan a zonas como las comarcas de Tarragona y Terres de l’Ebre para observar el fenómeno astronómico, combinándolo con actividades comunitarias y festivales locales.
L'essentiel
Cientos de aficionados y turistas anticipan sus desplazamientos a localidades como Prades, en Tarragona, para asegurar un buen punto de observación del esperado eclipse solar, motivando una masiva afluencia turística en pleno agosto.
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Pourquoi c'est important
Miles de turistas y aficionados se desplazan a zonas específicas de España para presenciar el eclipse solar aprovechando las vacaciones de agosto.
“Espero este eclipse desde hace dos años, quiero vivirlo con mi familia”, cuenta, nervioso, Iván Sánchez Mota, de 19 años, que viajó el domingo con padres y hermana desde Quintanar de la Orden (Toledo) hasta Prades, en Tarragona. En el maletero, un enorme telescopio (1,5 metros) y un equipo semiprofesional (casi 3.000 euros) a pesar de ser un aficionado a la astrofotografía. Ni de broma iba a desplazarse hoy o el día del eclipse y jugársela a encontrar las carreteras colapsadas.
Como Iván, ya han adelantado sus desplazamientos a los lugares de observación una parte de los 446.700 turistas adicionales motivados por el fenómeno astronómico, según los cálculos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. La mayoría españoles (282.700); el resto, del extranjero.
“Llevo noches durmiendo mal, estoy muy nerviosa, es mi primera vez, es un privilegio que sea cerca de casa”, explica Noemí León, desplazada desde Girona hasta Prades, pequeño pueblo del interior de Tarragona, a 1.000 metros de altitud, famoso por la calidad de su cielo estrellado. La lista de visitantes es larguísima, como las procedencias: Estados Unidos, Japón, Brasil u Holanda, como Nicolás Capati, de origen argentino, “entusiasmado de ver tanta gente reunida por esta movida”.
Vivirlo en comunidad es otro de los factores que explica que el festival organizado por el Parc Astronòmic Muntanyes de Prades, de cuatro días, con un sinfín de actividades divulgativas, haya sido un éxito rotundo, con más de un millar de inscritos. El Ayuntamiento de Prades (650 vecinos que cada verano se multiplican por diez) ha dispuesto cerca de 1.000 plazas extras de aparcamiento antes de entrar al pueblo y estima que podrían reunirse unas 10.000 personas el día del eclipse.
“Nos hace mucha ilusión ser un referente a nivel mundial, viene gente de todo el mundo”, destaca Lídia Bargas, su alcaldesa, que admite que una de las grandes dificultades es que no saben cuántas personas llegarán.
La mayoría de los visitantes que se desplazarán hasta las comarcas de Tarragona y Terres de l’Ebre, atraídos por la totalidad, vienen de otros puntos de Catalunya, muchos del área metropolitana de Barcelona. “Espero que nos impresione mucho”, destaca Núria Carulla junto a sus dos hijas y una amiga. “Intentaré vivirlo con todos los sentidos, quiero hacerlo en comunidad, con mucha gente”, añade Karina Ibraev, su hija.
El mismo estudio del Ministerio de Economía estima que podrían registrarse aumentos del tráfico de entre un 30% y el 100% hacia la franja de totalidad del eclipse, lo que supone entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales.
La coincidencia del eclipse con agosto, uno de los meses con mayor movilidad del año porque gran parte de la población está de vacaciones, hace prever una afluencia especial de vehículos hacia las zonas de observación. Un 8,4% de las personas con planes para ver el eclipse pretenden desplazarse a otra provincia distinta de la de su residencia.
Una parte de los desplazamientos se producirán a pocas decenas de kilómetros del lugar de residencia, buscando un mejor punto de observación. Es el caso de Rubén Molina, que ayer mismo cambió junto a su esposa e hija Martina (6 años) su piso de Reus por un bungalow del Camping Prades Park, en su misma comarca. “Venimos por el eclipse, hace un año que hicimos la reserva”. Aficionado a la observación astronómica y a la fotografía, Rubén, ingeniero electrónico, ha viajado con un telescopio y todo un equipo para poder seguir el fenómeno.
Los destinos dentro de la franja de la totalidad del eclipse en España forman una suerte de ruta. “Mi plan A es viajar hasta Burgos”, explica León, de Girona, que se ha pasado el último año viajando por la franja de totalidad buscando la mejor localización, con media docena de puntos elegidos entre Galicia, la Rioja, Palencia o Teruel. “No nos hemos atrevido a reservar en ningún sitio por el miedo a las nubes, nos moveremos en furgoneta”, añade León, que ayer seguía mirando los mapas del tiempo. “Iremos donde nos lleve el viento y las nubes”, ríe.
“El eclipse pasará pero el territorio quedará”, insiste Aleix Roig, alma del Parc Astronòmic Muntanyes de Prades, capaz de atraer hasta las montañas de la Costa Daurada al estadounidense Bray Falls, referente mundial de la astrofotografía. La suya ha sido una carrera de fondo que empezó en 2024.
Iván visitó ayer una de las zonas de observación habilitadas por el Ayuntamiento de Prades. “Mi idea es buscar un punto más elevado en la montaña”. En toda la zona han cortado los accesos al bosque por el riesgo de incendio.
Questions ouvertes
- ¿Cuántos turistas llegarán finalmente a las zonas de observación?
- ¿Cómo afectará el aumento de tráfico a las carreteras secundarias?




