Ana Rujas: "No me aguanto a mí misma"
Ana Rujas (Madrid, 1989) se ha dejado llevar siempre por los caminos menos convencionales para una actriz y una creadora y, sin embargo, ha acabado triunfando. Sin renunciar a los principios que ella se misma se fijó y acabó cumpliendo. La madrileña estrena este viernes La desconocida, su primera incursión en el thriller de acción de la mano de Netflix.
'En el barro', 'La desconocida'... ¿por qué ha dado este salto repentino a la acción?
Me gustan los retos, nunca había hecho un thriller y todo me parecía interesante. Es un reto físico, tienes que estar emocional y físicamente muy bien. Fue muy duro, pero todo lo es. Vivo pensando 'a ver si me hago una comedia más light' pero luego nunca las cojo. Bueno, algo hay que no puedo contar mucho. Pero aquí lo emocional fue duro, llegaba los findes y me notaba triste.
Hay algo de la intensidad que siempre le ha atraído, ¿no?
Definitivamente me gusta la intensidad, me gusta todo lo que sea intenso, fuerte y arriesgado. Todo para mí es un reto, como lo de ponerme a hacer krav magá. Además estoy muy contenta porque ninguno de mis personajes me recuerda a otro. El otro día pude ver esta película y es que no me reconocía en nada. Es una cosa que odio, que un personaje mío se parezca a otro que ya he hecho. De eso trata esto de que lo que hagas no se parezca a nada que ya haya hecho ni a mí. Si es que yo no me aguanto.
Tiene 'La desconocida' por estrenar, está rodando dos proyectos y está desarrollando su propia película, ¿de dónde sale el tiempo?
No lo sé, de hecho tengo que ir al fisio porque mi cuello está fatal. Es que tampoco me doy cuenta, yo voy haciendo sobre la marcha y estoy trabajando mucho. Además es que lo de mi película es muy difícil bajar un proyecto haciendo todo esto. Estoy dividiendo el tiempo, nunca estoy tranquila. Siempre tengo que entregar algo de mi película o estudiar un papel, pero yo estoy muy bien. El aprendizaje de este año es disfrutar y no estar pensando siempre en el futuro, que es algo muy de nuestra generación. ¿Tú cuántos años tienes?
Yo acabo de cumplir 33.
Pues un poco lo mismo, el sistema siempre nos obliga a ir rápido, como si alguien te fuera a asaltar por la espalda. Siempre estamos pensando en lo siguiente, al menos yo. El reto es disfrutar de lo que tengo ahora mismo delante y después ya vendrá lo siguiente. Siento que tenemos una agonía por llegar a algún sitio que no sé muy bien cuál es. Disfrutemos del camino, que está bien.
Usted siempre se ha empeñado en construir su camino, que para nada era el habitual, y ha pasado tiempo odiando su pasado.
Todos nos tenemos que reconciliar un poco con nuestro pasado, no podemos vivir siempre pensando que ha sido un error. Cuando entras en este mundo, estás aprendiendo de la vida, es muy complicado. Yo he aprendido a ser menos dura conmigo misma ahora. Joder, lo hice lo mejor que pude.
Tengo la sensación que nunca le importó mucho el éxito y sí en lo que usted creía. Y, sin embargo, le ha acabado llegando el éxito.
La verdad que sí, siempre elegí las convicciones sobre el éxito. Vas cumpliendo años y piensas estas cosas. Estoy contenta es de lo que me está saliendo, de lo que voy eligiendo. ¿Es un camino más lento? Pues sí, pero es que yo creo que el camino de cada uno es el que es y tu propio instinto te lleva a algún lugar. La actriz y la creadora que yo soy iba a salir de alguna forma.
¿De dónde le viene ese centrarse en el presente, revisar con cariño el pasado y no mirar al futuro?
Me da miedo mirar al futuro, es mejor estar en el presente y el pasado mirarlo con amor. Creo que el miedo al futuro es algo general, todos tenemos una sensación de inestabilidad compartida. Hay incertidumbre en el ambiente y además el futuro siempre da algo de miedo. Es mejor estar en lo pequeño, en lo que tú puedes hacerte cargo. Es que no sé cómo mirar al futuro de manera que no me dé miedo, siempre pienso en qué estará pasando.
Usted siempre ha dicho que se enfrentaba con miedo a los proyectos que le venían por delante, ¿eso ha cambiado o sigue siendo su forma de trabajar?
Ya no tengo tanto miedo. Bueno, a ver, sí, siempre lo tengo. El día que no tenga miedo lo estaré haciendo fatal. Solo que antes era muy pesada conmigo misma y ahora simplemente disfruto más. Me sigo metiendo una exigencia tremenda, pero tengo más confianza en mi misma. Me he metido en muchos jardines y he demostrado que podía. Me encantan todos esos jardines raros en los que me meto.
Siempre ha cultivado un poco la imagen de 'outsider', de la chica rara en esta profesión.
¿Tú crees? No sé si me gusta o no me gusta. Puede ser, pero eso me lo ponéis más vosotros. Yo lo vivo y lo pienso todo igual, pero sí que a lo mejor a mi alrededor noto un poco eso. En algún momento puede ser que lo haya notado, me lo dice la gente y al final he encajado con ello.
Vamos que no soy el primero que se lo plantea, ¿no?
Alguna cosa sí que he oído, más de una vez, pero yo nunca lo he pensado. Hasta que me lo han dicho, ¿Por qué será?
Porque era un tipo de actriz que parecía que iba a encajar en el mainstream puro en sus inicios y decidió explorar para no estar ahí.
No creo que sea así, ahora estoy en un proyecto que es muy mainstream que no puedo contar bien. Bueno algún ingrediente habrá que no sea tan así. De verdad que no es algo que yo vaya en contra, pero yo que sé. Es lo que decía antes que ese no es mi camino. Y cuando es que no, es que no.
Usted ha buceado mucho en la religión en sus proyectos, ¿está subida en esta ola cultural religiosa?
Me gusta pensar que como creadores nos adelantamos a esta ola religiosa, pero ahora mismo no me interesa en absoluto. Estoy ya en otra cosa. Esto lo he hablado con mucha gente, me parece muy fuerte que hace años yo estuviera subida en un escenario vestida de virgen y eso ahora sea mainstream. Me hace gracia, pero ahora huyo de ello. A ver si lo siguiente que proponga es la próxima moda también. Si esta ola religiosa sirve para que alguien lea más a Santa Teresa, estará genial. Lo mainstream está bien para esas cosas, pero a mí me gusta estar en la orilla y ya me llevará la ola hacia otro lado.
¿El cambio persistente es su filosofía para la vida?
Yo me aburro rápido, siempre estoy pensando en lo siguiente que vendrá. Cuando hago algo, al día siguiente deja de interesarme ya. Tengo obsesiones muy puntuales y si ves cada proyecto mío, tiene sentido todo lo que he hecho. Las tristezas, La mujer, La otra bestia, Cardo... Esos son los que yo he creado, pero como actriz es un poco igual. Eso me hace pensar que con 24 años ya tenía buena cabeza, ya estaba muy enfocada en lo que quería ser. Siempre he sido feliz, soy una persona visceral.
¿Eso le ha hecho más difícil el camino que si fuera una persona cerebral?
Yo ahora lo recuerdo aquí contigo y sé que fue muy difícil llegar hasta donde estoy ahora, pero yo no lo viví como algo tan difícil. Era lo que tenía que ser. Cuanto más alineada estás con lo que quieres ser, más te ayuda la vida. Joder, parezco un libro de esos de filosofía.
Hay una frase de su libro 'La otra bestia' que siemrpe me pareció fascinante viniendo de usted: "Actuar me da asco"
Es que yo era tan purista antes, madre mía. Para mí actuar es muy sagrado y yo siempre busco ser, no actuar. Es que yo era muy fuerte eh, veo estas cosas y me hacen gracia porque era una radical. Ahora no diría eso, pero lo sigo pensando. Al menos algo de esa esencia, yo sigo haciéndolo así. A mí, como espectadora, me gusta que si voy a ver algo me atraviese, pero no vea la actuación. Y a mí me contratan para que pase algo, para que se vea lo más honesto. Suena a cliché, pero es que es así.


