El otro lado del éxito editorial: libros que no encuentran su público
Hızlı Bakış
- El artículo explora la realidad del mercado editorial español, donde, a pesar de éxitos superventas, un alto porcentaje de libros no cumple las expectativas de venta.
- Editores comparten sus "espinitas" y las razones detrás de estos fracasos comerciales, destacando la saturación del mercado y factores impredecibles.
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A pesar de éxitos editoriales como 'El infinito en un junco' o 'Comerás flores', la mayoría de los libros publicados en España no alcanzan las expectativas de venta, con un 40% de títulos vendiendo menos del 50-60% de su primera tirada.
Comerás flores (Libros del Asteroide), de Lucía Solla Sobral, lleva más de 250.000 ejemplares vendidos en todo el mundo. La península de las casas vacías (Siruela), de David Uclés, alrededor de medio millón. El doble ha alcanzado El infinito en un junco (Siruela), éxito editorial de Irene Vallejo traducido a más de 40 idiomas. Panza de burro (Barrett), de Andrea Abreu, ha superado la cifra de los 100.000 sin contar las traducciones. Todos estos títulos copan o han copado las listas de los más vendidos, se encuentran en todas las librerías y sus autores gozan de reconocimiento.
Pero esos números son extraordinarios en el mundo del libro. Así lo defiende Ofelia Grande, editora de Siruela y artífice de dos de los grandes éxitos de los últimos tiempos. En su sello, que publica entre 50 y 60 títulos al año, únicamente uno de ellos llega a superar los 100.000 ejemplares. «Un hecho por el que nos sentimos súper afortunados», destaca. «Lo normal es que el 40% de los libros que publicamos no venda más del 50 o 60% de la primera tirada, es decir, que van peor de lo que pensamos», reconoce.
Un porcentaje en el que muchas veces se incluyen libros que fueron una apuesta en su año editorial. «Quizá fue un autor cuya obra anterior había funcionado bien porque trata algún tema actual, porque es un libro extraordinariamente literario y cuyo autor está avalado por un premio importante, etc. Las razones pueden ser muchas, pero no por ello acaba vendiendo siempre lo que se espera de él», explica.
Unas ideas que también defiende Luis Solano, editor de Libros del Asteroide. Él publicó el año pasado el superventas Comerás flores, pero tras más de dos décadas editando, muchas veces no llega a entender del todo por qué unos libros funcionan muy bien y otros no cumplen las expectativas. Tanto, que para la segunda mitad del semestre del 2025, sus apuestan fueron El sueño del jaguar, de Miguel Bonnefoy, y La pregunta 7, de Richard Flanagan, y no el libro de Solla Sobral.
Como vemos, el mundo editorial, más allá de esos títulos que se repiten infinitamente, está plagado de otros libros que no encontraron su hueco cuando fueron publicados. Obras por las que las editoriales apostaron pero que, por distintas razones -algunas con sentido, quizá porque no era su momento y otras ajenas a la editorial-, no alcanzaron las cifras que se esperaban de ellas. Cuenta Grande que en Siruela estas obras ocupan un porcentaje muy elevado. Y entre todas ellas su mayor espinita es Los caminos ocultos, de Tawni O'Dell. «Es un libro que tengo clavado en el alma porque es uno de los que más me ha impactado desde que lo publicamos. No creo tampoco que sea el mejor, pero sí que pensaba que podría llegar a muchísima gente y no ha sido así. De hecho, ha vendido bastante poco», lamenta.
También Los platos más picantes de la cocina tártara, de Alina Bronsky, «un libro genial, buenísimo y divertido que pasó sin pena ni gloria». Y no se olvida de la escritora Louise Erdrich, una autora que vende muy bien en todo el mundo, de la que se dice que es una firme aspirante al Nobel, pero que aquí en España no encuentra lectores. «Nosotros hemos publicado más de diez obras suyas y, salvo La casa redonda, que ganó el National Book Award y algún otro, no vende nada», reconoce.
La lista de espinitas clavadas también la tiene hecha Solano, aunque para él es complicado hablar de ello. Entre esos libros que no encontraron todos los lectores que esperaba se halla el citado La pregunta 7, una obra que fue muy apreciada por la crítica, pero no comercialmente. «Nos dejamos llevar por lo extraordinario que es desde el punto de vista literario. Creo que es de los mejores del catálogo, pero quizá no era un libro para apostar a nivel de ventas», asume. También se encuentran en esa nómina Las propiedades de la sed, de Marianne Wiggins, y Roscoe. Negocios de amor y guerra, de William Kennedy.
Del primero señala que es una novela maravillosa por la que hicieron una apuesta comercial fuerte, que gustó mucho y encontró lectores, pero que no llegó a explotar. «Uno de sus problemas es, quizá, que es muy larga y que tiene un inicio complicado. Esta misma novela hace diez años creo que habría funcionado mejor», valora. Respecto al segundo comenta que, aunque es un libro extraordinario, funcionó mucho peor de lo que esperaban. «Creo que el problema viene del título, del que no pudimos quitar el nombre propio. También de la cubierta, que no es tan bonita como me hubiera gustado. Aun así, es un libro muy actual porque aparecen los tejemanejes de la política, los bajos fondos, el fontanero que opera en zonas más grises... Explica muy bien los problemas de la democracia americana», sentencia.
"Lo normal es que el 40% de los títulos que publicamos no venda más de la mitad de la tirada, mucho menos de lo que esperamos"
Ofelia Grande, editora de Siruela
Con su humor habitual, Manuel Burraco, Zacarías Lara y Belén García, las tres personas que están detrás de la editorial Barrett, cuentan que quizá deberían haber apostado su dinero a la ruleta o a los caballos, pero que les dio por hacer libros. Por eso, defienden que todos los títulos son una apuesta constante, y más editando únicamente ocho al año. «Cuando seleccionamos cuál publicar ya hemos puesto todas las fichas al rojo o al negro. Dicen que haciendo eso tienes una probabilidad de acierto del 48,65%. Vamos, que o ganas o pierdes. Lo hacemos por pura pasión, no pensamos en la parte económica: hemos gastado entradas de piso en imprentas».
Y, aunque han tenido algún que otro éxito editorial -Panza de burro es su máximo exponente-, defienden que muchos libros no encuentran su lugar porque el mercado está muy saturado. «Confiamos en agotar todas las tiradas, aunque sea en diez años desde la publicación. Creemos en el paso del tiempo y en que las obras sean longsellers», explican.
Por ello, aunque no hayan encontrado todavía todos los lectores esperados, los editores de Barrett creen que Rasguño, de Rebecca Watson, los acabará teniendo. De él explican que es «un texto loco y desordenado que muestra el cerebro de una mujer durante las 24 horas posteriores a sufrir acoso en el trabajo. Se intercalan simultáneamente sonidos, conversaciones ajenas, mensajes de WhatsApp, pensamientos, etc.». También resaltan Madrid es una mierda, un libro de cuentos escritos por Martín Rejtman, uno de sus directores de cine favoritos. «Una delicia». Y, por último, ponen el foco en Más allá del Valle de Richard, de Michael Deforge, uno de sus tebeos fetiche. «Es una reflexión sobre la gentrificación y sobre la dificultad de formar parte de comunidades dentro de esta sociedad capitalista e individualista», describen.
A veces, una apuesta que no funcionó cuando se publicó puede convertirse años después en un éxito. Eso es lo que le pasó a Libros del K.O. con La casa de los lamentos, de Helen Garner. La historia se remonta a 2017, cuando Álvaro Llorca, uno de los editores del sello, leyó la obra y quedó fascinado con la historia y la forma de narrar de la autora australiana. Decidieron apostar por él con una tirada amplia pero el fracaso fue estrepitoso. Tanto, que desde la editorial sostienen que «pasó sin pena ni gloria por el mercado español».
Sin embargo, en el verano de 2025 recibieron un correo de la agencia de derechos avisándoles de que Dua Lipa iba a dedicar un episodio de su famoso club de lectura a La casa de los lamentos. «De pronto, una estrella del pop internacional con magnífico gusto literario resucitó una obra que nosotros habíamos dado por muerta», comentan. Un libro por el que apostaron porque «literariamente era muy bueno, se había vendido muy bien en el mercado anglosajón y, además, mezclaba dos temas con potencial de ventas: la violencia machista y el true crime». El tiempo les dio la razón.
"Hay libros geniales, buenísimos y divertidos que pasan sin pena ni gloria"
Luis Solano, editor de Libros del Asteroide
Sin embargo, cuentan con otra serie de libros que no tuvieron tanta suerte. Como She said, de Jodi Kantor y Megan Twohey, obra sobre la que pusieron muchas expectativas porque las dos autoras acababan de ganar el Premio Pulitzer a mejor investigación periodística y se acaba de adaptar al cine. «Es la intrahistoria de cómo estas dos reporteras lograron destapar la violencia sexual en la industria de Hollywood y abrieron la puerta al #MeToo. El Todos los hombres del presidente de la industria del cine. Para nosotros era una apuesta ganadora y sin fisuras», explican. Pero no fue así.
También les pasó con Ella era yo, de Lucy Sante, de quien han publicado toda su obra en español porque dicen ser muy fans. «Además, sabemos que es una escritora que gusta mucho a los amantes de la crónica y el periodismo literario. En este caso, era la primera vez que ponía la mirada sobre sí misma en forma de memoria sobre su transición. Es un libro muy especial y pensamos que entraría mejor en el mercado español. De hecho, en el americano fue un éxito: fue finalista del Pulitzer y el único libro de no ficción que repitió en las listas de mejores libros del año de los dos periódicos más importantes: The New York Times y The Washington Post».
Aunque pueda reducir riesgos, traducir libros al castellano que han triunfado en su país de origen no es sinónimo de ventas en España. Es más, si no alcanza los números esperados suele suponer un perjuicio mayor, ya que estas obras conllevan más gasto en producción. Algo que saben muy bien todos los editores. También Gonzalo Izquierdo y Alberto Rodríguez, de Dos Bigotes. En su catálogo hay tres traducciones que fueron grandes apuestas. Presentarse en forma grata, de Joseph Salvatore, fue una de ellas en 2018. Su autor, un crítico literario de The New York Times, debutó en la ficción con esta obra que recibió buenísimas críticas en EEUU. «Incluso compararon a Salvatore con, por ejemplo, David Foster Wallace». Pero el libro no llegó a despegar.
Tampoco encontró su hueco en el mercado Historias de Dunnet Landing, de Sarah Orne Jewett. El anterior libro de la autora, La tierra de los abetos puntiagudos, sigue funcionando muy bien -tanto que, cuentan, continúan reimprimiéndolo con cierta frecuencia-, y creían que este iba a seguir su estela. Por último, resaltan Cómo luchamos por nuestras vidas, de Saeed Jones, un libro que ganó el Premio Kirkus 2019 y el Stonewall Book Award, cosechó críticas excelentes y fue seleccionado como uno de los libros del año por The New York Times. «Pero aquí, como salió en 2021, año especialmente saturado de novedades, quedó más rezagado», explican.
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