España supera el pesimismo y abraza el éxito en el Mundial 2026
Hızlı Bakış
La selección española de fútbol ha superado el pesimismo histórico, logrando el éxito en el Mundial 2026 gracias a la tenacidad, el trabajo en equipo y la ausencia de una única superestrella, dejando atrás los fantasmas del pasado.
Yapay zekâ özeti
Neden Önemli?
España, a pesar de éxitos previos en Eurocopas y Mundiales, mostraba un pesimismo preventivo, temiendo fallos en momentos clave como las tandas de penaltis.
Uno de los comentarios más repetidos -me niego a utilizar viral- del Mundial 2026 es que España, pese a haber logrado tres Eurocopas y dos mundiales en el siglo XXI, estaba aquejada de cierto pesimismo. Mikel Oyarzábal lo resumía en estas páginas en un titular, esta vez sí, viral: «Estáis en una onda un poco negativa, no sé el motivo». Mikel, a sus 29 años, como muchos otros jóvenes de este país, contemplaba el reciente palmarés y no entendía por qué los aficionados y la prensa tenían tanto temor.
España es un país que se inclina hacia el agobio preventivo. Y si juegan bien pero no sale, y si sale pero no hay suerte y si nos quedamos en los penaltis. Una de las ideas con las que podemos quedarnos de este Mundial es que hay que parar con el agobio preventino y con la tirita antes de la herida. La selección de Luis de la Fuente ha demostrado que podemos deshacernos de nuestros fantasmas pasados, de aquellas tandas de penaltis que no lográbamos superar y de aquellos goles que no querían entrar. Han tenido que pasar dos Mundiales para confirmar que el temor se lo tienen que tener el resto de rivales a esta selección.
El gol de Ferrán fue el triunfo de la tenacidad y la perseverancia. Quizá no tenga el talento y la calidad técnica de otros como Messi, Mbappé o Haaland, pero siempre ha salido a cazar con hambre y el domingo se cobró su trofeo. Se ha hablado muchísimo durante todo el torneo de la cantidad de aptitudes positivas -me niego a utilizar valores- que los chavales pueden aprender de este grupo formado por De la Fuente. No fueron gallos de corral como los argentinos sino que construyeron la victoria tan alejados de las trincheras que dan ganas de sentarles a ellos en el hemiciclo.
La sensación de que nadie era, con permiso de Aitana, la superestrella, es otra lección bien anotada y esperamos que aprendida. España levantó una copa en 2010 con esa filosofía y 16 años después se ha vuelto a demostrar su eficacia: el sentimiento de grupo, de familia y de que la carencia del de al lado se tapa con la virtud del otro. Nombres propios: Rodri, Cubarsí, Olmo, Merino... Todas las piezas funcionan. Siendo madridista es imposible no reírse de cómo desde la cuenta oficial del equipo se apresuraron a felicitar a su campeón, el recién fichado Cucurella. Es también inevitable no pedirle a Mou o a la divina providencia que copie el centro del campo de España. Florentino, fichálo.
Las lágrimas de Cristiano y Messi merecen también una mención. Es imposible ver esas imágenes y no emocionarse con los dos mejores futbolistas de una época que ha quedado definitivamente atrás. Si Messi no es como Maradona tampoco Lamine será como Messi. La manía de las comparaciones: de esa no nos hemos desprendido.
El Mundial de Lamine Yamal ha dejado mucho que desear. Su hermano pequeño y su novia influencer han tenido más protagonismo en las gradas que el jugador dentro del campo. Pero el marketing y la afición del Barça le venden como la gallina de los huevos de oro. En cualquier caso es tan insultantemente joven que con el tiempo se verá cómo fluye, utilizando su propia jerga. Como última nota de color: Madonna con Ronaldo y Ronaldinho iniciando el show del descanso de la final fue el perfecto broche de oro para confirmar que el fútbol ha abrazado de forma definitiva el espectáculo. Solo faltó Rubiales.
Açık Sorular
- ¿Cómo evolucionará la carrera de Lamine Yamal?
- ¿Mantendrá la selección esta filosofía de equipo?
- ¿Se deshará la afición del "agobio preventivo"?





