Laura Tallada, la estudiante con la nota más alta en las PAU de Catalunya con un 9,90
Hızlı Bakış
- Laura Tallada, del INS Pere Alsius i Torrent de Banyoles, ha obtenido la nota más alta en las PAU de Catalunya con un 9,90.
- Estudiará Traducción e Interpretación y Lenguas Aplicadas en la UPF.
- Varios alumnos de Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida también obtuvieron altas calificaciones.
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Laura Tallada, estudiante del INS Pere Alsius i Torrent de Banyoles, ha obtenido la nota más alta en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de Catalunya con un 9,90. Varios otros estudiantes también lograron calificaciones destacadas.
Una joven de Girona, Laura Tallada, del INS Pere Alsius i Torrent de Banyoles, ha sido la alumna que ha obtenido la nota más alta de las pruebas de acceso a la universidad (PAU) de este año en Catalunya. Nada más y nada menos que un 9,90. Cuatro alumnos de Barcelona han obtenido un 9,80; uno de Tarragona, más otros dos de Girona, un 9,70; y una joven de Lleida, un 9,60. Esa nota, un 9,60, es también la calificación más alta que se ha obtenido en Barcelona ciudad. Todos los alumnos pueden consultar su nota a través de este enlace.
Laura Tallada estudiará el doble grado en Traducción e Interpretación y Lenguas Aplicadas en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Todavía es pronto para saber hacia donde se encaminará una vez complete estos estudios, pero la traducción literaria podría ser una opción.
“Siempre me ha gustado la literatura y el mundo editorial podría ser una posibilidad”, explica desde Menorca, donde atiende vía telefónica la llamada de La Vanguardia. La isla de un tiempo a esta parte se ha convertido en un destino habitual para muchos preuniversitarios al finalizar los exámenes, como el caso de Laura y sus compañeros de clase.
En la conversación, reconoce sentirse abrumada por una nota que no esperaba, aunque en realidad siempre ha sido una alumna brillante. Una estudiante de trabajo diario y constante, de no dejar las tareas y el estudio para el último momento y de disfrutar del simple hecho de aprender. “He gozado del hecho de tener la oportunidad de educarme, de ir al instituto y poder ir ahora a la universidad”, explica con modestia desde la distancia.
Reconoce que, en casa, sus padres han sido los primeros que le han inculcado el valor del esfuerzo y el no dejar las cosas para mañana. “Siempre me han dicho que lo peor que puedo hacer es dejar la cosas para el último día”. Un mantra que siempre ha tenido muy presente, especialmente desde que empezó la ESO, y que ha interiorizado sin apenas esfuerzo.
Su puntuación más baja en estas PAU fue el examen de literatura catalana, en el que obtuvo un 8'5. La segunda nota más baja, lengua castellana, con un 9'5. El resto de asignaturas se cuentan por dieces. Tan fácil de escribir pero tan difícil de lograr.
El teatro que practica desde hace años se ha convertido en una buena distracción para romper la monotonía del estudio. Durante las semanas de preparación de las PAU tuvo incluso bolos con el Aula de Teatre de Banyoles.
Martina Gutiérrez, 18 años y del Institut Vallès de Sabadell, es con un 9,80 una de las cuatro mejores notas de la provincia de Barcelona. Reconoce que no estudió mucho, “solo una semana antes de las pruebas”. ¿El motivo? Quiere cursar una carrera de letras y las notas de acceso son bajas, por lo que iba tranquila. Además, cuenta con un buen expediente en bachillerato.
“No me lo esperaba para nada”, reconoce a La Vanguardia. No sabe si decantarse por Lenguas y Literaturas Modernas (UB) o Estudios Ingleses (también de la UB). En cualquier caso, no tendrá problemas para entrar. Este aspecto la hacía estar relajada, aunque reconoce que justo antes de entrar en el aula para iniciar los exámenes se puso nerviosa.
Amante del cine -”veo muchas películas”, razona-, y de la lectura, afirma que dedicará el verano a descansar. También en algún momento a coser, otra de sus aficiones. Se da la circunstancia de que tiene una hermana gemela, que también ha cursado las PAU y que, como ella, ha obtenido muy buenos resultados. Sus padres -educadora social, ella; charcutero, él- están encantados.
También están muy contentos los padres de Tomàs Alfonso Torralbo (17 años), ambos profesores de la escuela pública. El padre, de historia; la madre, de inglés. “Están alucinando como yo”, relata Tomàs. Y no es para menos con el 9,80 que ha obtenido su hijo.
Asegura que se puso a estudiar unas semanas antes de los exámenes, “pero no de manera muy intensa”. Y eso que necesitaba una nota muy alta. A pesar de contar con una buena calificación del bachillerato, quiere cursar el doble grado de Física y Matemáticas, la carrera que cuenta con una nota de acceso más prohibitiva. Año tras año, es la más elevada. En el 2025, un 13,370.
Alumno del Institut Torre del Palau de Terrassa, quiere aprovechar el verano para descansar y quizás hacer algún viaje con los amigos, si bien no tienen nada planeado por el momento. Quizás aproveche para leer y tocar la guitarra, dos de sus hobbies. Relata que había tenido un grupo de rock, aunque ahora lo tiene bastante aparcado.
Joan Torrecillas Calderón acababa de aterrizar en Roma, ciudad a la que ha ido de viaje con su clase del centro concertado Liceu Politècnic de Sant Cugat del Vallès, cuando ha sabido que es la mejor nota de las PAU en Barcelona junto con tres estudiantes: 9.80. “Aunque me la imaginaba alta, nunca esperas tanto”, confiesa.
Una de las primeras cosas que ha hecho este joven de Rubí (Barcelona) al conocer el resultado ha sido avisar a sus abuelas Maruja, que vive en Almería, y María, extremeña que reside en Catalunya. También a su hermano Fran, con el que reconoce que tiene un “pique amistoso”. ¿Por que? Hace dos años fue su hermano mayor, que ahora estudia medicina en el Clínic, el que estuvo entre las mejores notas de las PAU.
Ambos comparten otra similitud: tienen altas capacidades. Por eso Joan pasó de 4.º a 6.º de primaria directamente mientras que a su hermano lo avanzaron un curso en la ESO. En casa todos tiran por la ciencia porque tanto su madre como su padre son químicos.
Mientras que el resto de amigos tienen o están a punto de llegar a la mayoría de edad, él acaba de cumplir 17 años. “Este junio está siendo espectacular”, reconoce. Amante del futbol, del Barça en concreto (“Visca el Barça”, espeta) y especialmente de Xavi Hernández, ha acabado también los estudios de piano en el conservatorio. Le gusta mucho escuchar música clásica y leer, aunque reconoce que la lectura quedó un poco aparcada para centrarse en la selectividad.
En medio de un torneo de tenis en el que ejerce de árbitro. Así atiende a este diario Enric Sánchez Cañellas, otro 9,80 en las PAU de Barcelona. El tenis es para este joven de Sant Andreu de la Barca -que ha estudiado en el Col·legi Sant Josep Sant Sadurní d’Anoia- una de sus grandes pasiones. “Te enseña mucho de la vida: estás tres horas en la pista y nadie te ayuda”, reflexiona.
Quiere estudiar el doble grado de ingeniería y matemáticas en la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC), pero aún no se atreve a decir cuál le gustaría que fuera su profesión. Vive con su padre y su hermano en Sant Andreu de la Barca. Perdió a su madre, Montserrat, con apenas seis años. Fue a esa corta edad cuando empezó a jugar a tenis. Reconoce que siempre le han gustado las ciencias.
A pesar de ser una de las mejores notas, reivindica que ha tenido vida más allá de los estudios llevando las tareas del instituto “al día”. Le gusta leer, aunque admite que ahora lo hace menos, y los deportes en general. También los videojuegos y “salir de fiesta” de tanto en tanto.
Miquel Edo Mas, de Reus y mejor nota de las PAU en Tarragona, es perfeccionista, súper autoexigente y muy inquieto a sus 17 años. Con un grado de madurez sorprendente, explica que ahora “intenta disfrutar de su 9,7”, pero que su mente al saber la nota ha pensado inmediatamente en el 0,3 que le ha faltado para llegar al 10.
Alumno del Institut Baix Camp, centro público, es un enamorado del cine y la literatura y tiene su propio canal de Youtube desde hace más de dos años para comentar películas y series de un modo bastante profundo.
En uno de sus últimos vídeos habla de la soledad. Su director favorito, el surcoreano Park Chan-wook, de quien Edo destaca Oldboy (2003). “Me marcó muchísimo, empecé a hacer vídeos porque tenía la necesidad de comentar su película”.
Miquel es un chico sociable y entusiasta, que rebosa ganas de vivir y de comerse el mundo. Si mira al verano piensa en que tiene “muchas ganas de vivir y de hacer cosas que no sean estar encerrado en casa estudiando”.
Explica que ha aprendido dónde buscar personas con quien poder compartir afinidades. “Sé que en una discoteca no voy a encontrar a alguien con ganas de hablar de filosofía, pero moverse en talleres de teatro o escritura, o hacer teatro, ha contribuido a encontrar gente”, argumenta.
Sobre los estudios, después de dudar mucho porque le gustan muchas temáticas y posibles destinos profesionales, eligió el grado de Empresa y Humanidades en ESADE (Barcelona). Piensa ya en poder fundar una empresa o tener un proyecto que tenga “impacto social, en dejar huella en la gente, en hacer que su vida sea mejor de alguna forma, mejorar sus condiciones de vida a través del entretenimiento”, razona.
Lucía García Gil, una joven de Cubells, estudiante del Instituto Els Planells de Artesa de Segre, es la nota más alta entre el alumnado de la provincia de Lleida, un 9.60. El lunes por la tarde recibió una llamada del Departament d’Educació para felicitarla y avisarle de que estuviera preparada para las llamadas que iba a recibir hoy de los medios de comunicación.
“Yo no me esperaba que me dijeran que tenía la mejor nota de Lleida, ni de lejos. Ayer estaba relajada y cuando me lo dijeron me sorprendí muchísimo, sabía que los exámenes me habían ido bien, pero nunca piensas que será la mejor nota”, arguye. “Estoy muy contenta, la verdad. Y mis padres igual”, agrega.
Con tres dieces en catalán, filosofía y griego, ha elegido Estudios Ingleses en la Universitat Autònoma de Barcelona. No ha tenido muchas dudas. Su segunda opción era Traducción. Siempre le han interesado los idiomas y se ha esforzado mucho para ser buena estudiante.
Hija única y de familia con pocos miembros universitarios, Lucía se decantó por el bachillerato humanístico. “De pequeña ya me gustaba mucho la lengua inglesa. Y también me encanta viajar. El año pasado con la beca de la Fundación Amancio Ortega pude ir a estudiar a Texas. Me encantó, incluso más qwue antes, el idioma y su literatura. Mi objetivo es ser profesora de inglés algún día”.
Después de los exámenes de las PAU ha pasado unos días con su mejor amiga en Madrid y disfrutando también de la playa. Estos son sus planes para el verano: “Mis padres y yo iremos a algún sitio con nuestra furgoneta. Quiero relajarme y disfrutar”.
El 95,68% de los estudiantes de Catalunya han aprobado las PAU de 2026, superando el resultado del año anterior (94,97%). Son 33.145 estudiantes, según los resultados iniciales correspondientes a la fase de acceso. La media de la nota ha sido de 6,403 y la media de acceso a la universidad, 7,167.
Del total de estudiantes presentados (44.846), 34.642 se examinaron de la fase de acceso (obligatoria para el alumnado de segundo de bachillerato) y 10.204 solo de la fase de admisión.
Por lo que respecta al alumnado procedente de segundo de bachillerato, un total de 33.145 (96%) podrán acceder al próximo curso universitario 2026-2027. La nota media de las PAU (fase de acceso) de estos estudiantes ha sido de 6,403, mientras que la nota media del expediente de bachillerato ha sido de 7,68 (7,69 en el 2025). Por lo que respecta a la calificación media de acceso a la universidad, que se calcula en base al 60% correspondiente al expediente de bachillerato y el 40% restante a la nota de la fase de acceso de las PAU, ha sido de 7,167 (7,193 en el 2025).
De los 10.204 estudiantes que sólo se han examinado de la fase específica, han aprobado 3.699, procedentes de bachillerato, y 3.411 de ciclos formativos de grado superior (CFGS). El alumnado de estos dos colectivos se considera aprobado si superan con una nota igual o superior a 5 alguna de las materias a las que se han presentado. El porcentaje de aprobados ha sido del 80% en el caso de alumnos de bachillerato y del 61% en el de alumnos de ciclos formativos de grado superior (CFGS).
Este año, 318 estudiantes (180 chicas y 138 chicos) recibirán la distinción que otorga el Govern de la Generalitat a los que han alcanzado una nota igual o superior a 9 en la fase de acceso de las PAU. Los distinguidos recibirán del Govern un diploma acreditativo.
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- ¿Qué impacto tendrá la elección de estudios en el futuro profesional de los alumnos?
- ¿Cómo influirán las experiencias de verano en la preparación universitaria?




