Luz verde ambiental al primer parque eólico marino de Catalunya
Hızlı Bakış
- El Ministerio para la Transición Ecológica da luz verde ambiental al proyecto del primer parque eólico marino de Catalunya, promovido por la Generalitat en la bahía de Roses.
- El proyecto, que usará tres molinos flotantes, busca definir sistemas de sujeción y aerogeneradores para energía eólica marina.
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El Ministerio para la Transición Ecológica ha aprobado la declaración de impacto ambiental favorable para el proyecto del parque eólico frente a la bahía de Roses. Este proyecto, promovido por la Generalitat, busca ser el primer parque eólico marino de Catalunya.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha dado luz verde ambiental al proyecto del parque eólico frente a la bahía de Roses promovido por la Generalitat. La Administración central ha efectuado una declaración de impacto ambiental favorable a este proyecto en un acuerdo tomado el lunes día 22 de junio. La resolución aún no ha salido publicado en el BOE. Se trata de la decisión administrativa más decisiva, puesto que allana el camino a la construcción del que sería el primer parque eólico de Catalunya y, tal vez, del Mediterráneo español.
La declaración de impacto ambiental efectuada llega con un cierto retraso sobre el calendario inicialmente previsto, lo que, según diversas fuentes, indicaría que se ha hecho un trabajo concienzudo para aminorar los impactos ambientales de esta infraestructura sobre los ecosistemas marino.
”Esta es una buena noticia para la transición energética, para las comarcas de Girona y para Catalunya”, valoró Jaume Morron, consultor especializado en fuentes renovables. La autorización de construcción podría obtenerse en unos seis meses.
Catalunya aspira así a poder disponer de esta gran plataforma de experimentación para que despegue la energía eólica marina.
El emplazamiento elegido es un área de 7,8 km2 situada a unos 26 km de la costa frente a la bahía de Roses.
Tres molinos de viento flotantes de tipologías diferentes deben servir de la punta de lanza de la tecnología eólica flotante. Al no haber sido publicada aún la declaración de impacto ambiental, aún no se conocen los detalles aprobados, pero sí se tiene información de los aspectos destacados.
El proyecto, promovido por el Institut de Recerca en Energies Renovables (IREC), supera así su principal escollo. Una vez escogido el emplazamiento, seleccionadas las tres empresas que llevarán a cabo las pruebas y obtenida la luz verde ambiental -salvoconducto para ejecutar los trabajos-, ahora se deberá completar el proyecto constructivo y adjudicar los trabajos (cables, plataformas, cables, subestación…) para que la instalación empiece a funcionar.
El objetivo último de este proyecto es definir los mejores sistemas de sujeción al fondo del mar para garantizar un suministro eléctrico estable y considerando a la vez que debe producirse el menor impacto ambiental posible sobre la naturaleza en el mar.
El gran reto de esta plataforma es poner en marcha los primeros prototipos de aerogeneradores flotantes que funcionarían en esta parte del Mediterráneo.
La profundidad de las aguas no permite cimentar los molinos sobre el lecho marino (a diferencia de cómo se está haciendo en el mar del Norte), sino que hay que colocarlos sobre plataformas flotantes, con catenarias y anclas que les permitirán estar sujetos al fondo del mar para no sufrir desplazamientos.
Se trata en suma de lograr el mejor diseño de flotadores y sistemas de anclaje posible, puesto que la instalación se debe sostener en el mismo emplazamiento; en suma, que la fuerza del viento, la Tramontana y los oleajes no los muevan del lugar.
“Esta prueba nos permitirá disponer de una tecnología y unos resultados evaluables y objetivos que nos servirán para valorar bien muy cuáles son los efectos de los tres prototipos que se instalarán y ver los elementos positivos y los negativos, incluido el coste de no hacer nada derivado del uso de combustibles fósiles y el cambio climático”, señaló en su día Jordi Sargatal, secretario de Transició Ecològica del Govern.
La Plataforma de I+D+i en Energies Marines de Catalunya (Plemcat) incluye dos partes. Por un lado, dispone de un área de ensayos con una boya de conexión y un cable de evacuación submarino de unos 25,3 km de longitud; y, por otro lado, un cable terrestre soterrado de 16,3 km con una subestación de conexión con la red de alta tensión de Juià-Torrevent en Vilahur. En total, pues, un cable de 41 km.
Las boyas estarían situadas en un punto donde las aguas están a unos 140 metros de profundidad. En su recorrido marino el soterramiento tendrá entre 1 y 2,25 metros de profundidad, según el proyecto inicial.
El área de ensayos prevista dispondrá de tres molinos de 261 metros de altura como máximo, incluyendo la torre y hasta la punta de la pala (aunque la altura podría ser menor), con una potencia máxima de 15 MW de potencia para cada máquina y una potencia total que no podrá superar los 30 MW).x
Una decena de empresas mostraron interés en efectuar aquí sus pruebas y ensayar sus prototipos; y el IREC, tras una especie de concurso de méritos convocado, ha seleccionado a tres de ellas, a las que se ha asignado los tres puntos (Hive Wind Energy, Exponential Renewables y Esteyco).
Las obras son sufragadas íntegramente con financiación pública. Una parte cuenta con fondos Next Generation, canalizados a través del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), aporta unos 30 millones, y otra de recursos de la propia Generalitat (50 millones).
El Plemcat -según la intención expresada por su promotores- definirá los mejores sistemas de amarre al fondo del mar reduciendo el impacto sobre estos ecosistemas. Por ejemplo, las catenarias con anclajes en el fondo del mar tendrán cierta movilidad y pueden causar turbiedad en las aguas, lo que impediría la entrada de radiación solar y afectar a las especies marinas. No obstante, los promotores creen que la instalación será compatible con la pesca, como ya se ha demostrado con el trazado del cable submarino soterrado entre la península (Sagunt) y Baleares (250 kV, soterrado a 0,5 metros), y que entró en servicio en 2011.
Jordi Sargatal explicó en su momento que estos prototipos de aerogeneradores flotantes serán un banco de pruebas para comprobar los posibles impactos sobre la pesca, los fondos marinos, los cetáceos o las aves, así como otras variables, para disponer de una información clave para cuantificar ese daño y todas la variables.
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Obtención de la autorización de construcción en unos seis meses.
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- Detalles exactos de la declaración de impacto ambiental aprobada.
- Plazos concretos para la adjudicación de trabajos y inicio de la construcción.
- Resultados específicos de las pruebas de los prototipos.




