Son Dakika
DEMarokko weist Verantwortung für Migrantenansturm auf Ceuta zurückSEFifa-anställda uppmanas att gå vidare efter kritiserad VM-försäljningSE157 personer räddade från brinnande båt i Engelska kanalenTRGuatemala'da Fuego Yanardağı Patladı: Tahliye ve AlarmITHouthi yemeniti affermano di aver attaccato aeroporto saudita di NajranESGrande-Marlaska destaca el tono constructivo de la reunión con sus homólogos europeos sobre la crisis en CeutaDEUnwetter und Hitze belasten Deutschland - Schäden und Einschränkungen im BahnverkehrBRTrabalhadores da CPTM entram em greve e afetam linhas de trem em São PauloRUПожарные спасли 16 человек из горящего дома в УфеINTLFears for Bangladesh's political future two years after uprisingDEMarokko weist Verantwortung für Migrantenansturm auf Ceuta zurückSEFifa-anställda uppmanas att gå vidare efter kritiserad VM-försäljningSE157 personer räddade från brinnande båt i Engelska kanalenTRGuatemala'da Fuego Yanardağı Patladı: Tahliye ve AlarmITHouthi yemeniti affermano di aver attaccato aeroporto saudita di NajranESGrande-Marlaska destaca el tono constructivo de la reunión con sus homólogos europeos sobre la crisis en CeutaDEUnwetter und Hitze belasten Deutschland - Schäden und Einschränkungen im BahnverkehrBRTrabalhadores da CPTM entram em greve e afetam linhas de trem em São PauloRUПожарные спасли 16 человек из горящего дома в УфеINTLFears for Bangladesh's political future two years after uprising
Newsgather
GeriMaradona: El día que se convirtió en leyenda hace 40 años
Maradona: El día que se convirtió en leyenda hace 40 años
Spor
El País Deportes22.06.2026Spor7 dk okumaSpain

Maradona: El día que se convirtió en leyenda hace 40 años

Hızlı Bakış

  • Hace 40 años, Diego Armando Maradona protagonizó el "gol del siglo" y la "mano de Dios" contra Inglaterra en el Estadio Azteca.
  • Su actuación en el Mundial de 1986 fue decisiva para que Argentina ganara su segunda Copa del Mundo, destacando por sus regates y su participación en la mayoría de los goles del equipo.

Yapay zekâ özeti

Yazı boyutu

Diego Armando Maradona se convirtió en un astro del fútbol desde su infancia en Villa Fiorito, Buenos Aires. Sin embargo, su máxima expresión se alcanzó hace 40 años, el 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de Ciudad de México. En tan solo 10,87 segundos, recorrió 55 metros eludiendo a cuanto inglés se le cruzó en el camino, en una jugada que quedó grabada en la historia por su belleza técnica, su contexto y su carácter irrepetible.

El gol se produjo en los cuartos de final de una Copa del Mundo, ante Inglaterra, una selección con la que existía una rivalidad que trascendía el estadio debido a la reciente guerra de Malvinas. El periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, narrando el momento, preguntó: "¿De qué planeta viniste?". Segundos después, invadido por la emoción, definió la jugada como "la de todos los tiempos", frase que sigue vigente cuatro décadas después.

La "mano de Dios"

Cinco minutos antes del llamado "gol del siglo", ocurrió la controversia de todos los tiempos. Maradona utilizó su puño izquierdo para superar al portero Peter Shilton, 18 centímetros más alto, y adelantar a la Albiceleste. La jugada comenzó con un regate en slalom de izquierda a centro, con la participación del centrocampista Steve Hodge. Maradona, intentando no incriminarse, festejó hacia un costado, mirando de reojo al árbitro. El tunecino Ali Bennaceur no advirtió la infracción, y solo unos pocos jugadores ingleses la reclamaron. Tras el partido, Maradona explicó que el gol fue marcado "un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios", dando origen al apodo.

Dos goles históricos y un dominio total

Los dos goles de Maradona ya lo convertían en el mejor del partido, pero su actuación fue mucho más allá. Las estadísticas del encuentro, reeditadas por el portal especializado Statsbomb, dimensionan su actuación. Maradona intentó 14 regates y superó a sus rivales en 12 ocasiones, una pesadilla para los ingleses. La mayoría de sus gambetas fueron en campo contrario, sobre todo por la derecha.

Este número de regates es astronómico, más aún en el contexto del fútbol de la época. Maradona recibió 37 entradas, de las cuales solo 8 fueron sancionadas con falta por el árbitro. A pesar de este marcaje agobiante, logró 20 acciones progresivas, llevando el balón a posiciones más avanzadas, 8 por pases y 12 por conducciones, incluida la del segundo gol.

El "10" fue el segundo jugador argentino que más balones recibió (40), solo detrás de Burruchaga. Las principales asociaciones de la Albiceleste pasaron por sus centrocampistas —Burruchaga, Batista y Enrique—, quienes, junto a Olarticoechea, fueron sus principales socios en el campo. Maradona fue imprescindible en la medular argentina y determinante cerca del área. Remató siete veces —la mitad de todo el equipo— y generó 1,2 de los 1,6 goles esperados de Argentina.

Maradona lideró a los argentinos, pero el control del juego fue coral en algunas fases. El gráfico de amenaza generada por cada equipo por minuto ilustra cómo el peligro se mide sumando acciones que acercan el balón a posiciones de gol probables.

En la primera parte no hubo grandes ocasiones. Tras el descanso, los argentinos generaron dos llegadas que acabaron en gol. Luego, los ingleses crearon varias acciones de peligro hasta que en el minuto 81 acortaron distancias con un gol de Lineker. En los últimos minutos, Tapia pudo sentenciar el partido, pero Olarticoechea salvó bajo los palos tras la última intentona inglesa.

El factor Malvinas

Más allá del fútbol, el partido tuvo un trasfondo político: se jugó cuatro años después de la guerra de Malvinas entre Argentina y el Reino Unido, lo que añadió una carga emocional y simbólica al encuentro. El conflicto, que duró diez semanas, costó la vida a 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños antes de la rendición argentina en junio de 1982.

La prensa comenzó a jugar el partido antes del pitido inicial, con el antecedente como eje de la cobertura. La víspera, EL PAÍS centró su pieza en cómo el conflicto armado seguía proyectando su sombra sobre el duelo del Estadio Azteca. Aunque jugadores, técnicos y dirigentes intentaban rebajar el tono, el periódico recogía el clima circundante: consignas nacionalistas entre aficionados argentinos, preocupación por incidentes y llamamientos a separar el deporte de la política. El recuerdo de las islas se infiltró inevitablemente esa tarde en el Azteca.

Una camiseta improvisada

Mientras la prensa y los aficionados recordaban el conflicto bélico, Carlos Bilardo pensaba en el tejido de sus camisetas. En octavos de final, Argentina había jugado con su segunda equipación, azul oscuro y de algodón, un tejido que retiene el sudor y añade peso con el calor. Para los cuartos de final, el técnico quería algo más ligero.

La marca que vestía a Argentina se negó a fabricar en tan poco tiempo un nuevo juego con la misma tecnología de las camisetas titulares. Hay diferentes versiones sobre el operativo, pero lo cierto es que Bilardo envió a colaboradores a recorrer la ciudad en busca de otra opción. Las prendas elegidas se compraron la noche anterior al partido y se adaptaron de urgencia con números plateados, similares a los de una equipación de fútbol americano. Con esa camiseta improvisada, Maradona marcó los goles que quedaron en la historia. Décadas después, en 2019, una de ellas se convirtió en la más valiosa del deporte: se vendió por cerca de 9,1 millones de dólares.

Un Mundial aplastante

Maradona no solo brilló ante Inglaterra; su nivel fue superlativo a lo largo de todo el torneo. Argentina había llegado al duelo con los británicos tras superar la fase de grupos con victorias ante Corea del Sur y Bulgaria, y un empate frente a Italia, antes de eliminar a Uruguay en octavos. Tras el éxito ante los ingleses, el capitán argentino condujo a la Albiceleste a su segundo título mundial, con triunfos ante Bélgica en semifinales y ante Alemania en la final.

Las estadísticas son contundentes: de los 14 goles de Argentina en el torneo, 10 fueron anotados o asistidos por Maradona. Participó en más de la mitad de todos los disparos del equipo (57 de 101), siendo responsable de 30 intentos de gol y creando otras 27 oportunidades para sus compañeros.

Sigue siendo el único jugador en la historia del Mundial en marcar y asistir al menos cinco veces en una misma edición. Ni los máximos goleadores de otros mundiales ni algunos de los mejores jugadores de la historia —Zico, Ronaldo, Messi o Mbappé— alcanzaron simultáneamente esas cifras. Esto demuestra la capacidad del astro argentino para decidir partidos tanto con sus propias acciones como habilitando a sus compañeros.

Su impacto fue mucho más allá de los goles y las asistencias. A lo largo de México 1986, Maradona completó 53 regates exitosos, 37 más que cualquier otro futbolista del torneo. Según los registros de Opta —que abarcan todos los Mundiales desde 1966—, nadie ha superado esa cifra en una misma edición de la Copa del Mundo. Lo más extraordinario es que lo logró soportando una presión constante: recibió 53 faltas en los siete partidos que disputó Argentina, una media de 7,6 por encuentro, la mayor cantidad registrada para un jugador en la historia de los Mundiales. Fue, al mismo tiempo, el futbolista más desequilibrante y el más castigado del torneo.

İlgili Konular

Bu haber ilk olarak şurada yayınlandı: El País Deportes.

İlgili Haberler

Bu konuda daha fazlaDiego Maradona