Taberna Garibaldi: El bar de Pablo Iglesias y la polémica con la CNT
Hızlı Bakış
- La Taberna Garibaldi, un bar propiedad de Pablo Iglesias y otros socios, enfrenta acusaciones de "abuso laboral" por parte de la CNT.
- El sindicato critica el uso del nombre de Durruti como marketing y la gestión del local, mientras los empleados defienden a los dueños.
Yapay zekâ özeti
Neden Önemli?
La Taberna Garibaldi, un bar asociado a Pablo Iglesias, se ve envuelta en una disputa con la CNT, que denuncia "abuso laboral" y critica el uso de nombres históricos como marketing. Los empleados defienden la gestión de los socios.
Visto por fuera, Taberna Garibaldi es un bar más. Dentro, hay más de los tópicos de la izquierda de la izquierda: destaca un hilarante retrato de Fidel, que se parece más a Paquirri que al de Bahía de Cochinos. En la barra, un camarero que no para de servir dobles y tercios. Es el único a cargo del local. Dentro, un cocinero que limita la carta. En la entrada, un letrero que dice claro que no se atiende en terraza. Autoservicio a lo yanqui. Se va llenando y no se suma más personal. El personal lo forman dos espartanos que lidian con un local que se va colmando. El mercurio afuera marca más de 30 grados. Y el calor se multiplica ante la denuncia de la CNT de que este es el «último bastión del abuso laboral».
Los socios de este negocio —que no cooperativa, por cierto— son Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de Pedro Sánchez; Sebastián Fiorilli, colaborador habitual de Diario Red y poeta; y Carlos Ávila, quien se presenta en redes como «militante de la palabra y la melodía». Son los tres pilares de este lugar hoy situado en la Miguel Servet 23, una calle con el nombre de un sabio judío, científico y teólogo, que descubrió la circulación pulmonar de la sangre en el siglo XVI. A estos tres socios apunta el sindicato anarquista, con Iglesias Turrión como principal diana, de quien les separan diferencias ideológicas irreconciliables. «Los parlamentos y gobiernos forman parte del problema, no de la solución», señalan desde siempre en la CNT. Son agua y aceite.
DURRUTI, INTOCABLE
El ardor entre ambos viene de lejos. Pero se hizo más hiriente por un divertimento en el nombre de un cóctel. El Durruti Dry Martini escoció entre los forofos de Buenaventura Durruti. Ninguna broma cabe para la CNT con el líder caído en batalla. Algunos de sus seguidores más fieles lo ven como una doble burla porque Durruti, tras caer herido de bala, fue llevado al Ritz, cuando el hotel se había convertido en un hospital improvisado. El Ritz, tanto el de Madrid como el de París, fue uno de los pilares de la difusión del cóctel. Además se sabe que los nazis lo bebían a raudales en la sede gala. El doble juego no gustó nada de nada a los anarquistas.
«Ha sido precisamente el empleo del nombre del histórico líder de la CNT como elemento de marketing lo que habría enfadado a colectivos anarquistas que, a través de una pintada, han querido advertir al fundador de Podemos sobre la contradicción que supone utilizar la figura del célebre leonés fallecido durante la Guerra Civil para ganar dinero vendiendo copas», relató EL MUNDO cuando, antes de la apertura del viejo local de la calle Ave María, fue vandalizado por el uso publicitario del apellido de Buenaventura.
Pedimos la carta en la Taberna Garibaldi para dar fe de que las calificaciones de 2,8 estrellas sobre 5 de Tripadvisor y 3,8 sobre 5 de Google tienen asidero. El comensal Andrés comenta: «La idea puede resultar brillante; la ejecución, un sainete. Eché un buen rato con la boca abierta contemplando las ocurrencias que la convierten en atracción temática: Ozores no lo hubiera hecho mejor. La taza del váter, sin tapa... Los nombres de las raciones (ensaladilla soviética, cazuela de banqueros a la sidra...) son de humor carpetovetónico... Todo es una autoparodia. No dejéis de ir, es fascinante». Calificación: 2 estrellas.
Tiene también sus defensores. Como Luna, que se rinde a sus encantos zurdos. «Decoración muy única, con una vibra particular pero que deja una experiencia placentera. Buen servicio, aunque tardó bastante. Las raciones de gyozas y chorizo, muy bien... El único inconveniente han sido los baños, que dejan que desear en mantenimiento».
Los platos con nombres como «Hamburguesa no Burguesa» no estaban disponibles. Había vieiras recomendadas, pero no lo vi propio de una tasca obrera. Probé sus patatas bravas. Bien. Escasas, pero más que correctas. Eso sí, el aire acondicionado iba a escasa potencia. El camarero, un espartano, podía con el calor y con el lleno casi total. Todo sonrisas y buena onda. En la barra una compañera fuera de horario se ofrecía a ayudar. Hay espíritu de colaboración entre iguales.
Son parte del equipo que —desde la cuenta del bar, es decir, de los dueños de Taberna Garibaldi— supuestamente han dado la cara por sus empleadores. La lucha de clases queda desvanecida. Hablan de que la «totalidad de trabajadores en activo» dicen que «solo una compañera de la plantilla, en situación de baja laboral desde hace varios meses, está afiliada a ese sindicato» y «que hace meses, todos nosotros y nosotras comunicamos por escrito a la dirección de la empresa que la compañera en situación de baja no nos representaba sindicalmente a ninguno». Es decir, literalmente, que la CNT no les representa.
"COMPAÑEROS" JEFES
Defienden a Iglesias y socios. «Cuando ha habido problemas en el trabajo los hemos planteado y resuelto dialogando con los compañeros encargados de la administración y la gestión de la taberna». Haciendo énfasis en uno sobre otros. «No aceptamos que se aproveche la notoriedad de uno de los socios de la empresa para favorecer, en nuestro nombre, intereses políticos y mediáticos ajenos a nosotros».
Bundan Sonra Ne Olabilir?
Yapay zekâ öngörüsü — kesinlik taşımaz
La CNT podría intensificar sus protestas o iniciar acciones legales.
Olası · Haftalar içinde
El caso podría generar un debate público sobre las condiciones laborales en negocios vinculados a figuras políticas.
Muhtemel · Haftalar içinde
Açık Sorular
- ¿Qué acciones tomará la CNT?
- ¿Cómo responderán los socios de la taberna?
- ¿Se confirmarán las acusaciones de abuso laboral?






