Trump recurre a nuevos aranceles tras el revés del Tribunal Supremo
Hızlı Bakış
- Donald Trump impone nuevos aranceles del 25% a Brasil y 50% a Canadá, y prepara gravámenes individuales para 60 países.
- Esto ocurre tras el revés del Tribunal Supremo que declaró inconstitucionales sus aranceles universales, buscando reindustrializar la economía y proteger a los trabajadores.
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El presidente Trump ha vuelto a imponer aranceles a productos de Brasil y Canadá, y planea nuevos gravámenes para 60 países, tras el revés del Tribunal Supremo que declaró inconstitucionales sus aranceles universales previos.
En su momento más difícil, Donald Trump recurre a los aranceles. El presidente de Estados Unidos ha desempolvado los gravámenes a la importación cuando ha quedado atrapado en la guerra de Irán y el descontento de los ciudadanos con sus políticas alcanza el máximo en esta segunda temporada en la Casa Blanca. En menos de una semana ha impuesto tasas del 25% a un gran catálogo de productos importados de Brasil y de hasta el 50% a Canadá. El mandatario republicano ultima una nueva andanada comercial: prepara nuevos aranceles individuales para unos 60 países para anticiparse al fin de la vigencia de las tasas universales, aprobadas tras el revés del Tribunal Supremo, que vencen este próximo viernes.
“Las facultades específicas que utiliza esta administración han cambiado, pero la estrategia comercial se mantiene”, explicó Jamieson Greer, secretario del Comercio, durante una audiencia en el Congreso este jueves. “Estamos comprometidos a seguir utilizando aranceles y a negociar acuerdos para apoyar la reindustrialización de nuestra economía, proteger a los trabajadores estadounidenses, aumentar sus salarios y reducir nuestro déficit comercial”, sentenció. Un día antes, durante una entrevista en televisión, anticipó: “Esperamos que pronto se tomen medidas”.
El líder estadounidense aviva así la guerra comercial que desencadenó al principio de su mandato. El 2 de abril de 2025, una jornada que bautizó como el Día de la Liberación, impuso aranceles indiscriminados a todo el mundo. Pero menos de un año después, a principios del pasado enero, el Tribunal Supremo de Estados Unidos los declaró inconstitucionales. Concluyó que Trump se había extralimitado al basarse en la Ley de Poderes de Emergencia (IEEPA), una norma de 1977 aprobada para otros fines, y tumbó el muro arancelario levantado por el republicano.
Unos días más tarde, furioso por la sentencia de la Corte Suprema, el inquilino de la Casa Blanca aprobó una nueva ronda de aranceles para tratar de paliar el golpe. Invocó el capítulo 122 de la Ley de Comercio, de 1974, para establecer un arancel universal del 10%, un tipo medio más bajo que en su primer intento fallido. Este artículo permite al presidente imponer aranceles temporales cuando existan “problemas fundamentales de balanza de pagos que requieran restringir importaciones”, pero tiene una limitación: debe ser avalado por el Congreso antes de 150 días, que se cumplen este viernes.
La polarización política que recorre Estados Unidos hacía imposible que el ocupante del Despacho Oval lograra el visto bueno del Congreso. Además, quedan apenas cuatro meses para las elecciones de mitad de mandato y los representantes y senadores son reticentes a aprobar nuevos gravámenes que pueden perjudicar a sus territorios.
No solo eso, las empresas estadounidenses que ya fueron golpeadas por la primera batería de aranceles recurrieron a los tribunales este segundo intento. El pasado mayo, el Tribunal Comercial de Estados Unidos falló en contra del arancel universal del 10%, pero un tribunal de apelaciones permitió que se mantuviera en vigor mientras se resolvía el recurso interpuesto por la Casa Blanca.
Mientras tanto, el Departamento de Comercio abrió una nueva vía para establecer un nuevo marco arancelario basado en el Capítulo 301 de la Ley de Comercio, que permite imponer aranceles a países que incurran en prácticas “desleales, injustificables o discriminatorias”. Esta vía servirá de base para los nuevos gravámenes que Trump apruebe en los próximos días. Esta solución requiere, sin embargo, que se justifiquen esas situaciones mediante una investigación de la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR). Además, exige un laborioso proceso de audiencias y alegaciones.
Para iniciar el camino, el secretario de Comercio, Jamieson Greer, abrió en junio investigaciones a 60 países, entre los que están China, México, Reino Unido, los miembros de la UE, India o Japón, acusándoles de no haber tomado suficientes medidas para controlar las importaciones producidas mediante trabajo forzoso. En paralelo, Greer inició un expediente para investigar si 16 socios comerciales, entre los que figuran los países de la UE y China, están sobreproduciendo, una práctica nociva que provoca caída de precios globales y un daño a los productores estadounidenses.
El pasado junio, Greer desveló que impondrá unos aranceles de entre el 10% y el 12,5% para los 60 países investigados por incumplimiento de las reglas de trabajo forzado. Respecto al caso de sobreproducción, la oficina comercial aún mantiene abierta la investigación. Con estas dos vías, la Casa Blanca espera volver a levantar el muro arancelario.
Washington ha firmado varios acuerdos con sus socios comerciales, matizando las condiciones de los aranceles y fijando varias exenciones, pero el nuevo marco que prepara Trump podría reabrir los acuerdos, dejándolos en papel mojado.
Pero hay más. La Administración Trump trabaja en otras vías para facultar al presidente a establecer aranceles más elevados. Uno es el resquicio aprovechado el lunes para imponer gravámenes de hasta el 50% a los materiales de automoción, productos lácteos y bebidas alcohólicas de Canadá. El Gobierno estadounidense invocó un artículo que no se había utilizado nunca: el 338 de la Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930, que agravó la Gran Recesión, para fijar la tasa máxima del 50% contra su vecino del norte.
Varios asesores de Trump han tratado de convencerle de que mantenga la estabilidad comercial, no reabra la guerra arancelaria y mantenga los acuerdos comerciales suscritos con sus socios tras el Día de la Liberación, según avanzó esta semana el Financial Times.
El ocupante de la Casa Blanca podría aprovechar el artículo 338 para imponer aranceles más elevados a los países europeos que aprueben la tasa sobre servicios digitales que golpea especialmente a los gigantes tecnológicos estadounidenses. Trump ya amenazó con imponer tasas de hasta el 100% a los estados que aprueben este impuesto.
“Todavía hay tiempo de sobra para que Trump revoque o modifique los aranceles a Canadá, o cambie de opinión por completo, como hemos visto en el pasado”, explica Anjali V. Bhatt, investigador del Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE). “Pero anunciar aranceles del 50 por ciento a uno de los socios comerciales más cercanos de Estados Unidos, aunque no entren en vigor, es una escalada seria. También es un ejemplo de cómo la administración Trump está intentando todas las vías posibles para restaurar su muro arancelario que fue anulado por el Tribunal Supremo a principios de este año”, razona.
Bundan Sonra Ne Olabilir?
Yapay zekâ öngörüsü — kesinlik taşımaz
EE. UU. impondrá nuevos aranceles individuales a unos 60 países.
Çok muhtemel · Günler içinde
La administración Trump intentará utilizar el artículo 338 de la Ley Arancelaria Smoot-Hawley para imponer aranceles más elevados a países europeos.
Olası · Haftalar içinde
Açık Sorular
- ¿Qué países específicos serán afectados por los nuevos aranceles individuales?
- ¿Cómo reaccionarán los países afectados a los nuevos gravámenes?
- ¿Se reabrirán los acuerdos comerciales existentes con el nuevo marco arancelario?



