China intensifica ejercicios militares con fuego real cerca de Taiwan
Pekín mantiene una presión militar constante sobre la isla sin cruzar el umbral de una guerra abierta, con maniobras que ensayan bloqueos y ataques.
نظرة سريعة
- China ha anunciado dos jornadas de ejercicios militares con fuego real cerca de la isla de Dongshan, intensificando la presión sobre Taiwan.
- Estas maniobras forman parte de una estrategia de 'acoso en la zona gris' para desgastar a Taipei sin desencadenar un conflicto abierto, siguiendo un patrón de incursiones aéreas y navales desde 2022.
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لماذا يهم
Cada verano, el Ejército Popular de Liberación (EPL) intensifica el entrenamiento de sus tropas en la costa de Fujian, apuntando al estrecho de Taiwan, considerado por Pekín una provincia rebelde cuya reunificación es un objetivo irrenunciable. Desde 2022, las incursiones militares chinas alrededor de la isla se han vuelto rutinarias, especialmente tras la visita de Nancy Pelosi a Taipei.
Cada verano, cuando el calor aprieta sobre la costa de Fujian, en el sur de China, el Ejército Popular de Liberación (EPL) intensifica el entrenamiento de sus tropas, apuntando sobre todo hacia el siempre caliente estrecho de Taiwan. Este jueves, las autoridades militares chinas anunciaron dos jornadas de ejercicios con fuego real frente a la isla de Dongshan, apenas a unos kilómetros del estrecho que separa China continental de la isla autogobernada. Un nuevo recordatorio de que Taiwan continúa siendo el principal foco de tensión militar en la región.
Los ejercicios se concentran en dos áreas marítimas próximas a la costa continental. Según las coordenadas difundidas por la Administración de Seguridad Marítima china, las zonas de entrenamiento se encuentran a menos de 12 kilómetros del litoral de la provincia de Fujian y permanecerán cerradas a la navegación durante las maniobras.
Aunque no implican una aproximación directa a Taiwan, sí forman parte de un patrón que el Gobierno de Xi Jinping ha ido perfeccionando durante los últimos años: mantener una presión militar constante sobre la isla sin cruzar el umbral de una guerra abierta.
Pekín nunca ha ocultado que considera Taiwan una provincia rebelde cuya reunificación, por la fuerza si fuera necesario, constituye un objetivo irrenunciable. Esa posición forma parte del discurso oficial desde hace décadas. Lo que sí ha cambiado es la intensidad de la presión militar. Desde hace cuatro años, las incursiones de cazas, bombarderos, drones y buques chinos en los alrededores de la isla han dejado de ser episodios excepcionales para convertirse en rutina.
En Taipei hablan desde hace tiempo de una campaña de "acoso en la zona gris": operaciones diseñadas para desgastar psicológica y militarmente al adversario sin desencadenar un conflicto convencional. Cada jornada, el Ministerio de Defensa taiwanés publica el número de aeronaves y barcos chinos detectados en las inmediaciones de la isla.
También se han vuelto habituales los cruces de la línea media del estrecho de Taiwan, una frontera tácita que durante décadas ambas partes respetaron de manera informal. El ejército chino dejó de reconocer esa línea tras el gran punto de inflexión de agosto de 2022, cuando la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aterrizó en Taipei desafiando las reiteradas advertencias de Pekín.
Para el liderazgo chino aquella visita cruzó una línea roja. La respuesta fue inmediata: el EPL desplegó los mayores ejercicios militares jamás realizados alrededor de Taiwan, con lanzamientos de misiles balísticos, maniobras navales y simulacros de bloqueo que rodearon prácticamente toda la isla. Desde entonces, aquella demostración de fuerza ha dejado de ser una excepción para convertirse en el nuevo punto de partida.
En abril de 2023, tras la reunión en California entre la entonces presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen y Kevin McCarthy -ex presidente de la Cámara de Representantes-, Pekín organizó nuevas maniobras en las que ensayó operaciones con portaaviones, ataques aéreos contra objetivos militares y bloqueos navales parciales. El mensaje era claro: cualquier acercamiento entre Taiwan y Estados Unidos tendría un coste estratégico.
La llegada a la presidencia taiwanesa de Lai Ching-te no rebajó la tensión. A principios de 2025, apenas unas semanas después de que Lai calificara a Pekín como una "fuerza extranjera hostil", el ejército chino anunció otra gran operación militar alrededor de la isla.
En aquel simulacro participaron la Armada, la Fuerza Aérea, las brigadas de misiles y el portaaviones Shandong, acompañado por un amplio grupo de buques de guerra. El coronel Shi Yi explicó entonces que las maniobras buscaban ensayar un bloqueo integral de Taiwan, practicar ataques contra objetivos marítimos y terrestres y comprobar la capacidad de coordinación entre todas las ramas del ejército.
Cada nuevo ejercicio en el estrecho sirve para ensayar escenarios concretos: aislar la isla mediante un bloqueo marítimo, cortar sus rutas comerciales, controlar el espacio aéreo o impedir una eventual intervención estadounidense y japonesa. Muchos analistas consideran que Pekín intenta acumular experiencia operativa suficiente para disponer de múltiples opciones militares, sin necesidad de decidir todavía cuándo utilizarlas.
أسئلة مفتوحة
- ¿Cuál será la respuesta de Taiwan a estos ejercicios?
- ¿Habrá una reacción diplomática o militar de Estados Unidos?
- ¿Cómo afectarán estos ejercicios a las rutas comerciales marítimas?





