Mogwai arrasa Barcelona en su gira de 30 años; Cara Delevingne debuta en La Nau
Una banda de gremlins ha arrasado esta noche Barcelona. Los escoceses Mogwai, que decidieron llamarse así por los mogwais o “espíritus malignos” de la película de Joe Dante de 1984, han actuado en Razzmatazz en la gira con la que celebran sus treinta años de existencia.
Han actuado este miércoles dentro de la programación de Primavera a la ciutat, previa y paralela a las jornadas centrales del Primavera Sound, que arrancan este jueves en el Parc del Fòrum. Media Escocia llenaba el Razzmatazz, a petar. No ha quedado un tímpano entero.
A diferencia de otros conciertos de esta misma gira, que les acaba de traer de Australia, este miércoles han arrancado con Yes! I Am a Long Way From Home, de su sensacional primer album, Mogwai Young Team, de 1997, y han proseguido con Hi Chaos, perteneciente al último, The Bad Fire.
Mogwai ha demostrado por qué lleva treinta años llenando salas con una propuesta no siempre fácil de digerir. Encuadrados en el post rock (los géneros son siempre relativos)(y a ellos no les gustan), han masticado la etiqueta hasta hacerla popularmente digerible: en 2025, The Bad Fire llegó a lo más alto entre los más vendidos en Gran Bretaña.
Tres de los temas de esta tarde han sido de este trabajo. En la gira actual tiran de God Gets You Back, Hi Chaos, Pale Vegan Hip Pain, Fanzine Made of Flesh o Lion Rumpus, las más repetidas. Esta tarde, sin embargo, las más celebradas han sido la descomunal Ritchie Sacramento, donde aplican voces (es infrecuente en ellos) a su sonido intimidante, y la pretérita Helicon I, con un crescendo devastador. El fin del mundo.
El resto del setlist es un picoteo de temas por sus álbumes: con 11 álbumes en treinta años (casi el doble si se suman bandas sonoras), tienen donde elegir, y no suelen repetir lista ni orden.
En total, cerca de dos horas de melodías apocalípticas y muy pocas palabras. Los gremlins hablan poco.
Entre canciones, mayormente cuatro palabras: “Thank you so much”. Estaban “encantados” de volver una vez más a Barcelona, eso sí, donde sus fan son horda, han dicho tras el segundo tema.
La tempestad guitarrera de los Mogwai (tienen temas de veinte minutos) ha tenido buena aceptación popular: su segundo trabajo, Come On Die Young, de 1999, los llevó al puesto número 29 en las listas británicas, y en 2003 entraron ya en las norteamericanas.
A apenas calles de distancia, el panorama ha sido radicalmente distinto. En La Nau ha actuado la modelo, actriz y celebrity Cara Delevingne, que está dando sus primeros pasos en el mundo de la música.
Ha publicado dos singles –I Forgot y Out of My Head– y oficialmente dio su primer concierto el lunes en Berlín. El de este miércoles en el Poblenou era apenas el segundo, y el tercero está previsto –palabras mayores– este viernes (2.30 de la madrugada del sábado) en el escenario Schwarkopf en el recinto del Fòrum de Primavera Sound.
Dotes para la actuación y facilidad escénica, desde luego, las tiene. Y también un pop amable que pronto tendrá su público. Ha comparecido como una diva, con una linterna en el pecho que impedía verle el rostro, y pronto ha departido con el público, que no era, digamos, masivo. Quizás un centenar de personas. Ha acabado alas 21.55 con puntualidad británica.
Aquí la concurrencia, eso sí, se movía más. Más que con Mogwai, donde por lo general se limitan a balancear la cabeza mientras piensan en los males de la humanidad.


