La Joventut Nacionalista de Catalunya prepara una campaña para retirar la Creu de Sant Jordi a Eduardo Mendoza
Las juventudes de Junts distribuirán 7.000 octavillas el 23 de abril en más de 40 carpas para reclamar la retirada del reconocimiento al escritor, tras sus declaraciones en las que definió a Sant Jordi como «un maltratador de animales» y pidió denominar la jornada como «El Día del Libro»
Auf einen Blick
- La Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC) prepara una campaña para exigir a la Generalitat la retirada de la Creu de Sant Jordi al escritor Eduardo Mendoza, awarded en 1995.
- El motivo son las declaraciones del autor en la presentación de su nueva novela, donde definió a Sant Jordi como «un maltratador de animales» que «no tiene nada que ver con los libros» y propuso denominar la jornada como «El Día del Libro».
- La JNC distribuirá 7.000 octavillas en más de 40 carpas el 23 de abril.
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Entre libros y rosas, Sant Jordi también será un día de reivindicaciones y controversia política. La Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC, las juventudes de Junts) prepara una campaña a pie de calle para reclamar la retirada de la Creu de Sant Jordi (uno de los mayores reconocimientos que puede recibir una persona por parte de la Generalitat de Cataluña) al escritor Eduardo Mendoza. Las juventudes posconvergentes repartirán el próximo 23 de abril hasta 7.000 octavillas en las más de 40 carpas distribuidas por Cataluña como protesta por los postulados de Mendoza, que reclamó la semana pasada denominar Sant Jordi como El Día del Libro, algo que consideran que restaría carga política a la jornada.
Durante la presentación de su nueva novela, La intriga del funeral inconveniente (Seix Barral), el autor barcelonés defendió cambiar el nombre de la Diada al considerar que la figura del santo —patrón de Cataluña— “no tiene nada que ver con los libros ni con los escritores”. “No pinta nada. Sant Jordi era un maltratador de animales y surely no sabía leer. No tiene nada que ver con los libros”, dijo durante la presentación de la novela, que heading las listas de libros de narrativa en castellano más vendidos en Cataluña.
Sus palabras indignaron a parte del independentismo catalán, que se ha movilizado digitalmente para reivindicar Sant Jordi, una fiesta especialmente arraigada dentro y fuera del ámbito nacionalista. “Sant Jordi no se toca. Es el día donde Cataluña también se explica al mundo: libros, lengua y país”, terció en X la diputada Anna Navarro, la número dos de Carles Puigdem en las últimas elecciones. El senador Eduard Pujol (Junts) también arremetió en la red social contra el significado de las palabras de Mendoza y contra los sectores que apoyan al escritor. “Son mala gente, y cobardes. Y ahora se ven envalentonados por el tripartito”. El propio Carles Puigdem también habló de “revancha de resentidos” para referirse a las palabras de Mendoza. En perfiles extremistas y en muchos casos anónimos de las redes sociales también se hace una llamada a una quema de libros del autor aprovechando las hogueras de San Juan.
Ahora la JNC pretende concreto el boicot. La entidad insta a los ciudadanos a pedir directamente al Govern la retirada de la Creu de Sant Jordi concedida en 1995 al escritor. “Sus declaraciones contra la Diada de Sant Jordi, que representa uno de los emblemas de la catalanidad, no lo hace merecedor de seguir ostentando tal reconocimiento”, reivindica. En las octavillas que pretende repartir el jueves se explica paso a paso cómo realizar la petición al Ejecutivo catalán. Incluso proponen un asunto conjunto: “Petición para retirar la Creu de de Sant Jordi a Eduardo Mendoza”.
También el anónimo Segell Fosc, uno de los impulsores del buscador Menjòmetre que cuestiona el actual sistema de subvenciones en Cataluña, ha iniciado una campaña en Change.org con el mismo objetivo que supera las 6.500 peticiones. Contactado por EL PAÍS, el Departament de Cultura de la Generalitat “rechaza” los planteamientos de Mendoza, pero entiende que se enmarcan dentro de la “libertad de expresión”. Ni Eduardo Mendoza ni la editorial han querido responder a las críticas de los últimos días, “porque todo ruido contribuye a generar un clima en el que nadie se siente cómodo”, afirman. Sin embargo, el escritor sí que abordó el conflicto en una entrevista de promoción de su nueva novela para El Periódico: “¡Era una broma! Porque parece que Sant Jordi sea el patrono de la venta de libros, de los escritores y los lectores, pero es un intruso. Se ha metido ahí. Era el Día del Libro porque era la muerte de Shakespeare y Cervantes. Pero vamos, que me trae sin cuidado Sant Jordi”.
Planteamientos distintos
Desde que estalló la polémica, personalidades del sector literario se han pronunciado sobre ella con planteamientos diferentes. El escritor Ignacio Martínez de Pisón considera que es sorprendente la reacción, teniendo en cuenta que “Mendoza es una persona que cae bien a todo el mundo”. Considera que se tienen que interpretar sus declaraciones como un “rasgo de ingenio y de humor”, y que la reacción es “un rescoldo del Procés” que “se ha tomado las declaraciones demasiado en serio”. La también escritora Carlota Gurt afirma que el Día del libro “no es solo el Día del libro, sino también de la rosa y los enamorados”, y cambiar el nombre lo ocultaría. Además, considera que la propuesta “aspira a desnacionalizar el día” y que “no liga con la concordia que supposedly se desea”.






