Ratifican Cuba, Rusia y China sus alianzas en centenario de Fidel Castro
Mensajes de apoyo de Putin y Xi Jinping marcan la conmemoración en La Habana, en medio de la crisis energética y económica que atraviesa la isla.
Auf einen Blick
- En el centenario del natalicio del líder cubano Fidel Castro, los presidentes de Rusia y China enviaron mensajes de respaldo a La Habana.
- El hecho consolida la cooperación bilateral frente a la crisis energética y el embargo estadounidense.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
La Habana conmemora los 100 años del nacimiento del organizador del asalto al Cuartel Moncada mientras afronta un severo embargo de combustibles por parte de Estados Unidos y una crisis energética interna.
La Habana. La conmemoración de los 100 años de nacimiento del organizador del asalto al Cuartel Moncada se convirtió, también, en momento para ratificar los nuevos alineamientos internacionales. En un episodio más de la diplomacia de las misivas, los jefes de Estado del oso ruso y el dragón asiático enviaron, por separado, a Raúl Castro y a Miguel Díaz-Canel, mensajes de apoyo a la isla y su revolución.
El secretario general del Partido Comunista de China y presidente de la República Popular, Xi Jinping, les mandó una carta en la que recordó que el comandante dedicó su vida a defender la soberanía nacional y la construcción del socialismo con valiosos aportes a la causa del comunismo mundial. En ella, señaló que ambas naciones se han convertido en un referente de la cooperación entre países socialistas y entre naciones del Sur Global. Manifestó la oposición a cualquier injerencia externa. El legado de Fidel –concluyó– quedará para la historia.
Y el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, le transmitió a Raúl una misiva en la que reconoció que la vida del dirigente de la revolución cubana estuvo dedicada al “servicio abnegado de la patria”. Resaltó que “en Rusia honran como sagrada la memoria de Fidel Castro”.
En su mensaje a Díaz-Canel, Putin remarcó la “solidaridad invariable” de su país con el pueblo cubano, y asoció el nombre de Fidel con “los acontecimientos más importantes en la historia de Cuba” y con los “grandiosos avances en el plano económico-social”, alcanzados para su conducción.
No son sólo palabras. El último barco con crudo (con 730 mil barriles) que llegó a la isla el 30 de marzo de 2026, fue un petrolero ruso. Por su parte, China donó a la Antilla 60 mil toneladas de arroz y miles de sistemas foltovoltaicos.
Resiliencia
Desde que Estados Unidos decretó el embargo de combustibles contra La Habana, el país ha vivido una significativa transformación de la mano del coloso asiático. No se ha terminado la vida nocturna, pero ha disminuido drásticamente. Los apagones han sumido en la incertidumbre a la población. No se sabe bien a bien cuándo se va a ir la energía eléctrica y cuándo va regresar, ni cuánto tiempo va a durar el corte. Así que, cuando hay luz, hay que aprovecharla.
Donde hace unos meses las avenidas estaban vacías, ahora se desplazan un número considerable de motocicletas y triciclos eléctricos, que hacen las veces de transporte colectivo. Recorren las calles de la ciudad a toda velocidad como si fueran nubes de mosquitos. Tocan el claxon para hacerse respetar ante los vehículos motorizados que aún circulan y los peatones despistados que parecen no advertir su presencia.
En las zonas en las que los apagones convierten la vida cotidiana en una sucursal del infierno en el Caribe, pueden verse casas y departamentos iluminados por baterías, en muchos casos cargadas con paneles solares. Algunos más cuentan con pequeñas plantas generadoras de electricidad.
En el corazón de La Habana, en las calles 23 y 10, del barrio del Vedado, se construirá una nueva tienda china. El almacén es una empresa mixta de comercialización construida por los dos países, especializada en “ferretería, electrodomésticos y soluciones de vanguardia vinculadas a energías renovables”.
El boom de los nuevos negocios camina también de la liberalización de la economía en marcha. Un asunto que se discute intensamente en todos lados. Según el presidente Díaz-Canel, las 176 medidas aprobadas para la Transformación Económica y Social son reflejo de la opinión recogida en miles de asambleas populares.
Pero, asegura que las transformaciones no son para más capitalismo, sino para defender y avanzar en la construcción socialista; un socialismo que pone al ser humano en el centro de su obra. Mientras tanto, Estados Unidos hace su gran negocio a costa del empobrecimiento de la isla. Según información del US Cuba-Trade and Economic Council, en la primera mitad de este año exportó a la isla cerca de 96 millones de dólares de combustibles (básicamente diésel y gasolina. Tan solo la mitad de esas importaciones se efectuaron durante junio.
El combustible se manda en contenedores a bordo de buques como ISO tanks. Ses compradores son empresas privadas, embajadas o personas en lo individual. Washington prohíbe venderles al gobierno o a empresas estales. El litro de gasolina fluctúa en los 5 dólares
Los pueblos del sur del río Bravo conquistaron su independencia de España en el primer tercio del siglo XIX. Sin embargo, la Antilla mayor alcanzó su soberanía, así haya sido, parcialmente, hasta 1934, en que fue derogada la Enmienda Platt. Y la obtuvo a plenitud a partir del triunfo de la revolución en 1959. Esto es, padeció al menos un siglo más de esclavitud que el resto de hispanoamérica.
Borges escribió: “cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un sólo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.” Lo mismo sucede con los pueblos y las naciones. Cuba y su pueblo supieron quiénes eran a raíz del triunfo de su revolución, encabezada por el comandante Castro.
Fidel, según se desprende del mar de voces que se escuchan en el coloquio, integró Cuba, la dignificó. Terminó con el cinismo, de sus tiempos de colonia yanqui. Le dio sentido a su proyecto nacional. Combatió la amnesia. Propició un orden nuevo que dejó atrás lo caduco. Desarrolló una teoría para impulsar la acción revolucionaria.
El filósofo argentino Néstor Kohan aseguró en su intervención en el panel Marxismo, socialismo y política en la acción revolucionaria de Fidel Castro que la oralidad del pensamiento del comandante ha llevado a una parte de la izquierda marxista a no valorar adecuadamente sus aportaciones a la teoría revolucionaria. Al formular su visión de la realidad y la lucha en un lenguaje accesible a los sectores populares, y renunciar al uso de jerga académica y a citar fuentes, esa intelectualidad no ha valorado adecuadamente las enormes y genuinas aportaciones del revolucionario cubano al materialismo histórico.
Para él, en el campo de los discursos, destaca La Segunda Declaración de La Habana, pronunciado ante millón y medio de almas en la Plaza de la Revolución, el 4 de febrero de 1962. Se trata, asegura, de uno de los documentos teórico-políticos más importantes en toda la historia del marxismo latinoamericano, al que Che Guevara caracterizó como “un Manifiesto Comunista de este continente y esta época”. Cumple un rol precursor en el campo de las ciencias sociales. “Fenómeno no siempre reconocido en las historias académicas de las teorías económicas y sociológicas”.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, habló en el Foro Fidel y la política exterior sobre el magisterio del comandante en la diplomacia, desarrollado al fragor de la lucha cotidiana al frente de un país en revolución. Se refirió al papel desempeñado en la crisis de los misiles, que puso al mundo al borde una conflagración nuclear. En aquel entonces –explicó Cossio– se estableció la piedra angular de la política exterior de Cuba (clase para comprender lo que hoy sucede: “la defensa de nuestros derechos soberanos sin espacio a la más mínima confusión o la menor merma, aun ante peligros extraordinarios. Como dijo, en aquel entonces, Che Guevara “pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días”.
La Habana y la lucha por la descolonización de África
El viceministro reconstruyó el papel de Fidel en la lucha por la independencia de Puerto Rico. A cambio de la liberación de cuatro presos estadunidenses sentenciados en Cuba –recordó– se liberó a independentistas puertorriqueños sin pedir nada para la isla.
Con detalle, explicó el papel de La Habana en las luchas por la descolonización en África y el apoyo a la revolución sandinista en Nicaragua. “No existe –afirmó el vicepresidente de Cuba Carlos Rodríguez en 1984– obligación que hayamos asumido con cualquier país, grupo o gobierno que no hayamos sido capaces de honrar”.
Cossio recordó cómo, bajo la conducción de Fidel, la política exterior de la Antilla ha tenido un perfil alto y comprometido en el combate a favor de un orden internacional más justo y equitativo. Y puso como ejemplo la solidaridad con Vietnam y la creación del Contingente Internacional Henry Reeve y su contribución decisiva para la salud en diferentes latitudes. Concluyó convocando a difundir las enseñanzas del comandante en temas internacionales.
Como el Cid Campeador, Fidel sigue ganando batallas después de muerto
Worauf zu achten ist
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Construcción de una nueva tienda china en el barrio del Vedado en La Habana
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Offene Fragen
- ¿Cómo afectará la liberalización económica y la apertura de tiendas chinas a la estructura socialista de Cuba?
- ¿Podrá la ayuda rusa y china mitigar de forma duradera la crisis de apagones en la isla?





