Spanish hotel chains face tough summer in Cuba amid US sanctions
Auf einen Blick
- Spanish hotel giants like Meliá and Iberostar face a difficult summer in Cuba due to US sanctions on fuel imports and a recent executive order.
- Reduced tourism and flight suspensions exacerbate operational and legal risks for these companies.
KI-generierte Zusammenfassung
Warum es wichtig ist
Spanish hotel companies have heavily invested in Cuba over recent decades, operating state-owned establishments in partnership with the Cuban government. This business model is now under severe strain due to US sanctions and energy shortages on the island.
La apuesta hotelera española por Cuba encara un verano más que difícil. Meliá, Iberostar, Barceló, Globalia... las grandes compañías que en las últimas décadas han convertido La Habana, Varadero o Holguín en destinos turísticos estrella del Caribe de la mano del Gobierno cubano ven cómo el bloqueo estadounidense a la entrada de combustible desde el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela reduce aún más las expectativas de sus establecimientos.
En estos cuatro meses el racionamiento de la llegada de cargamentos de petróleo han obligado a la isla a racionar la energía y han hecho más presentes los apagones. Las amenazas estadounidenses a quien asista a la isla hicieron que, de los ocho buques de combustible que Cuba necesita, como mínimo cada mes, solo llegara uno en abril. Y no hay más como fruto de esta "persecución energética", según reconoció el pasado 13 de mayo el propio presidente cubano, Miguel Díaz Canel, en la red social X.
Las llegadas de turistas ya han caído drásticamente en los últimos años y en 2025 tocaron su mínimo desde 2002, llegando a 1,8 millones, menos de la mitad de lo que eran en 2018 y ocho veces menos que las visitas que recibe, por ejemplo, Barcelona. Pero si la falta de combustible es una dificultad operativa, la orden ejecutiva emitida el pasado 1 de mayo por la presidencia de Estados Unidos puede dar la puntilla.
Si la situación crítica ya es suficiente para hundir su industria turística, las llegadas a Cuba bajarán aún más cuando Iberia aplique la suspensión de vuelos para el mes de julio, que se sumará a la retirada que las operaciones de Cubana de Aviación, la aerolínea estatal, realizaba con Madrid a través de Plus Ultra. Otras aerolíneas canadienses también han cortado las conexiones ante la amenaza de sanciones estadounidenses y sus consecuencias.
Pero las cadenas hoteleras no pueden hacer lo mismo, los establecimientos que explotan en La Habana, Varadero, Santiago, Holguín... siguen ahí. El régimen castrista nunca ha permitido que los exploten en propiedad porque son estatales y, en muchos casos denunciados ante la justicia estadounidense como expropiados desde los años 60 del pasado siglo. Meliá, con más de 30, e Iberostar, con una veintena, son los mayores partícipes en un negocio que se realiza en cogestión con la empresa pública Gaesa. Este conglomerado industrial pertenece al Ejército de Cuba y, además de los hoteles, incluye el control de las remesas a la isla, las gasolineras, el servicio de internet... No es extraño que sea, por lo tanto, uno de los principales objetivos de la presión de Washington sobre la isla. La orden firmada por Marco Rubio, secretario de Estado el pasado 7 de mayo, estima en 20.000 millones los ingresos de la empresa "el corazón de la cleptocracia comunista". La vuelta de tuerca adelanta de manera explícita sanciones a quien se relacione con el régimen en materia de energía, defensa, metales, minería, servicios financieros o seguridad. De manera más genérica, cita la prohibición de "cualquier contribución, provisiones de fondos o servicios" de personas señaladas por la Administración estadounidense como es el caso de Ana Guillermina Lastres, la militar que dirige Gaesa.
En estas circunstancias, al riesgo de una campaña arruinada para las hoteleras españolas se suma el jurídico por su relación con el régimen castrista a través de Gaesa y el señalamiento que pueden sufrir en Washington de cara a problemas con antiguos propietarios que se acojan a la ley Helms Burton o en una posible nueva etapa política en la isla. En cuanto al primero, Meliá ya vio caer el año pasado un 10% su negocio en Cuba, hasta 11,5 millones, con una ocupación de apenas el 40% y un ingreso por habitación de 29 euros. Aún así, tiene otros dos establecimientos en proyecto con 456 habitaciones. El grupo propiedad de la familia Escarrer explota también hoteles en plazas estadounidenses como Nueva York o Orlando, en Florida.
Worauf zu achten ist
KI-Ausblick — Möglichkeiten, keine Fakten
Further decline in tourist arrivals to Cuba.
Sehr wahrscheinlich · Kurzfristig
Increased legal challenges for Spanish hotel companies operating in Cuba.
Wahrscheinlich · Mittelfristig
Meliá may reconsider or delay its planned hotel projects in Cuba.
Möglich · Mittelfristig
Offene Fragen
- What specific sanctions will be imposed on companies related to Gaesa?
- Will other airlines follow Iberia in suspending flights to Cuba?
- How will the Cuban government respond to the increased US pressure?
- What is the potential impact on former property owners seeking compensation under the Helms Burton Act?






